
La compañera Àngels, doctora en Sociología y docente, ya hace más de un año que está pasando por un proceso de enfermedad agravado por su condición de mujer trabajadora. Le hacemos esta entrevista porque su caso evidencia la violencia institucional por parte de la Sanidad Pública que sufren miles de mujeres trabajadoras en este país.
En primer lugar, ¿Qué es la endometriosis? ¿Cuál es su origen o causas? O lo que conozcas sobre esta enfermedad que afecta a tantas mujeres.
La endometriosis es una enfermedad crónica que no tiene cura. Se desconoce la causa porque hay una falta de investigación importante, ya que es una enfermedad que sólo afecta a las mujeres.
Hay determinados requisitos que favorecen la aparición de la endometriosis, como es la forma del endometrio, no tener embarazo, tener el himen estrecho. Los síntomas frecuentes son el dolor pélvico durante la menstruación, que no se tiene que normalizar pero se hace continuamente.
El primer síntoma sería tener menstruaciones dolorosas, abundantes y largas, con dolor pélvico, abdominal, en la parte baja de la espalda. También puede provocar infertilidad, dolor durante o después de las relaciones sexuales, sangrado premenstrual o entre periodos, dolor y sangrado al orinar o defecar, cansancio, fatiga, dolor lumbar y síntomas psicológicos ya que muchas veces la gravedad de la enfermedad no te permite llevar una vida normal. No necesariamente sufres todos los síntomas, sino algunos, depende del caso.
Hay diferentes grados de endometriosis dependiendo de la gravedad de la enfermedad. Y con la menopausia la endometriosis desaparece, pero no siempre, hay casos excepcionales.
Los tratamientos son analgésicos, hormonal o cirugía. Es muy importante controlar el dolor con analgésicos y que te deriven a la Unidad del Dolor. Una de las características de la endometriosis es la dificultad de controlar el dolor, a veces no se puede controlar.
¿Desde cuándo empezaste a tener molestias y qué tratamientos has ido haciendo?
Molestias he tenido siempre, menstruaciones dolorosas, abundantes y largas. Lo he pasado fatal, no poder ir al colegio o trabajo o ir en malas condiciones, porque eso de faltar al trabajo por tener la regla está mal visto.
Cuando eres joven no te operarán, el primer tratamiento que hice fue la píldora anticonceptiva, que funcionó durante un tiempo. Después de años, decidí dejarla por efectos secundarios.
Cuando tuve otro episodio de dolores muy fuertes, me pusieron el DIU Mirena, el DIU hormonal, que funciona muy bien. Pero cuando me lo quitaron se descontroló y la primera cirugía me la hacen en el 2021, me operaron en seis meses, iba casi cada día a urgencias por el dolor, ni siquiera me derivaron a la Unidad del Dolor, tomaba ocho pastillas al día. No podía dormir, ni comer, adelgacé mucho, me quedé sin masa muscular…Me operaron porque llamó el Síndic de Greuges (defensor del pueblo) al hospital y en dos semanas estaba operada. Tenía el ovario y la trompa izquierda tan enredada con nódulos de endometriosis que no los pudieron separar y me lo tuvieron que quitar, de hecho me lo quitaron todo excepto el ovario derecho.
La mujer tiene el endometrio de forma que se van quedando restos de menstruación y se forman unos hilos de carne muy finos que envuelven los órganos. Los órganos afectados normalmente son las trompas, los ovarios, la vejiga y los intestinos.
La recuperación fue muy dura y larga, estuve un año de baja, después de la operación. Y tuve que incorporarme al trabajo sin estar recuperada del todo, porque tardan tanto que supuso gastar parte de mis ahorros y necesitaba tener ingresos. Me quedé sin cobrar de la Seguridad Social, porque estaba tan mal que no hice bien el trámite.
En la recuperación no me atendieron desde la Sanidad Pública, sólo las revisiones obligadas y tuve que buscar fisioterapeutas. Primero estuve mal de las cervicales, y el mismo fisioterapeuta me derivó a la fisioterapeuta de suelo pélvico (se te queda la pelvis como un flan).
