“El presente es todavía más angustioso. Ahora se huye de la miseria, la muerte prematura, pero también de las guerras y exterminios imperialistas. Las mafias existen por culpa de los gobiernos, los banqueros y hasta los colaboradores policiales o jurídicos. ¿Cuántos naufragios y muros se han producido y levantado en estos 18 años transcurridos? Y triunfan mientras las novelas históricas sobre épocas pretéritas y amores o tragedias individuales, pero este holocausto colectivo apenas golpea las conciencias de quienes debieran luchar por impedirlo. Así crecen la xenofobia y los nuevos fascismos en la Europa del mercado y la globalización.” Andrés Sorel.

Según datos de la web del Instituto Nacional de Estadística, en el año 2018 entraron en España 86.000.000 millones de turistas. Y 24.000 inmigrantes irregulares, lo que representa el 0,029% de extranjeros en suelo español.

Sumada a la población española (46M) a los 82M de turistas, suman 128 millones de personas pisando suelo español, con lo que el impacto de la presencia de “inmigrantes irregulares” sobre total representa el 0'018%.

Pero si seguimos con las cifras del INE, de esos 24.000, 18.000 abandonaron el suelo español a lo largo de este año, bien por dirigirse a diferentes países de la UE, o por retorno forzosos a sus países de origen, con lo cual solo quedaron en España a final de año 6.000 indocumentados, la mayoría internos en los CIE, lo que significa un 0'13% de la población española y un 0,005% del conjunto de personas que han tenido presencia en España.

El perfecto patriota tiene un hábitat propio. Se le puede observar en los bares de los barrios, cerveza en mano, apoyando el codo en la barra y sentando cátedra en múltiples temas. El perfecto patriota no necesitó estudiar para conocer el mundo. Las calles y la vida han sido su escuela.

Entre sentencia y sentencia echa alguna moneda en la traga perras. Lo hace sobre todo cuando el chino está a punto de venir. Esa gente tiene las máquinas estudiadas, forman parte de una organización que vive de eso…

SABE DE TODO.

El incendio de la isla de Gran Canaria ha alcanzado unas dimensiones nunca conocidas, y los daños son extraordinarios. Se quema el pinar de las cumbres de la isla, que es producto de una repoblación desarrollada a lo largo de muchas décadas.

Los bosques Gran Canaria, así como los de otras islas, fueron esquilmados por el modelo económico impuesto después de su conquista por la Corona de Castilla. Se destruyó la masa de los bosques para favorecer las actividades agrícolas introducidas, entre ellas el cultivo de la caña de azúcar, que requería de grandes cantidades de leña para el funcionamiento de los ingenios, así como las actividades de los carpinteros de ribera en los astilleros como apoyo a la navegación en el proceso de conquista y exterminio del continente americano.

Recientemente la fiscalía anticorrupción ha instado el procesamiento del BBVA, una de las principales entidades financieras del país, "por hechos que serían constitutivos de los delitos de cohecho, descubrimiento y revelación de secretos y corrupción en los negocios". Todo ello en relación a cuantiosos pagos realizados por la entidad al ex comisario Villarejo. Considera este probo fiscal que las actividades conocidas, y sospechadas, de Francisco González y sus mariachis, constituyen delitos contra el vigente ordenamiento jurídico y la buena convivencia. El fiscal, en su papel, cree estar persiguiendo actividades anómalas y censurables en esta sociedad, protagonizadas por los más altos responsables del BBVA.

Pero la realidad es que el fiscal, por aquello de creerse el cargo y su papel como guardián de la legalidad vigente, está persiguiendo los “esfuerzos” realizados por el Consejo de Administración de este negocio financiero, sencillamente para conseguir a final de año una buena cuenta de resultados, que sus accionistas vean incrementar el valor de sus títulos, y que otras envidiosas empresas de la competencia no perjudiquen este noble objetivo de que el banco cada día sea más fuerte y saneado.

Wadi Hummus, el barrio de Sur Baher, entre Jerusalén y Behlehem, está hoy lleno de escombros. Militares israelíes invadieron la zona el Lunes y destruyeron con excavadoras y explosivos en solo unas horas las casas de casi un millar de palestinos. Israel espera que los palestinos que viven allí sigan adelante y desaparezcan entre los más de seis millones de refugiados palestinos que las políticas de limpieza étnica de Israel ya han causado. Asume que nosotros y las personas de todo el mundo se olvidarán.

Más allá del sufrimiento humano de la gente en Wadi Hummus, la insensibilidad política del régimen del apartheid de Israel y la indignación que nos asalta a cada uno de nosotros, para generar una reacción efectiva ante lo que ocurrió, debemos analizar el contexto y la importancia de demoliciones a gran escala en Sur Baher.

El acuerdo del XV Pleno del Comité Central del PCPE, de iniciar los trabajos para celebrar el XI Congreso del Partido en el mes de julio del año 2020, marca el punto de arranque del que ha de ser uno de los Congresos más importantes de nuestra historia, que arrancó en enero de 1984.

Cuando las relaciones de producción existentes en una sociedad se convierten en un obstáculo para el desarrollo de las propias fuerzas productivas de esa sociedad, decimos que se abre una época de revolución social dentro de ese sistema. Es lo que afirma Marx en el Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política. Corría entonces el año 1859.

¿Estamos en una época de revolución social? ¿Existe, en la actual sociedad capitalista, una situación en la que las fuerzas productivas no pueden alcanzar un grado superior de desarrollo porque la propiedad privada de los medios de producción lo impide?

Si la respuesta a la segunda pregunta es afirmativa, entonces hay que contestar a la primera diciendo que sí estamos en una época de revolución social

 

Manifestación contra la apertura de los centros comerciales en festivo  

El PCPE lleva  años manteniendo una campaña contra el trabajo en festivos, porque consideramos que ni crea empleo ni mejora el ocio de la clase obrera. Todo lo contrario, nos incitan al consumo desaforado, trabajamos para consumir.  El capitalismo está consiguiendo que le hagamos el trabajo sucio, porque podríamos usar los festivos para pasear, disfrutar de las amistades, leer, hacer deporte, tantas y tantas cosas que hasta hace poco hacíamos y ya no hacemos porque todo eso está dentro del centro comercial. Quieren la sociedad: abierto hasta desfallecer.

“Comercializarás las fiestas”. Éste es el mandamiento del capital, cada vez más exigente y coercitivo, como así lo demuestra cada nueva ley valenciana de comercio.  Los de la Ley de Dios, ni abren la boca para defender su 3er mandamiento, que llama a santificar domingos y fiestas “de guardar”. Todo vale en el intento de incrementar el PIB, del que la Iglesia Católica se lleva más del 1% cada año: ¡Religión y Capital, alianza criminal!