¿Cuántas veces en los medios de comunicación o conversaciones se habla de la cantidad de denuncias falsas en el ámbito de la violencia de género? ¿Cuántas veces escuchamos los lamentos sobre la cruel criminalización que sufren los hombres por el mero hecho de ser hombres, que a la mínima denuncia de sus parejas acaban en la cárcel? ¿Cuántas denuncias por divorcio? ¿Cuántas por mujeres locas, celosas, despechadas? La cultura patriarcal busca restar importancia al hecho, objetivo, de que desde 1995 ha habido 1378 feminicidios.

La situación jurídica del aborto es un indicador importante de la capacidad que tienen las mujeres de ejercer sus derechos reproductivos. Las restricciones legales al aborto con frecuencia causan altas tasas de abortos inseguros e ilegales, lo que a su vez genera altas tasas de mortalidad materna, pues  hay un vínculo directo entre los abortos inseguros y la mortalidad materna.

Desde la comisión feminista del PCPE denunciamos la lamentable situación de las Camareras de Piso, trabajadoras que se dedican a limpiar las habitaciones de los hoteles y apartahoteles así como sus zonas comunes. Son una media una media del 25 por ciento de las plantillas, en la oferta hotelera reglada trabajan más de 48.000 trabajadoras, siendo uno de los servicios más valorados estadísticamente por los clientes, tienen pocas posibilidades de formación y promoción profesional. Este colectivo, altamente feminizado (la práctica totalidad son mujeres), sufre históricamente niveles altísimos de sobreexplotación, que se suma en muchos casos a situaciones de estrés laboral elevado.

La productora de tomates Bonnysa  acaba de presentar un ERE para despedir al  5% de su plantilla actual y otra serie de medidas, como suspensiones temporales y cambios de contratos.  Al  hilo de las movilizaciones anteriores por el convenio agropecuario, conversamos con 2 trabajadoras.  La experiencia acumulada, seguro que es útil para enfrentar el nuevo ataque patronal.

La historia es la de las clases dominantes,  por tanto la historia de la clase obrera  ocupa un lugar secundario y muy subsidiario en la sociedad capitalista. En la historiografía sobre el trabajo y el movimiento obrero  las mujeres resultan invisibles y la historia de las mujeres permanece ajena  a la militancia laboral.

La siguiente no es una historia de fantasmas o una leyenda de Halloween, en realidad ocurrió. Durante la Segunda Guerra Mundial, en las filas de la aviación militar soviética, existió un cuerpo de combate femenino, que ha sido considerado una de las más gloriosas páginas de la lucha contra el fascismo.

Tanto a un lado como al otro del mundo,  a las mujeres que trabajan en las fábricas, talleres y maquilas de América Latina o el Sudeste Asiático como las trabajadoras de supermercados, tiendas y grandes superficies en Europa y el Estado Español las une un cordón umbilical de explotación y precariedad. Obreras fabriles, campesinas pobres, dependientas y cajeras están unidas por la sobreexplotación y la discriminación a las que las somete el capitalismo  patriarcal, que por su desarrollo ha colocado siempre a las mujeres trabajadoras en peores condiciones laborales.

Se está fraguando un nuevo ataque del patriarcado a través de la actuación de “nuestros queridos” gobernantes, ya que en fechas recientes se publicó en el Boletín Oficial de las Cortes Generales el Proyecto de Ley del Estatuto de la víctima del delito, el cual pretende: ofrecer, desde los poderes públicos, una respuesta lo más amplia posible, no sólo jurídica sino también social, a las víctimas, y no sólo reparadora del daño en el marco de un proceso penal, sino minimizadora de otros efectos traumáticos en lo moral que su condición puede generar y con independencia de su situación procesal.

Subcategorías