
¿Cuáles eran las principales reivindicaciones de la huelga ferroviaria?
Las principales reivindicaciones de estos tres días de huelga son básicamente, la garantía de seguridad para usuarias y trabajadoras, que se traduce, en síntesis, con un aumento del presupuesto en el mantenimiento de las líneas de tren, con inversiones especificas en puntos y líneas concretos, no en macro inversiones innecesarias, sino en los puntos en que se necesitan realmente, en un aumento de las plantillas del personal ferroviario, que exista una normativa laboral homogénea en el sector, y que se acabe radicalmente la precariedad laboral y el sistema perverso de subcontrataciones, que solo benefician a las grandes empresas.
¿Cómo afecta la situación actual-plantillas, horarios, servicios- tanto a la plantilla como a quienes usan el ferrocarril?
Estamos en un momento convulso, somos conscientes, y así lo venimos denunciando desde hace 35 años, que las inversiones van destinadas en un 90% a la alta velocidad, por tanto nos encontramos con líneas concretas con deficiencias en su mantenimiento, con territorios infrafinanciados en sus infraestructuras, y con una precariedad laboral acuciante, según la empresa ferroviaria, sobre todo entre las empresas privadas del sector ferroviario. Evidentemente, la situación de desigualdad en el ámbito laboral, influye, aunque de manera desigual en el servicio prestado a las usuarias, en cuanto a calidad y seguridad.
¿Cómo afecta la privatización al sistema ferroviario?
La liberalización en un primer momento, con la entrada en vigor de la Ley del Sector Ferroviario, en 2005, y los pasos posteriores en cuanto a la liberalización del tráfico de mercancías, y desde 2021 el de viajeros, así como la entrada en vigor de las Obligaciones de Servicio Público (OSP), ha supuesto una guerra de precios que ha enfrentado a las empresas presentes en el sector, que ha repercutido en el empleo y en la calidad del servicio, y que, aunque parezca que aporta beneficios tarifarios individuales, olvida de manera predeterminada que aumenta exponencialmente la carga económica al erario público. Las empresas privadas solo se preocupan de sus cuentas de resultados, arrastrando a Renfe también a ello, rebajando la calidad, el personal, o la gestión, y obligando a Adif a realizar un mayor esfuerzo inversor, ya que la rebaja de los cánones, rebaja, también, las aportaciones al Estado y al Ministerio por la circulación de trenes, que son las partidas que deberían destinarse al mantenimiento de las infraestructuras.
¿Cómo valoráis la actuación sindical y la desconvocatoria de la huelga por algunos sindicatos?
Como CGT, sindicato que mantuvo las huelgas en los tres días en que se convocaron inicialmente, tenemos que ser muy críticas con los sindicatos que las desconvocaron en la primera jornada, con un acuerdo totalmente insuficiente, que no permite rehabilitar la situación a la plena garantía, y que pospone la resolución del conflicto. Hay que garantizar la seguridad de manera inmediata.
Por otra parte, la negociación parcelada del Ministerio, con una parte de los Comités de Empresas, y desconvocando, en este caso, en Adif, dos sindicatos que no habían, siquiera, convocado la huelga, evidentemente no ayuda a la convivencia y a la obtención de acuerdos que beneficien a las plantillas y las usuarias.
¿Qué esperáis del gobierno y del Estado?
Después del deterioro de las líneas convencionales de los últimos 35 años, e incluso también las de Alta Velocidad en los últimos tiempos, así como la incapacidad de los diferentes gobiernos para mejorar el sistema ferroviario, más allá de continuar con las políticas que potenciaban un tren elitista, no esperamos ya un cambio sustancial en la política ferroviaria, la única alternativa, en este caso, es la movilización ciudadana, que defienda un modelo Público, Social, Sostenible, Accesible, Asequible, Seguro y de Calidad del Sector Ferroviario, y que invierta más en los servicios que utiliza la mayor parte de la ciudadanía, que sin duda es el servicio de Cercanías y Media Distancia.
Más allá del apoyo en las calles, ¿cómo se puede ejercer solidaridad con la lucha por un ferrocarril público y social?
La lucha de la defensa del ferrocarril, no es una lucha exclusiva del sector, ni de sus trabajadoras y usuarias, es una lucha de toda la sociedad, ya que el sistema ferroviario público es patrimonio de todas, y garantía de movilidad con parámetros de calidad, si se gestiona bien, así que, no podemos permitir la privatización, y debemos darle la importancia de otros sectores como la educación y la sanidad, donde las empresas privadas pretenden ganar dinero a costa de precarizar el servicio y abandonar lo que no les sea rentable. Es importantísima la participación ciudadana en las movilizaciones en forma de apoyo, y de utilización crítica del servicio, así como crear espacios de debate como este.
Juan Ramón Ferrandis Bresó
Secretario General de CGT PV y Murcia
Ferroviario y Coordinador de Defensa del Ferrocarril de CGT












