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César Rodríguez, Miembro de la ejecutiva comarcal de la Federación de Industria de la CIG y responsable de la Naval

UYL: ¿Qué representó y qué representa el sector naval en la economía de Galicia?

CR: El naval fue uno de los sectores industriales principales, sobre todo si hablamos de Ferrol y Vigo. A nivel económico aquí se hacían barcos de 100 a 120 millones de euros cada uno. Sólo los astilleros privados de la ría de Vigo producían en 2007 el 60 % de todo lo que se producía en el estado español. Cuatro años atrás la naval daba empleo a cerca de 15000 trabajadores. A día de hoy, de todo eso quedan apenas unos 4000 puestos de trabajo, incluyendo el personal de Navantia. En los últimos 4 años se perdieron más de 10000 puestos de trabajo.

UYL: Entendemos que hay una diferencia muy importante entre las características de la industria naval del Norte y del Sur.

CR: La principal diferencia es que en Ferrol predomina el astillero público y con gran plantilla propia y en Vigo el privado con su personal reducido a la mínima expresión. Actualmente, además, y luego del desastre sufrido en los astilleros privados con la pérdida masiva de puestos de trabajo, el personal en Ferrol es muy superior al de Vigo (astilleros más auxiliares). Al principio, la reconversión, que pretendía prácticamente hacer desaparecer el sector en todo el estado, no se manifestó de modo tan lesivo gracias a la presencia masiva de miles de trabajadores en la calle. Pero en una segunda ofensiva, las prejubilaciones se cargaron las plantillas. La CIG no se oponía a las prejubilaciones pero especificaba que estas debían originar un cambio generacional, no la desaparición de las plantillas. A día de hoy, éstas, en la naval privada, son prácticamente testimoniales, reducidas a una décima parte de trabajadores en unas, algo menos o algo más en otras. Y prácticamente sólo quedan mandos superiores e intermedios… con una problemática que se visualiza muy distinta... En los años 80 hablábamos de plantillas de 1000 o más trabajadores, vinculadas a una empresa, con un alto nivel de sindicalización y una historia de lucha compartida. Hoy esa vinculación dejó de existir. Un 90-95 % de los trabajadores del sector pertenecían a las auxiliares. Con la crisis, todos los eventuales fueron a la calle. Se iniciaron procesos de EREs que se transformaron en EREs extintivos. No en vano la directriz que teníamos desde la CIG había sido la lucha por erradicar la precariedad. De no darse esta batalla, que permitió meter en el convenio un 50% de fijos, hoy no quedaría nadie en las empresas. El caso de Ferrol es diferente. Se trata de astilleros públicos que trabajan mucho para la Armada. Ellos dependen directamente de los contactos del Gobierno o de los compromisos del Estado con otros países. En cambio la privada está abierta al mercado en general, eso origina una dinámica de contratación diferente.

UYL:   Todos recordamos las multitudinarias jornadas de la lucha de la naval en los años 80. La naval fue ejemplo de combatividad para generaciones de obreros. ¿Como incidieron las sucesivas reformas laborales sobre aquella capacidad de lucha?

CR: Ante todo, la Reforma Laboral es precariedad. En segundo lugar, lo que la RL hizo fue romper el equilibrio existente entre el capital y los trabajadores (hablamos de un sector combativo, con un índice de sindicación alto). La realidad de un obrero cambia de modo muy radical cuando pierde todo de pronto. Ya no se trata sólo de la carga de trabajo. Cuando había masas organizadas en las calles, vistiendo la funda de una misma empresa, el obrero se sentía vinculado. Ahora todo favorece al empresario, las propias leyes. Hay una inseguridad monumental en todo el sector. Hay miedo, sensación de desamparo. Antes de las RRLL, los propios EREs tenían que seguir unos parámetros. Hoy la empresa simplemente con una previsión de pérdidas puede echar a la gente… Es obsceno.

