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La actualidad nos obliga a ser atentos, cuidadosos  y reconocidos con las noticias nuevas y que tienen tan extraordinaria acogida en los medios de comunicación. Afortunadamente no todo son malas noticias y como no queremos convertir esta columna en un obituario, a pesar del azote y el espantoso dolor que significó para nuestros mimados lectores   la muerte de la Duquesa de Alba, ni queremos hacernos eco de  crónicas negras, cuando ya nos vencía el agotamiento de tanto ver y oír las celestiales palabras de Pablo Iglesias, Monedero y Errejón, cuando nos cansábamos de escuchar con solemnes palabras un rosario de nuevas y grandes medidas contra la “casta” y cuando hemos ido viendo como las promesas se iban quedando en la mitad y iban perdiendo fuelle antes incluso de confeccionar el programa, cuando ya se nos hacía imposible recordar el nombre de los 80 corruptos que salían  por minuto, cuando no sabíamos cómo secar las lágrimas del viudo de la Cayetana, cuando anhelábamos entusiasmados una llamadita del Papa para preguntarnos por nuestros problemas y  contemplábamos horrorizados al Arzobispo de Granada restregándose contra el parterre, cuando nos matábamos recogiendo firmas por el indulto de la Pantoja ,  nos advierten; !apártense todos que llega Nicolas! Y el pequeño Nicolás irrumpe con ojitos de rata como un rayo misterioso y voz clara y amenazadora y anuncia que tiene información muy delicada y que si se empeñan en estorbarle se lleva por delante a mandarines de todos los organismos del Estado.

La llegada a nuestras vidas del pequeño Nicolás da sentido y colorido a nuestras deslomadas y demacradas vidas.

Estupefactos escuchamos al chaval contar cómo  se ofreció, con el ánimo dispuesto, a las instituciones políticas y cómo gozó de la confianza de los más egregias personalidades. Su curriculum empieza en  la farándula y continua en la Universidad, prosiguió viaje hasta  el Ayuntamiento de Madrid  y  se  sacudió la melena con Yolanda Saénz de Santamaría en Vicepresidencia de Gobierno, Juan Carlos le ayudó a subir a la Zarzuela para compartir farras con la regocijada y cachonda familia real y con esa  carrera centelleante el CNI reparó en el jovenzuelo y le fue dando tareitas que el mozalbete sacaba adelante con mucha solvencia, cuenta el bienhechor que hizo muchos mandaos: trató de poner freno a las intenciones secesionistas en Cataluña, intentó que  Manos limpias retirara las acusaciones contra la infanta  y negoció con empresarios y ministros asuntos de interés para España, fueron tantos los que se pusieron a tiro que ahora tienen el alma en un puño.  A todos aconsejaba y contentaba con su juventud y su gracia el chavalote  pero, de la noche a la mañana, los que le habían contratado decidieron prescindir de sus servicios y ahora no sólo reniegan del pobre Nicolás sino que además le acusan de estafa, falsificación documental y usurpación de funciones públicas.

!Así pagan los servicios de inteligencia  los desvelos por España!¿ Cómo es posible que engolfen a un jovenzuelo en tan prósperas tareas?

¿Se imagina usted llamando a  Moratinos para invitarle a almorzar y de paso hablar de algunos asuntillos? ¿ se ve sentado en el despacho de Ana Botella dándole asesoramiento sobre parques y jardines? ¿ y fundido en un solidario abrazo con la infanta Cristina consolándola de tanta pesadumbre? ¿ alguna vez ha fantaseado que se  cruzaba whatsapp con Su Majestad ? ¿En sueños se ha visto en alguna recepción real? Entonces...¿ qué es lo que ha pasado aquí ? 

A nosotros se nos ha metido en la cabeza que son tantas  las ratas y grajos que se han emboscado en el suntuoso alcantarillado del Estado que  han producido un atasco colosal y es necesaria una limpieza programada que abra el cauce a la segunda transición.  Nicolás, esperamos impacientes tus sabrosas memorias...

Telva Mieres