Nuestra joven organización del Partido y la Juventud Comunista en Ourense está desplegando, en estos días, un activo trabajo agitativo de solidaridad con los refugiados que, huyendo de la masacre imperialista (desatada por "nuestros" Gobiernos al servicio del capital) en sus países, hallan –en la Europa de los monopolios, del capital y la guerra– un gigantesco campo de concentración, como en el pasado lo hallaron quienes tuvieron que cruzar los Pirineos tras la derrota de nuestra clase obrera en la Guerra Nacional Revolucionaria. Al hilo de este trabajo de agitación y solidaridad clasista con nuestros hermanos refugiados, reflexiona nuestro camarada E.:

Desde Comunistas da Galiza-PCPE hemos entendido la necesidad de llamar a la lucha contra la LOMCE, el 3+2, la FP dual y las prácticas no remuneradas, en clave clasista, desde nuestros centros de estudios, donde se forman los hijos e hijas de la clase obrera para hacer de esclavos de las grandes empresas capitalistas. Así, nuestra militancia comunista participó activamente en asambleas y piquetes de distintos centros de enseñanza por toda Galiza, como por ejemplo en el IES LEIXA de Ferrol donde, además de diverso material agitativo, se impulsó el siguiente llamamiento:

El pasado 5 de abril de 2016, la CIG llevaba a cabo una huelga en el sector del telemarketing en Galiza por un convenio colectivo justo, la negociación del cual se halla, en este momento, bloqueada.

Se movilizaban los y las trabajadoras de Unísono y Bosch, que recorrieron el centro de Vigo en manifestación.

Las y los trabajadores del sector se han dotado de su plataforma de lucha mediante un proceso participativo.

Denunciados por la policía, por ser parte de un piquete informativo durante la huelga por el Convenio del Transporte en 2008, un juzgado de Vigo culpó a Carlos Rivas Martínez (UGT) y Serafín Rodríguez Martínez (CIG) de un delito "contra los derechos de los trabajadores" (!!) y les condenó a 3 años de cárcel. Hace ya demasiado tiempo, desde la solicitud de los indultos, que Carlos y Serafín viven bajo amenaza de ingresar cualquier día en prisión por haber ejercido su derecho a la huelga.

Más de dos años de conflicto han pasado desde el anuncio del monopolio Coca-Cola de cierre de la fábrica de Fuenlabrada. Sus trabajadores, con su comité a la cabeza han encarnado en Madrid el ejemplo en el que la clase obrera debe mirarse para combatir a los planes de la patronal, para defender nuestras conquistas históricas y dirigirnos por la senda de la movilización, del reagrupamiento del movimiento obrero.

El Comité Ejecutivo del PCPE, se solidariza con la lucha de los mineros de Aguablanca (Badajoz) en defensa de sus puestos de trabajo y contra el cierre de la explotación.
La multinacional Lundin Minning, propietaria de la mina de Aguablanca a través de su sucursal Río Narcea desde 2007, ha decidido cerrar la mina dejando en la calle a casi 400 trabajadores entre empleos directos e indirectos.

La patronal de la construcción asesina a otro compañero. En la tarde del día 8 de marzo un trabajador de la construcción resultó muerto mientras trabajaba en una plataforma elevadora al caerle una viga en las obras del Centro Comercial Nevada Shopping en Granada.

La empresa Tragsa, que tiene en Cantabria un convenio con el Gobierno se encarga de diferentes tareas de limpieza de montes, desbroces, dragado de ríos y otras tareas relacionadas con el medio ambiente. Esta empresa viene reduciendo plantilla en diversas zonas de España siendo una empresa que ha pasado de 10.000 a 7.000 trabajadores en el estado.

En Cantabria aún quedaban 92 trabajadores, de los 350 que había en 2007 (1), sin embargo el tribunal constitucional dio la razón a la empresa, lo que permitió el despido de 6 trabajadores, una de ellas en reducción de jornada por el cuidado de su hijo.

Ni un derecho vulnerado, ¡no trabajamos por nada!

Ante el cese del conflicto laboral en Miguélez el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) saluda la lucha de la plantilla durante las últimas dos semanas. Esta lucha, que se inició con la reivindicación de los trabajadores del "cuarto turno" por una remuneración digna, fue secundada por la gran mayoría de la plantilla, incluidos trabajadores que no estaban en el "cuarto turno".