UYL:   ¿Cómo afecta para ti la pertenencia del Estado Español a la UE al presente de la Naval en Galicia?

CR:  Nosotros entendemos por soberanía poder tener el control sobre tus medios de producción. Esto en Galicia, no existe. El Estado Español está abiertamente vendido al capital en la UE. Y la UE está al servicio de las oligarquías, de los grandes poderes financieros, de las empresas supranacionales y la banca... Las naciones sin Estado estamos indefensas. Galicia es históricamente moneda de cambio del Estado.Todo nuestro sistema productivo fueron deshaciéndolo poco a poco. Habíamos sido una potencia pesquera. Ahora nos echan de todos los caladeros. Lo mismo pasó con otros sectores de la producción. No somos ni la sombra de lo que éramos. No hay quien defienda los sectores productivos de nuestra tierra.

UYL: También es cierto que muchas naciones con Estado tienen hoy a sus clases obreras en situaciones muy análogas... El problema es más de sistema... y de clase...

CR: La Unión Europea es una unión económica del capital que está lanzado, desbocado, que no encuentra oposición. La socialdemocracia es cómplice, el capital la usa para darse una imagen más social, la imagen del Estado protector. Con la caída de los países socialistas y los socialdemócratas entregados, el capital entró a saco.

UYL: ¿Qué capitales están en juego en la actual producción de barcos en Vigo?

CR:   No se puede hablar, en principio, de una gran incidencia de capitales extranjeros, con una excepción, que es Barreras desde la entrada de la mexicana PEMEX. Con todo, muchas empresas están intentando instalarse en otros países. Esto "da negocio" al capital, pero no crea puestos de trabajo, ni en los astilleros ni en las auxiliares.

UYL; Las piezas que componen un barco, ¿se fabrican todas en Galicia?

CR: Es una pregunta muy importante. La construcción naval se basa en el montaje. Salvo excepciones, la función de nuestros astilleros y auxiliares es colocar chapas, a pesar de que contamos con mano de obra cualificada. Los bienes de equipo, en un 90% vienen de fuera del estado español. Estamos hablando de motores, bombas, etc. Vienen de Noruega, Alemania, Francia, etc.

De lo que es el precio total de un barco, estos elementos constituyen una parte muy importante.

Al no haberse implementado el I+D en épocas de bonanza, cosa que desde la CIG reivindicábamos con insistencia, no hubo la oportunidad de presentar barcos con valor añadido, hechos aquí. Lo que hicieron los empresarios fue guardarse el dinero en el bolsillo. Dentro de este sistema, por tanto, no se hizo ni siquiera lo que desde los intereses empresariales había que hacer. Cuidar de tener las patentes, etc. Otra cosa sería ya si lo vemos desde la perspectiva de la clase obrera, entonces hablamos de un cambio de sistema, que ahí está la cuestión clave. Un país tiene que tener su camino y una economía planificada al servicio del pueblo, eso está claro.

Por otra parte, en un mercado globalizado, para competir, el empresario siempre va a tender a bajar el salario a niveles de Asia.

UYL: ¿Qué papel juegan las ETTs?

CR: Bien, acaba de salir una sentencia que nos da la razón en el tema de tener "topeadas" a las ETTs en el Convenio. Probablemente recurrirán...

En lo referente al sector naval están prohibidas por ser un sector de riesgo y alta cualificación y no vamos a permitir que sean implantadas.

UYL:   ¿En cuánto cifras, para Galicia, el número de desempleados de la naval hoy?

CR:   Ya veíamos antes que era de alrededor de 11000 puestos de trabajo, pero hay que añadir que esta cifra se da, lo que es más grave aún, concentrada en dos comarcas: la de Vigo y la de Ferrol. Con eso, a su vez, se provoca la pérdida de miles de puestos de trabajo indirectos.

