Pie de foto: Los "Murales de la Industria de Detroit" por Diego Rivera (1932-1933).

Esta es la primera parte de una serie de dos artículos que tratan sobre la distinción que establece la economía política marxista entre trabajo productivo e improductivo, así como su utilidad para analizar la división social del trabajo entre la juventud de extracción obrera y popular. En esta parte explicaremos las categorías de valor marxistas, el trabajo productivo e improductivo y los tres tipos de trabajo improductivo. Cada una de las explicaciones irán acompañadas de ejemplos prácticos de la vida laboral de la juventud.

Para Marx el capital social es el conjunto de los capitales individuales considerados en su interdependencia y conexión y está formado por cuatro esferas de actividad: la esfera 1 que se dedica a la creación y transporte de valores de uso sociales, es decir, de valores de cambio; la esfera 2 que se dedica a la distribución de valores de uso sociales; la esfera 3 donde se consumen algunos valores de uso sociales para hacer que la sociedad funcione y la esfera 4 donde se consumen valores de uso sociales por las personas.

A su vez, al nivel de la mercancía individual y del producto interior bruto de una economía, el valor total puede dividirse en tres componentes fundamentales: el capital constante que representa el valor de los medios de producción (materias primas, máquinas, energía, etc.), junto con lo que Marx denominó los faux frais (en español: costes accesorios) de la producción capitalista; el capital variable que se refiere al valor de los salarios de los trabajadores que están involucrados directamente en la producción de mercancías y la plusvalía que es el valor generado por el trabajo excedente o plustrabajo no remunerado de los trabajadores productivos.

Ahora bien, ¿qué tiene esto que ver con el tema que nos ocupa?

Según Marx el trabajo productivo (TP) es aquel trabajo que un capitalista emplea para producir valores de uso que se venden en el mercado con la finalidad de obtener una ganancia. En cambio, aquel trabajo que no produce plusvalías es improductivo porque el capital no lo emplea para producir mercancías.

Por ejemplo, el trabajo que realiza una cuadrilla de jóvenes collidors (temporeros de la naranja en Valencia) migrantes se puede considerar TP porque produce un valor de uso (cítricos) y porque produce plusvalías al propietario del almacén que la ha contratado. Por el contrario, una universitaria que trabaja de cajera en Mercadona ni produce mercancías, ni contribuye directamente a la generación de plusvalías.

Existen tres tipos de trabajo improductivo: trabajo improductivo, trabajo improductivo socialmente necesario y trabajo no-productivo.

Trabajo improductivo (TI): servicios laborales que se intercambian por ganancias, es decir, como un gasto de lujo por parte de un capitalista. Por ejemplo, una joven latinoamericana que trabaja de empleada doméstica de una familia del barrio de Salamanca.

Trabajo improductivo socialmente necesario (TISN): trabajo que no contribuye directamente a la generación de plusvalías, sino a su realización. Este tipo de trabajo es empleado por el capital improductivo (comercio y finanzas), por el Estado capitalista, así como por el capital productivo en funciones directivas. Ejemplos: un repartidor de Telepizza, un estudiante de prácticas de Enfermería o el director de fabricación de Ford en Almussafes.

Trabajo no-productivo (TNP): formas de trabajo que el capital no reconoce como generadoras de valor. El ejemplo por antonomasia aquí es el trabajo de reproducción social no remunerado que realizan las jóvenes de extracción obrera y popular.

Al igual que el TP, los tres tipos de trabajo improductivo están sujetos a formas de explotación. Sin embargo, desde la perspectiva del capital social, solamente el TP y el TISN realizan trabajo excedente al servicio del capital, por lo que son explotados dentro del circuito del capital y de la circulación. El TP es explotado en la producción (esfera 1) y el TISN es explotado en las esferas de la circulación y el mantenimiento social (esferas 2 y 3). Al igual que el capital productivo obtiene ganancias al no pagar a los trabajadores productivos un salario equivalente al nuevo valor que generan, el capital improductivo obtiene ganancias al no pagar a sus trabajadores la totalidad del valor transferido de la esfera de la producción a la esfera de la circulación a través de sus actividades.

Aquí terminamos la primera parte, dejando para la siguiente la cuestión de qué lugar ocupa en la ecuación del valor el TISN, y las implicaciones que acarrea para la economía política marxista y para la juventud de extracción obrera y popular, puesto que el 80% de los/las jóvenes trabajan en el sector servicios.

Iago Torres

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