Hay un tratamiento para la recuperación, que se llama INDIVA, lo tienen en la Sanidad Pública pero no me lo ofrecieron. Es un tratamiento con una máquina, te introducen como un dado pequeño en la vagina con un poco de corriente eléctrica, además te pasan por la pelvis calor y una crema. El tratamiento INDIVA sirve para reactivar la circulación en la pelvis y evitar que se formen adherencias provocadas por la cirugía.
Después hice hipopresivos, esenciales para estar sana y fuerte. Y ejercicio, natación, caminar…
Tuve que soportar jefas que me dijeran que esto no podía ser, compañeras de trabajo que me dijeran que ellas iban a trabajar con dolor de regla, compañeros que les pedía que me trajeran la medicación de la farmacia y no entendían que yo no podía… Porque el dolor provoca mareos, náuseas y mucho malestar.
Actualmente ¿qué síntomas tienes? ¿Cómo ha ido evolucionando?
Hay casos de endometriosis profunda que con la menopausia provocan endometriomas. Tengo una menopausia provocada por la cirugía, no natural y me ha provocado un endometrioma en la parte derecha, cerca de los vasos, que me provocaba dolor desde la pelvis hasta el dedo del pie, no podía ni caminar.
Me llamaban desde Ginecología del Hospital, les decía que estaba fatal y ni caso, me daban hora para al cabo de cuatro meses.
Yo desesperada a través de una aplicación que se llama Doctoralia, conseguí localizar a un ginecólogo especializado en endometriosis, muy eficiente y bueno, de Barcelona, se llama Jordi Soler, tiene una clínica que se llama Donaclínic, si alguna persona está interesada lo puede buscar en el google y le facilitarán la dirección y teléfono.
Jordi Soler es el que me dio el diagnóstico, en la Sanidad Pública me hicieron una resonancia pélvica derecha sin contraste y no salía nada. El ginecólogo privado me pidió una resonancia pélvica derecha con contraste y salió el endometrioma.
El ginecólogo privado tenía un ecógrafo que marcaba las zonas inflamadas, muy importante porque la endometriosis no sale en las pruebas. Por eso la intervención quirúrgica es la laparoscopia, te introducen una cámara pequeña por el ombligo y te hinchan la barriga con gas, para según van viendo van sacando nódulos de endometriosis o endometriomas.
Le pregunté al ginecólogo del hospital porqué ellos no tenían ese ecógrafo en la Sanidad Pública y me dijo que tenían el presupuesto congelado.
¿Piensas que tu experiencia con el Sistema Salut, además de la falta de recursos, refleja que en muchos casos las enfermedades de las mujeres son tratadas con menos atención que las de los hombres? Y ¿piensas que esto tiene algo que ver con la manera en que se percibe la salud de las mujeres en esta sociedad?
Si, además de manera muy clara, porque falta investigación. Si los hombres la sufrieran, aparte de que se hubieran suicidado el 99,9% porque no lo soportarían, estaría investigada y habría más tratamientos, segurísimo.
En el ámbito ginecológico la Sanidad Pública ha empeorado muchísimo, los tiempos cuando lo estás pasando mal son larguísimos.
Por otra parte, en salirte un poco de la norma, no adaptan el diagnóstico a tu caso. Porque he leído bastante, me informado bastante y no todo el mundo sabe operar de endometriosis, y si te tienen que volver a operar en poco tiempo es porque no te han operado bien.
La norma general en ginecología es dejar un ovario porque hay estudios que demuestran que así hay menos probabilidades de sufrir cáncer. Pero en casos de endometriosis profunda, como el mío, si me hubieran quitado el ovario derecho también ahora no estaría así. Pero falta investigación y sí, la salud de la mujer es secundaria a la del hombre, por supuesto.
Ahora ¿Estás pendiente de que te vuelvan a hacer una intervención?
