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Los y las obreras de PSA Citroën en Vigo sufren hoy el chantaje de la patronal dirigido a empeorar sus condiciones económicas y de vida  con el pretexto de la producción del nuevo  K9.

Cuando la patronal afirma que, además de las rebajas salariales y otros retrocesos, va a haber cambios en la logística para garantizar la competitividad del  K9, se refiere a comprar los componentes en Marruecos. Peligrando de este modo los miles de empleos de las auxiliares viguesas.

Luego encontrarán otro sitio donde la mano de obra sea aún más barata.

 

Lo que es bueno para la patronal no coincide en absoluto con las necesidades de los trabajadores. La patronal no está por otra labor que presionar a la plantilla para aumentar su propio beneficio. Sus "pactos de competitividad" son una puja a la baja.

Quien lo hace por menos ?

Si se aceptan las agresiones pasivamente, sólo se prolongará la agonía.

Esta dinámica chantajista  nunca cesará, a causa de la competencia capitalista.

Por eso hay que unir las luchas de PSA Vigo con las  de los demás sectores de la producción.

Y fortalecer la asamblea de los  trabajadores de la Citroën en Vigo y coordinarla con las plantillas de España, Francia y Portugal.

Cuando estemos coordinados para resistir juntos, no será ya posible chantajear a la clase obrera en ninguna parte.

Ningún/a obrero/a del mundo es nuestro competidor, como quieren hacernos ver. Nuestra clase produce.

Ningún patrón tiene intereses comunes con nosotros, como también intentan que pensemos. Ellos son improductivos, ellos viven de explotar y competir.

La lucha no es el pasado. Es el futuro, el único futuro para nuestra clase.

El día 11 de noviembre fue el juicio de dos despedidos de Citroën en la sala Nº5 de lo social. Habiendo rechazado los despedidos Paco y David la conciliación, su despido fue a juicio. Teniendo previsto el inicio de la vista para las 11 30, se produjo a las 13 30 y acabó a las 15 30. Tuvimos que quedar fuera mitad de los asistentes al quedarse pequeña la sala.

La empresa, como multinacional que es y con sus "pocos medios", en plan provocativo trajo a cerca de 30 encargados, jefes de taller, jefes de logística etc, de los cuales fueron llamados a declarar cinco, cuatro por la patronal y uno por los trabajadores, (este último delegado sindical de la CIG, sindicato al que pertenecen los trabajadores despedidos). Dos números de la Policía Nacional se turnaban cada 20, 25 minutos en la puerta.

Quedando listo para sentencia.