
Nació en 1912 en Castelló de la Plana en el seno de una familia burguesa. Esos datos biográficos son determinantes tanto porque el amor a su lengua y cultura marcarían el resto de su vida y el valenciano, su lengua materna, lo utilizó hasta en el exilio, donde lo transmitió a sus alumnos, hijos y nietos a través de canciones populares y cuentos tradicionales como porque tuvo acceso a la educación en una época donde la tasa de analfabetismo femenino en 1900 era del 71.4 %.
En 1922 se trasladó a València donde estudió Bachillerato y Magisterio, y formó parte de la primera promoción del Plan Profesional de Valencia (1931-1935). En esa época estuvo afiliada a la Federación Universitaria Escolar (FUE) y de ahí su creciente conciencia y desarrollo posterior.
Implicada en la educación popular, participó de forma activa en las Misiones Pedagógicas, destacando por su actividad en la delegación valenciana como organizadora de varias misiones en Manzanera, Bronchales, Narboneta, Sinarcas y varias poblaciones más de Teruel, València y Cuenca. En 1934 participó en la semana pedagógica de Ontinyent dando a conocer y difundiendo la labor cultural, docente y educativa que dichas misiones realizaban en las zonas rurales.
Terminada la carrera, tras las prácticas en el grupo Balmes de València, es destinada a una escuela infantil de Puçol hasta 1936, de ahí pasó a ser agregada a la Inspección de Balmes. Posteriormente, su destino laboral fue el Instituto de Asistencia Social Maestro Ripoll (Valencia) en sustitución de las órdenes religiosas encargadas hasta entonces de la enseñanza en esos establecimientos.
Mujer muy comprometida con su tiempo y con las transformaciones sociales, integrante de ese contingente de maestras republicanas que simbolizan el compromiso de lucha en la conquista de derechos para las mujeres y en la modernización de la educación bajo principios de escuela pública y laica, como trabajadora se afilió a la FETE y a las juventudes de Esquerra republicana y al Frente Popular. En 1936 se afilió al Partido Comunista de España.
La València republicana la conocería como la “Palometa del Front Popular” por su amplia actividad propagandística y de mítines en la campaña electoral a favor del Frente Popular. Como feminista convencida militó en AMA y fue secretaria de la Agrupación Femenina de Dones Antifeixistes, formó parte de la redacción de la revista Pasionaria y colaboró con la escuela de adultos Lina Ódena.
Casada en 1938 se trasladó como maestra a Gualba (Barcelona). En febrero de 1939, estando embarazada, atravesaría la frontera por los Pirineos. Tras dar a luz en Grenoble a su hija Adela, se embarca junto con algunos familiares rumbo a México en un barco dispuesto por el Gobierno de Lázaro Cárdenas.
En México abandonará toda actividad profesional y, posteriormente, también la militancia política activa al dedicarse a cuidar de sus hijas e hijo. Relacionada con el resto del exilio, destaca su amistad con la pintora Manuela Ballester y la pediatra Mercedes Maestre.
Tras regresar fugazmente en 1986 a València, vuelve a México, donde morirá en 1998.
Ana Muñoz












