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La lucha ha de instrumentalizar los órganos de la universidad para ser completamente eficaz, estos se pueden dividir en dos tipos, únicamente estudiantiles y de carácter mixto con profesores y demás trabajadores de la universidad, ambos tipos con diferentes características.

 

En los estudiantiles encontramos las Delegaciones de Alumnos de facultades y el Consejo de Estudiantes de toda la universidad con estudiantes de las Delegaciones y otros órganos. Ambos deben ser un objetivo principal para los jóvenes que luchan, ya que aunque no tienen ninguna competencia ejecutiva y pueden anular sus decisiones el Rectorado, son los más relevantes en la lucha de masas por dos razones: primera, por ser los únicos que permiten una negociación colectiva estudiantil en su ámbito frente a la universidad, y por tanto los únicos legitimados legalmente para alcanzar acuerdos tras una victoria en la lucha; y segundo, por disponer de un cuantioso presupuesto que sirve para aportar materiales a las asociaciones. La diferencia entre delegaciones y consejo son que las delegaciones tienen un contacto directo con las masas respecto a cuestiones de lucha económica cotidiana (falta de espacios,profesores molestos,etc) mientras que el consejo primordialmente es útil en una lucha politica a nivel de universidad, aunque también en segundo plano en la económica, como por ejemplo en la lucha por el derecho a huelga.

Con los órganos mixtos, que sí tienen poderes ejecutivos, se repite un patrón: la mayoría de su composición es profesorado fijo, con buenas condiciones laborales y acomodado, frente a profesores contratados, estudiantes y personal administrativo, quienes en conjunto son más del 90% de la universidad. Tendencia que se agrava cuanto más poder tiene el órgano. Desde una Junta de Facultad con 60% de profesores fijos y 26% de estudiantes, y el 14% personal contratado y administrativo; proporción que se repite en casi todos los órganos mixtos de la Universidad, hasta llegar a quien ejerce el poder, que no es el Consejo de Gobierno, con funciones ejecutivas y disciplinarias, pese a llamarse así, si no el Consejo Social. Compuesto únicamente por un 40% de miembros de la comunidad universitaria, la mayoría altos cargos de la universidad y con un solo estudiante, lo que supone el 0,26% del órgano; representantes sindicales de la zona y un 60% de grandes empresas,banqueros y miembros designados por las diputaciones provinciales y CCAA al servicio de éstos. Siendo este órgano quien ejerce el poder al crear y aprobar los presupuestos, donde aflora la corrupción como una cadena de migajas ya que de la complacencia con el capital depende la asignación de fondos de las facultades. Estos órganos, los mixtos, carecen de importancia alguna más allá de la obtención de información pronta y de primera mano.

Ante instituciones controladas por el capital y sin poder decisorio de los estudiantes su utilidad radica también en abandonarlas en determinados momentos álgidos de la lucha; como un acto político y propagandístico que despierte la solidaridad del estudiantado y obreros en toda la sociedad; mostrando con este desafío público que en la universidad se lucha con un alto nivel de contradicción de clase. Los comunistas no hemos de estar en las instituciones como objetivo finalista si no en cuanto sean útiles, y lo son cuando hacen avanzar la lucha y organización de las masas estudiantiles contra el capital y sus lacayos en la universidad pública.

Pablo Terrones