Los/as trabajadores/as del lote 1 de limpieza de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (antes pertenecientes a la empresa MTI); que tras más de un mes de huelga indefinida obligaron al rectorado de la ULPGC a echar a la empresa MTI y que la nueva empresa CLECE aceptaras sus condiciones y subrogara a la plantilla, con el mes de julio a la vista, donde se abre otra vez el concurso para los cuatro lotes; probablemente tengan que volver a la lucha.

Ya en 2013, la empresa Nex Continental Holdings-ALSA viene aplicando una congelación salarial, así como una subida de 1% para 2014, aparte de tener que rechazar los trabajadores el cobro de 40 horas extras para evitar el despido de una veintena de compañeros. No solo esto, sino el servicio que se deja de prestar y que los usuarios notan por el recorte de rutas y personal (incluidos los eventuales no renovados).

El pasado domingo 30 de marzo, el proletariado gallego volvió a salir a la calle en Ferrol en apoyo a los trabajadores y las trabajadoras de los astilleros de Navantia. Tras la pérdida de más de dos mil puestos de trabajo en los últimos años, y a pesar de los pequeños encargos de los Floteles, los obreros y obreras del naval no se resignan y continúan exigiendo una carga de trabajo con dignidad.

Después de tres años desde la finalización de la vigencia del Convenio, y con constantes amenazas de inaplicación, la Patronal pretende desregular un convenio y poner a las trabajadoras a disposición de las empresas comercializadoras. Desde la reforma laboral, la negociación colectiva es más necesaria para frenar los ímpetus de una patronal desatada en quitar derechos y aumentar su margen de explotación/beneficios.

Cuando una empresa que presta un servicio público plantea un ERE, lo que está diciendo es que quiere dar un peor servicio y ganar más dinero. Eso es exactamente lo que pretende RENFE al ofertar sus servicios a bordo con un 25% menos de presupuesto.

Cuando les rebajan un 15% el sueldo a la plantilla del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), que se suma a todas las medidas de “austeridad” salarial en el ámbito público, y aun así los/as trabajadores/as de otras empresas públicas del Gobierno de Canarias lo consideran un referente de lucha y un modelo de acuerdo, no es más que la demostración cotidiana del nivel de desmovilización y desorientación a la que se ha visto sometida la clase obrera en Canarias.