¿Seguir empleando la memoria de la clase obrera para crear un nuevo frente de izquierdas para pactar con el PSOE? Vuelve a estar en boga constituir un nuevo frente de izquierdas, algo que siempre saca la izquierda de la socialdemocracia o la socialdemocracia de izquierdas cuando más lo necesita. Volver a vender a la clase obrera que la monarquía parlamentaria heredera del franquismo es lo mejor a lo que pueden optar. El debate, si se puede considerar como tal, es elegir entre Rufián, la opción ya presentada por Yolanda Díaz, la que pueda proponer o apuntarse PODEMOS o las listas de “concentración nacional” que propone Otegi. Muchas películas para el argumento de siempre.

¿El nuevo frente de izquierdas que se quiere conformar que ofrece a la clase obrera? Porque estos proyectos van de ofrecimientos con altas dosis de cinismo, populismo y redes sociales. Estos nuevos proyectos no van de organizarse y elevar el nivel de conciencia, los patrocinadores de estos proyectos tienen pesadillas con esto último. Pensemos lo que hicieron todos estos grupos parlamentarios ante la huelga del metal en Cádiz, la represión a los 6 de Zaragoza, los 6 de la Suiza, los desahucios, la ley mordaza, la presencia de bases yankis y de la OTAN, las imposiciones de Bruselas. El recordar que hicieron dista de que dijeron o como figuraron que hacían algo.

¿Cómo de importante es entender el momento histórico y político? No se puede sacar a la palestra de forma recurrente el recuerdo de Frente Popular de 1936. El momento histórico es distinto. No tenemos un proyecto que defender como era, con todos sus “peros”, la II República. No tenemos un nivel de organización obrera similar al de los años 30. Los grupos parlamentarios actuales responden más ante los bancos que financian sus elecciones que ante las clases que dicen representar. El Régimen del 78 hace aguas, un proyecto electoral de izquierdas para otro gobierno de “progreso” liderado por el PSOE es poner otro parche más, como el que ha puesto el ministro de Transporte, Oscar Puente, a la huelga de ferroviarios pactando con CC. OO, UGT y SEMAF, provocando el abandono de la huelga en su primer día de tres de estos sindicatos y dejando fuera de la negociación a los sindicatos de clase, en este caso CGT y el Sindicato Ferroviario, que luchan por otro modelo de transporte público fuera de tentativas privatizadores y que, por supuesto, mantuvieron los tres días de huelga. Pues así todo.

¿Preferimos que gobierne PP y VOX antes que favorecer un frente de izquierdas para otro gobierno del PSOE? Eso es una simpleza, que es a lo que se quiere reducir todo. El enfrentamiento real con los sectores reaccionarios no se produce en el terreno electoral. Si estos grupos reaccionarios aumentan es por la desorganización y desmovilización generalizada que hay socialmente y alimentada desde el Estado. El combate real contra la reacción y contra los que quieren retroceder ante las conquistas sociales y políticas de la clase obrera, vistiéndose de conservadores o progresistas, se produce cuando nos organizamos y hacemos labor política en el centro de trabajo, de estudios, en el barrio y en la calle. Quieren velar donde se produce la verdadera política.

¿Qué podemos aprender de la experiencia del Frente Popular de 1936? El valor de constituir un bloque popular. Este bloque popular se produce hoy en la actuación conjunta de los sindicatos de clase para devolver al movimiento obrero a su papel protagónico, en desarrollar organizaciones de base amplias y de masas ante las luchas de la clase obrera, sea una reivindicación de barrio, una lucha laboral o paralizar un desahucio. Se gesta en la solidaridad internacionalista y en la lucha por la República; en la conformación de un feminismo de clase y en una juventud que genera organización y lucha en la calle o en la publicación y difusión de prensa obrera. Este debe ser el germen de lo que el PCPE teoriza como Frente Obrero y Popular por el Socialismo. Determinación, constancia, unidad y lucha para tener paz, techo y trabajo.

A. Moreno.

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