Sí, tuve que ir a la sanidad privada para tener un diagnóstico y hacerme un tratamiento de radiofrecuencia que me costó 1.375€, pero desapareció el dolor de la pierna. Pero entre el tratamiento, las resonancias, taxis…me habré gastado más de 2.000€. Y pienso, ¿las mujeres que no se lo pueden pagar? El médico me dijo que o quitaba el dolor totalmente o mejoraba mucho. El problema es que el dolor pélvico no desapareció y me dijeron que había que operar.
En la Sanidad Pública hay tratamientos de radiofrecuencia pero no para estas dolencias.
Pero el tiempo pasa y llevo un año y tres meses de baja, sufriendo físicamente y gastando buena parte de mis ahorros. Tardan tanto que al final te quedas sin cobrar nada.
¿Cuál crees que debería de ser la respuesta desde el sistema sanitario con enfermedades como la endometriosis para evitar que otras mujeres sufran la misma situación?
En primer lugar hay que saber que tanto en los centros de especialidades como en los hospitales tienen unidades de endometriosis y es donde hay que acudir. Según el grado que tengas te derivarán a un centro, los casos más leves los llevan los centros de especialidades y los casos más graves los hospitales.
Las unidades de endometriosis están formadas por los mismos ginecólogos que ya trabajan en el centro de salud o hospital, no ponen más personal.
Hace falta más personal especializado en endometriosis, más investigación e inversión, más recursos en general. Estamos hablando de ecógrafos avanzados, más personal con dedicación exclusiva.
Además de mucha sensibilización porque no la hay, la hay de postal, porque poner las fuentes de color lila un día al año, aparte de ser una estupidez, no soluciona nada.
¿Qué le dirías a otras mujeres que están pasando por lo mismo e incluso no tengan recursos económicos?
Tienen que insistir muchísimo y si hace falta liarla, yo una vez tuve que decirles tomo 12 pastillas a día para el dolor, la primera vez que me operaron, como me vuelvan a decir que todo está bien la lio parda, y en el momento me atendieron en la unidad de endometriosis, no me dejaron otra opción, hasta mi médico de cabecera les escribió y ni le respondían desde el centro de especialidades.
Si tienes un seguro médico privado, puedes utilizarlo para avanzar las pruebas y el diagnóstico, pero las operaciones, si son un poco delicadas es mejor en la Sanidad Pública donde tienen todos los recursos.
Si no tienes seguro privado hay que insistir y exigir en la Sanidad Pública, poner quejas en la Unidad de Atención al Paciente del hospital o centro de especialidades, en el Defensor del Pueblo y los medios de comunicación.
Esperamos que con esta entrevista podamos contribuir tanto a que se acelere tu proceso como a sensibilizar sobre este tema, porque nos queda mucho por hacer y la situación es complicada.
Se aprovechan de eso los médicos, a mí me han intentado engañar y claro yo me enfadaba, me han ofrecido el tratamiento INDIVA para el dolor, cuando es un tratamiento para la recuperación post-cirugía no para el dolor.
Falta que a nivel colectivo haya una red de apoyo y que salgan a luz todas estas historias, porque cada una lucha por sobrevivir en la jungla.
Hay mujeres que se habrán gastado un dineral en una operación.
Y lo que habrán sufrido las mujeres que no tienen recursos económicos.
A mí no me da la gana callarme, qué es esto, qué manera de tratar a las mujeres es, nosotras trabajamos y cotizamos igual, no hay derecho.
Yo cuando critican tanto la situación de las mujeres en otros países pienso que tendrían que mirar antes aquí cómo estamos, hay muchas deficiencias.
Finalmente me gustaría tratar un tema importante, porque las mujeres después de haber sufrido estos episodios, lo pasas tan mal, que después tienes hasta miedo de tener relaciones sexuales. Pero son muy beneficiosas para la recuperación, ya que ayudan a reactivar la circulación.
Gracias por atendernos en tu situación y por compartir tu experiencia.
Redacción UyL








