La dimensión obrera, la lucha constante, la firmeza de principios y la consecuencia militante son el eje de los casi 100 años que recorre este comunista aragonés. Nace en 1924 en Egea, de familia republicana, con 10 años ya es “pionero” de la Casa del Pueblo y arraiga en él una radical aversión a la injusticia, a la indiferencia, a cualquier tipo de atropello o desinterés por los problemas de las capas populares. Hoy sin duda estaría en la lucha por la libertad de “los 6 de Zaragoza”, defendiendo la Resistencia Palestina, denunciando el bloqueo a Cuba o abogando por la unidad de acción obrera y popular frente a la barbarie imperialista.

 Bracero del terrateniente en 1942, peón en Yesa, sufrió la represión, detenciones y cárcel (Torrero, Carabanchel, Huesca, Burgos, etc.). Entre 1945 y 1946 forma parte en Ejea de un grupo de apoyo a los "maquis" que tenían su base en los montes de Luna. Tras su traslado profesional a Zaragoza, en 1955 ingresó en el Partido Comunista de España.

El 8 de enero de 1958 es detenido y condenado a seis años de cárcel por su militancia comunista; tras salir, continuó sus actividades políticas y sindicales, lo que le acarreó nuevas detenciones. En mayo de 1964 fue fundador de Comisiones Obreras en Zaragoza, desplegó también una intensa actividad cultural, de propaganda en diversas revistas como “Surco” o en la Asociación España-URSS. Amante de la jota, “La bullonera” tiene la letra compuesta por él, aunque no le ha sido reconocido.

Responsable político en Aragón del PCE, y miembro del Comité Central desde 1970 a 1977, sale de la organización en 1979 por su absoluta disconformidad con la política euro-comunista emprendida. Después integraría uno de los destacamentos que en 1984, en el Congreso de Unidad, vería nacer el Partido Comunista de los Pueblos de España, Partido en el que militó hasta su muerte el 28 de agosto de 2024.

En su homenaje estaban desde COESPE a familiares de los 6 de Zaragoza, la FSM y diversas organizaciones políticas de la ciudad. Cerró la actividad la intervención del Secretario General del PCPE, Julio Díaz, que subrayó la importancia que Miguel Galindo siempre dio a la construcción del Partido, a su estructuración y desarrollo. Por ello resaltó que la mejor forma de homenajear y la que el homenajeado hubiera querido y desearía es que sigamos y salgamos a la lucha.

Los ejemplos de ayer, como el del camarada Galindo, nos fortalecen hoy y nos proyectan al futuro. Un futuro que para la clase obrera y capas populares será socialismo ... o no será, porque estaremos en la barbarie.

Redacción UyL

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