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La Dirección de PSA CITROEN - VIGO está intentando destruir la vida de dos familias. No es nada nuevo ni excepcional. Ya pasó antes con sectores enteros de esta comarca. En el caso de PSA, quisieron obligar a dos obreros a producir más en el mismo tiempo y, como mostraron capacidad de rebeldía, quieren echarlos. En general, es acertado decir que hoy en día, ninguna empresa capitalista puede seguir explotando si no explota cada día más.

 

La clase obrera con derechos, no es rentable para el capital. Hoy, rentable es la mano de obra que trabaja con pañales puestos para no "perder" tiempo en ir al baño. Ese sería nuestro destino, si por el empresario fuera. Como todas las empresas están regidas, en el capitalismo, por la competencia, en este contexto de crisis a todas les espera el mismo dilema: cierre empresarial o sobreexplotación. Por eso nadie está a salvo de que le pase lo mismo que a PACO Y DAVID.

La situación de Paco y David es el castigo a una trayectoria de dignidad. Y también es un experimento de la PSA para ver cuanto más puede apretarles el cuello a TODOS sus empleados. La desunión, la falta de solidaridad, nos hace aparecer a todos más débiles y más indefensos. Malo es, para nosotros, no enterarnos de que no hay clases dentro de la clase obrera.

La clase obrera es una sola. A todos nos pagan menos de lo que producimos. A todos/as nos pueden dejar en la calle, aunque no luchemos, sin siquiera tomarse la molestia de decir por qué lo hacen.

Algunas direcciones sindicales evitan la confrontación. Son complacientes con la patronal porque buscan su mezquino provecho, o porque creen aún en el cuento de que el obrero puede negociar con el patrón, sin lucha, en "igualdad" de condiciones.

Para cualquiera de nosotros/as, tener miedo es humano. No es necesariamente una vergüenza. Pero para cada uno de nosotros, para toda la clase obrera, en la actual crisis sistémica del capitalismo, la incapacidad de enfrentarnos a la patronal ES UN SUICIDIO. Quietos, divididos, nada nos espera que no sea más y más esclavitud. Por el contrario, juntos y en movimiento, nosotros y nosotras, la clase que produce, podemos cambiar la situación y crear las condiciones para un cambio verdadero y definitivo. Ninguno otro sector social puede conseguirlo. Ahí, en ser quien produce, y en ser capaces de detener la producción, reside nuestra fuerza, una fuerza superior a toda represión.

Acerquémonos a los compañeros y compañeras en lucha, a los despedidos, a los huelguistas de hambre. Ellos están mostrándonos el camino que vale. Ellos están haciendo lo que TODOS Y TODAS tendremos que hacer para no quedar solos delante del piso que no se puede pagar y delante de los hijos que no tienen que comer. No es ese el destino que merecemos. Ninguno de nosotros. El destino que merecemos es ser parte de una sociedad de abundancia y de paz, y dirigir el rumbo de esa sociedad.

Saludamos la lucha decidida de los trabajadores /as de PSA y de l@s huelguistas de hambre, entre los que está nuestro camarada Brais Torres de CMC-CJC.

¡El Partido y la Juventud Comunista, con la clase obrera hasta la victoria!

EN LA LUCHA ESTÁ El FUTURO.

¡SOLIDARIDAD CON PACO Y DAVID!

¡SOLIDARIDAD CON LOS Y LAS HUELGUISTAS DE HAMBRE!