
La OMS define las desigualdades en la salud como evitables entre grupos de población definidos social, económica, demográfica o geográficamente. Las diferencias se derivan de cuestiones biológicas y de la distinta posición en la estructura social.
Además, los determinantes sociales de la salud, como el nivel socioeconómico, se entrelazan con los roles de género y con factores culturales. Dichas desigualdades tienen raíces estructurales e históricas: la posición tradicional de las mujeres como cuidadoras, con trayectorias laborales más cortas y fragmentadas, y pensiones más bajas.
Igualdad de género en salud significa que las mujeres y los hombres se encuentran en igualdad de condiciones para ejercer sus derechos plenamente y su potencial para estar sanos, contribuir al desarrollo sanitario y beneficiarse de los resultados.
La equidad de género significa una distribución justa de los beneficios, el poder, los recursos y las responsabilidades entre las mujeres y los hombres.
El impacto de la desigualdad de género en la salud de las mujeres afecta a los procesos y resultados de salud y enfermedad, y a su atención desde los servicios de salud.
Las diferencias en términos de salud entre hombres y mujeres no solo se traducen en la manifestación, la severidad y las consecuencias de la enfermedad, sino que también pueden limitar su acceso a los recursos, a la información y a los servicios sanitarios.
A pesar de que la esperanza de vida de las mujeres es más elevada que la de los hombres, eso no se traduce en calidad de vida. Nuestra vida con buena salud y sin enfermedades crónicas es más corta que la de los hombres.
Los patrones de vida tienen una clara distribución por género, falta de equidad en la distribución de los tiempos de trabajo productivo y reproductivo, y de ocio y descanso entre hombres y mujeres.
La frecuencia de dolencias crónicas es del doble al triple en el caso de las mujeres en todas las categorías principales: artrosis y problemas reumáticos, mala circulación, jaquecas, migrañas, dolores de cabeza, fibromialgias y depresión.
Por otra parte, la violencia de género, por su magnitud e impacto sobre la salud física y mental de las afectadas y de sus hijas e hijos debe ser considerada un tema prioritario de salud pública.
Otras manifestaciones de violencia machista, como son el abuso sexual infantil, la prostitución, las agresiones sexuales, las enfermedades de transmisión sexual, etc., producen daños físicos y mentales a las mujeres y niñas de cualquier país del mundo.
Se refleja claramente el impacto de las desigualdades de género en el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades mentales, tales como la depresión y la ansiedad, que tienen una presencia casi tres veces superior en mujeres que en hombres.
También analizamos desde un punto de vista de género enfermedades como las cardiovasculares, el cáncer, la osteoporosis y la fibromialgia, así como la anorexia nerviosa, que afecta fundamentalmente a mujeres y niñas, cada vez a edades más tempranas y en mayor proporción.
La equidad de género se aborda en los Planes de Salud de las Comunidades Autónomas, pero este se queda en el plano del discurso, no concretándose en objetivos y evaluaciones. Actualmente, en el estudio de los problemas de salud no se realiza el análisis de género, ni acciones específicas con perspectiva de género.
Incorporar la perspectiva de género en las estrategias de cobertura sanitaria universal es una condición indispensable para avanzar hacia sistemas de salud más equitativos y resilientes.
Para avanzar hacia la cobertura sanitaria universal es imprescindible integrar la justicia de género en el diseño, la implementación y la evaluación de las políticas públicas de salud.
La desigualdad en salud de la mujer sigue costando vidas y generando un mal uso de los recursos, mientras la innovación para dar solución a este problema carece de la inversión suficiente.
Sin una investigación equitativa, la actualización de los protocolos clínicos y formación a los profesionales en salud desde la perspectiva de género, estas desigualdades seguirán perpetuándose.
M. Àngels Grau
Bibliografía
https://www.funcas.es/wp content/uploads/Migracion/Articulos/FUNCAS_PS/027art11.pdf
https://www.mujeresparalasalud.org/impacto-de-la-desigualdad-de-genero-en-la-salud-de-las-mujeres/