Cuántas personas están hoy en el paro… es difícil de cuantificar. Hay muchos desplazados a Holanda, Alemania, Euskadi, Asturias. En muchos casos lo hacen en condiciones muy precarias.

UYL: De entre los que están aquí, ¿cuantos crees tú que cobran aún el paro? ¿Cuántos de ellos son parados de larga duración?

CR: Aquellos que no trabajaron durante este período en ningún momento no cobran paro ni ninguna otra prestación. Algunos otros están subsistiendo con las ayudas para mayores de 55 años (estamos hablando de ayudas miserables, de 426€). Esto si pueden acceder a ellas. Se les acaba el paro, las prestaciones. Puedes imaginar la situación psicológica a la que esto conduce, sumada a las situaciones familiares que se están viviendo. En una coyuntura de crisis general, como ésta, tampoco hay otro ramo (construcción, lo que fuera) en el que puedan encontrar trabajo.

Algunos compañeros con edades complicadas se encuentran con que están obligados por ley a jubilarse anticipadamente. Vienen de largos períodos de paro y no tienen acceso a prestación, estando supeditados a ayudas. Al no recibir ayudas que les permitan cotizar hasta el momento de la jubilación, personas que llevaban toda su vida trabajando y cotizando se ven obligadas a jubilarse con una enorme merma de sus ingresos. Son muchos los que están sufriendo este expolio. No podemos olvidar que estamos hablando de una parálisis total del sector desde mediados de 2011 hasta el día de hoy.

UYL:  ¿Se ve la presencia de mafias de tráfico de mano de obra?

CR: Sí, se veían sobre todo en los años de bonanza. Portugueses, sudamericanos y de otras partes del estado español. Como ejemplo: detectamos la presencia de unos compañeros que trabajaban en condiciones muy por debajo del convenio provincial. Venían de un país sudamericano. Eran personas muy concienciadas. Conseguimos que la empresa cumpliera el convenio. De pronto, a las pocas semanas son expulsados del astillero y del país, alegando que tenían visados de turista, no aptos para trabajar. Curiosamente la empresa no se había acordado de ello antes, cuando los contratara en condiciones pésimas...

UYL:¿Como repercute el Convenio Provincial a día de hoy?

CR:   Básicamente se ve vulnerado salarialmente.

Se incumple el salario haciendo trampas mediante horas extras remuneradas por debajo de convenio. Lo cual representa una competencia desleal con las empresas de estructura que sí lo cumplen y todo ello en un contexto de carga de trabajo nula.

UYL: ¿Cuantas auxiliares quedan en funcionamiento?

CR: Alrededor de 80.

Unas 100 desaparecieron, entre ellas la mayor parte de las importantes.

UYL:   En la entrevista que te hizo Avantar se mencionaba el tema de las horas extras...

CR: Se hacen muchas en los escasos centros con carga de trabajo, y todo ello en el peor contexto posible y donde la prioridad debería ser repartirlo.

En los casos más frecuentes, se hacen 2, 3, 4 horas, incluyendo sábados y domingos.

Pueden llegar a hacerse 60 horas en un mes.

Se llegó a hablar de alguien que había hecho 100 horas extras en un mes, en la ría de Vigo. A mí, francamente, no me dan las cuentas...

UYL: ¿Y como las pagan?

CR: Entre 6 y 10 € la hora. (Su precio es de 17 euros).

También está la hora corrida, un pago igual para todas las horas, sin distinguir horas extras de las que no lo son. Incluyendo todos los conceptos, pagas, vacaciones...

Hay que tener en cuenta que la CIG es el sindicato mayoritario en el sector pero aún no superamos el 50% de representación sobre el total y eso no es suficiente para firmar acuerdos en la mesa de negociación. Sobre todo para frenar la pérdida masiva de poder adquisitivo. Bien sabemos que el IPC está manipulado en contra de los trabajadores, pero aun así, es el único índice de uso común del que nos podemos valer hoy para la defensa de los salarios.

