Madrid, corazón de España,

late con pulsos de fiebre.

Si ayer la sangre le hervía

hoy con más calor le hierve.

La clase obrera y amplias capas populares descubren a su costa, aceleradamente, la dificultad de atender a sus necesidades vitales y su pauperización creciente, que en amplias masas alcanza la pobreza extrema.

Los objetivos de todas las reformas educativas de la democracia burguesa han sido los mismos –desde el año 1985 en que el gobierno del PSOE, con José Maravall como ministro de educación, aprobara la LODE (que abría por primera vez la posibilidad de concertar la educación) hasta la nueva LOMCE que el PP impondrá a finales del año 2013– trasladar dinero del sector público al sector privado.

La mentira es el credo político de los partidos y organizaciones de la burguesía, así como la de sus palmeros y aliados reformistas que juegan a confundir y embaucar a la clase obrera y los sectores populares de la sociedad.