En 2009 la Consejería de Turismo sacó el lema “Región de Murcia, No-Typical” para promocionar a la Región. Lo justificaron diciendo que en la búsqueda de un lema que nos caracterizara, precisamente la falta de estereotipos en los que situarnos, obligaba a resaltarlo con la anglófona expresión (para eso fueron menos patriotas que con el catalán). Hoy, 16 años después, parece que se nos aclaran los estereotipos...

El pasado mes de junio, después de varios meses de tira y afloja, PP y Vox acordaban los Presupuestos Regionales de 2025 a través de un acuerdo de 20 puntos, basado en un programa ideológico que ataca a los sectores más débiles de la clase trabajadora y entrega los recursos públicos a una patronal regional caciquil y sobreexplotadora. En su planteamiento demagógico, atacan a las organizaciones sindicales que ejercen funciones institucionales y abordan la negociación colectiva -negociando convenios que afectan a toda la clase trabajadora y no solo a sus afiliados y afiliadas- mientras que este gobierno vuelve a aprobar otra bajada del Impuesto de Transmisión Patrimonial y que en 2024 supuso regalar 1.400 millones de euros a los grandes propietarios, mientras López Miras llora al gobierno de España que no hay financiación... Murcia-Typical.

El acuerdo de presupuestos también recoge empezar a dotar a las policías locales de armas largas (fusiles y rifles de asalto), pistolas táser (eléctricas) y gas pimienta, como si no fuera suficiente con que llevaran armas de fuego real. Una militarización de la sociedad en pleno contexto de guerra total de la OTAN contra los pueblos, que busca amedrentar la movilización y la organización colectiva. Los recientes asesinatos de Abderrahim en Torrejón y de Abdoulieh Bah, en el aeropuerto de Gran Canaria, a manos de la policía, ponen además el foco en que no se necesita, precisamente, más capacidad letal en los cuerpos policiales.

En el ámbito de lo que se refiere a la gestión del territorio y el medio ambiente, además de afirmar el negacionismo climático, han acordado modificar la Ley 3/2020 de recuperación y protección del Mar Menor. Y efectivamente se hará... a peor, como lleva buscando Vox desde hace años, para flexibilizar la escasa regulación sobre los vertidos de nitratos al Mar Menor, por parte de la agricultura intensiva de los terratenientes a los que representa Vox. El “Agua para todos” realmente era el “billetes para unos pocos y el Mar Menor muerto para el resto”... Murcia-Typical.

Pero el foco estos meses, ha sido el cierre del Centro de Protección de Menores “Rosa Peñas”, que acoge a más de 70 menores (tanto de nacionalidad española como extranjera), y que ha sido objetivo de la ultraderecha regional en su campaña ideológica racista y xenófoba. Se cerrará a pesar de la firme oposición de la plantilla y organizaciones sindicales presentes en el centro, así como de organizaciones del ámbito de la integración social y de los cuidados de la infancia, que como ha mencionado a través de un comunicado la Plataforma de Organizaciones de Infancia de la Región de Murcia, se trata de una medida tomada “sin planteamiento alguno de una alternativa adecuada desde el punto de vista de los derechos que asisten a los niños, niñas y adolescentes acogidos”, de unos niños y niñas que en la actualidad “se encuentran socialmente integrados en su entorno y en su comunidad”. Puro terrorismo fascista contra los más débiles de la sociedad, a los que necesita utilizar de chivo expiatorio ante la crisis del capital, como hace además este acuerdo, que también criminaliza a las ONG que trabajan en el sector de la integración de estos menores, con la amenaza de retirar subvenciones.

De los 555 días de espera para acceder a la Ley de Dependencia, la infrafinanciación del Servicio Murciano de Salud o la privatización progresiva de sanidad y educación a través de conciertos, ya ni hablamos...

PP y Vox en la Región, han dejado marcados sus estereotipos en su “Murcia-Typical” de racismo, caciques, negacionismo climático y ataques a la clase trabajadora. La alternativa está en la organización obrera y popular en los centros de trabajo y los barrios, para confrontar esta Murcia-Typical que nos imponen, y construir organización colectiva que empuje hacia una sociedad al servicio de la mayoría social y no de unos pocos.

Francisco Valverde

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