UYL: ¿Qué podrías decirme de las reivindicaciones acerca de la flexibilización de jornada?

CR:   En esta cuestión, una vez que el gobierno ya la impuso nosotros tenemos que acotarla cada vez más a casuísticas muy concretas, y nada más, ya que por el contrario no deja de ser una forma más de esclavismo. Acabas trabajando horas sin saber si las vas a cobrar...

UYL: Háblame de la discriminación que practica la patronal en la contratación, contra los activistas sindicales.

CR:   Bien, si tienes militancia sindical coherente eres el enemigo del capital, van a por ti.

Por eso en 2006 metimos en el Convenio Provincial de Pontevedra una bolsa de contratación.

El compañero que tenía que ir al paro pasaba a una lista. Cuando una empresa necesitaba a un trabajador tenía que contratar ateniéndose a la lista. Se aplicaba tanto para los eventuales como para los que no lo eran. Constituía una especie de fidelización dentro del sector, les daba a los militantes una cierta garantía de no ser discriminados. A las empresas, claro, no les interesó.

La bolsa fue desmantelada, y lo que es peor, la CIG quedó sola defendiendo esta reivindicación, sin el apoyo de los demás sindicatos.

Ahora tenemos 2 problemas:

1, es muy difícil demostrar en lo concreto que se está frente a un caso de discriminación.

2, nos quitaron la herramienta que podía evitar la discriminación.

El Convenio Provincial de Pontevedra fue pionero a nivel de estado también en cuestiones como prejubilación y otros.

En el 2009 las movilizaciones por la defensa del convenio fueron objeto de una represión sin precedentes. Se concentraban muchos cientos aquí entre efectivos policiales y antidisturbios. Vigo parecía Belfast o Palestina.

UYL: Dime cuáles son hoy las reivindicaciones básicas del sector

CR:   1: Carga de trabajo. Que los astilleros dispongan de los medios que les puedan permitir competir con otros países de la UE

2: Mantener el marco actual de negociación colectiva: el Convenio Provincial es válido, debemos defenderlo.

3: Mantener los Tratados sobre Prevención y Riesgos. En esto se alcanzó un nivel importante de conquistas. Se trata de una reglamentación que dio frutos y se exportó a otras partes del estado. Está consolidada. Ahí entra el famoso "Libro Blanco", el Acuerdo de Formación en Riesgos Laborales, coordinación de actividades, espacios con riesgos explosivos, etc etc. El asunto ahora es mantener este marco, que no se tuerza.

UYL:   Dime tu valoración de la reivindicación del Tax Lease.

CR:   El TL no dejaría de ser una ayuda más. Con los propios impuestos, al final, con la inversión de otras empresas, abarata los precios. Sin entrar en si es mejor o peor, es una herramienta que se utiliza en otros países, con lo cual podemos partir de la base de que no vamos a ser menos, ¿no? (ríe) Aquí la cuestión es: los gobiernos ¿defendieron esa herramienta con la fuerza necesaria? Yo, después de estos 4 años, entiendo que no. A día de hoy, en la ría de Vigo, contratación TL, cero. De esto en todo caso tendrían que hablar las empresas, que cuando se trata del gobierno están muy calladitas, por la cuenta que les tiene. En cambio para otras cosas sí que abren bien la boca, cuando se habla de precariedad y de que tenemos "salarios muy altos" comparados con los de no sé donde, claro, ¡no se refiere a Alemania! Pero sí que el TL sería una herramienta muy importante sobre todo para la financiación de determinados barcos. Antes te hablaba de los barcos que se hacían en la la ría de Vigo, barcos de entre 100 y 130 millones, que necesitan una financiación, una serie de avales, que hoy por hoy son poco factibles. Es decir: el gobierno dio dinero a más no poder a los bancos para tapar sus propios agujeros, un dinero que nunca revertirá en la sociedad.

UYL: ¿Tú ves alguna posibilidad de unir las luchas de todo el sector naval en Galiza?

CR: En principio es un objetivo que todos tenemos en mente. Al fin y al cabo, cualquier cuestión laboral, cualquier problema que tenga la clase trabajadora, es genérica, para todos. No hay compartimentos estancos dependiendo del sector. La lucha obrera es enfrentar la explotación del capital. Y este, lo único que realmente busca es la explotación del hombre por el hombre. Nosotros debemos dar una respuesta, sindicalizada y en la calle para atajar esas agresiones. Ahora bien: poder unir las luchas, a veces está condicionado por diferentes cuestiones. En el caso del sector naval veíamos antes que hay dos realidades: la de la industria privada y la de la pública. Ahí el nexo común es la lucha por carga de trabajo, y el mantenimiento de unas condiciones de trabajo dignas. Pero unir las luchas es algo muy complejo.

UYL:   Claro, pero aun así, aunque las empresas sean del Estado estamos hablando de un estado que sirve al capital y no a los trabajadores, ¿no? En última instancia la clase que explota a unos y otros es la misma, y los explotados somos también de una misma clase.

CR:   El nexo común es la toma de conciencia: la clase trabajadora debe tomar conciencia de lo que es: de que es una clase. Y de que tiene un antagonista, que es el capital. Y mientras todo el mundo no sepa en que sitio está y a quién tiene enfrente, esto va a ser muy complicado. Llevar adelante la lucha sindical no significa que podamos olvidarnos de la lucha política. Tenemos que tener siempre en el horizonte cuál es el Estado al que queremos llegar. Yo tengo claro que el objetivo, ya sea a corto, medio o largo plazo, es el socialismo.

UYL:   Y con otros sectores de la producción: ¿puede haber también posibilidad de llegar a luchas comunes?

CR:   Esa es una pregunta importante pero muy complicada. Otra forma de exponerla podría ser: ¿cómo es posible que cuando hay una agresión tan importante y tan "bien" direccionada como lo es la Reforma Laboral, más allá de que haya o no conflicto en una u otra empresa, no se dé una respuesta inmediata y potente? Ahí entramos en la deriva política y sindical que hay dentro del estado. Estamos viviendo agresiones continuas y no hay una respuesta unitaria desde el mundo del trabajo. Ahí hay que poner el énfasis principal: conciencia de clase y respuesta inmediata. Porque en caso contrario, el futuro inmediato que tenemos a la vista es la esclavitud.

UYL: Y ya para terminar: Tú incluso decías qué piezas fundamentales de los barcos que se construyeron y de los pocos que se están construyendo aún, provienen de otros países. Países en los que la clase obrera ve permanentemente agredidos sus intereses de clase. ¿Tú no dirías que se pueda y deba dar una alianza internacional de los obreros de la naval también en la perspectiva de unir luchas? Pongamos por caso, tenemos aqui al lado, en Viana do Castelo, los astilleros portugueses y sus obreros organizados en la CXTP, no se valora la posibilidad de articular un tipo de lucha conjunta entre ellos y nuestros obreros? Bien sabemos que las multinacionales suelen jugar de manera rastrera desde los dos lados de unas fronteras desplazando la producción de uno a otro lado, siempre hacia donde se dé menos conflictividad y más capacidad de explotación en cada momento. Una perspectiva internacional nos fortalecería mucho. Que piensas tú de esto?

CR:  Habiendo una conciencia de clase débil, y si a eso le sumas el factor empresa y el factor Estados, es mucho más complicado. ¿El enemigo es común? Sí. No cabe duda. Pero la respuesta adecuada sólo puede venir de la mano de la conciencia de clase de los trabajadores.

Con lo cual: si yo visualizo una situación así, el paso siguiente que veo es la revolución mundial.

UYL:   Bien, pues esto era todo por hoy. César, muchísimas gracias por tu tiempo, y hasta pronto en la calle.