La responsabilidad de la socialdemocracia española en la carnicería que se prepara contra los pueblos

La clase obrera se debe negar a morir en esta guerra imperialista que desde el 2014 se desarrolla entre la OTAN y Rusia. Las oligarquías financieras de EE.UU y la UE en plena crisis de sobreacumulación de capital necesitan exportar capitales donde puedan revalorizarse  y por eso se extienden hacia el Este de Europa a conquistar mercados, controlar recursos y rutas, pero el capital monopolista  ruso no está dispuesto a ceder lo que considera sus mercados o áreas de influencia clásicas.

 

El 21 de febrero, la Corte Constitucional colombiana decide (5 votos a favor, 4 en contra) despenalizar el aborto hasta la semana 24 de embarazo. Causa Justa, donde se agrupa el movimiento feminista, pidió hace ya un año y medio la despenalización de la mujer por abortar (unas 400 cada año) con penas de cárcel de 16 a 54 meses. Este avance es histórico, y sitúa a Colombia al frente de los derechos reproductivos y sexuales en el continente, y marca la hoja de ruta para seguir por este derecho.

Mientras tanto, en Europa hace casi un mes, el pasado 25 de enero fallecía Agnieszka T. en Polonia, victima de su ley de aborto y la reforma que realizó, al declarar inconstitucional el supuesto por malformación grave e irreversible del feto. Es la segunda muerte conocida desde esta medida, y el gobierno polaco es directamente responsable de esta ley que acaba con nuestras vidas, a parte de recortar nuestros derechos.

No hay margen para la menor disidencia. Vivimos en tiempos de guerra y lo que se impone es una unidad cuartelera, monolítica y sin rechistar porque lo que está en juego, ni permite análisis críticos, ni espacio para la denuncia de la manipulación o la duda.

En toda guerra hay un único puesto de mando y a sus decisiones se subordina todo. En el lado en el que vivimos manda la OTAN y lo consulta todo con el Jefe de la otra orilla del Atlántico para definir lo que corresponde hacer en cada momento

Esta es la razón por la que el Presidente del Gobierno de España pasa en horas de enviar armas defensivas a comprometerse con armas ofensivas. Simplemente ha recibido la orden de sus superiores y se pliega a ella porque ese es su primer deber.

 

La imagen aparece estos días en varias ciudades españolas: Granada, Valencia, Córdoba, Murcia, Madrid, Vigo… Así hasta sumar 33, que desde luego no son pocas, y un total de 250 espacios publicitarios. Se trata, como vemos, de una propaganda antiabortista que defiende el acto de atentar contra las mujeres que acuden a interrumpir voluntariamente su embarazo a una clínica, acosándolas y tratando de impedirles llevar a cabo la intervención. Si tan solo se quedaran en una esquina rezando, pasarían por locos y nadie les haría caso, pero no son locos, se trata de personas muy poderosas, con muchos medios y dispuestas a ejercer la violencia en reacción a cualquier atisbo de reforma progresista.

Como decíamos ayer …, en la mañana de hoy, jueves 24 de febrero, ¡la guerra se ha recrudecido! Este nuevo comunicado del PCPE sobre la guerra se sitúa en unas coordenadas más peligrosas que los precedentes y resulta imposible aventurar en este momento el desarrollo de los acontecimientos.

Por ello, la primera exigencia que impone una solución favorable a los intereses y necesidades de los pueblos es el cese real de todas las hostilidades, el reconocimiento de la soberanía de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk y la retirada de todas las tropas a sus fronteras.

Para el PCPE, aunque esta escalada militar se da en el marco de la confrontación interimperialista, es imposible situarse en la equidistancia entre las fuerzas agresoras y las agredidas. La OTAN con los EEUU al frente de ella y la complicidad activa de la UE, es la potencia que ha provocado esta situación con sus continuas agresiones a la convivencia pacífica entre los pueblos. Resulta imposible olvidar el golpe de estado nazi fascista de 2014 y no dejar de situarlo en el origen del conflicto que hoy entra en una fase cualitativamente distinta desde el punto de vista militar y geoestratégico.

Guerrilla Semiótica contra la “Guerra Cognitiva” de la OTAN.

¿Qué hay de nuevo, doc?

Dicen en la OTAN que en esta guerra “nueva”, además de manipular pensamientos, se manipulará el modo de producirlos. ¡Por nuestro bien!. Tras esas revelaciones, atribuidas a Francois du Cluzel, entre otros, una lista larga de analistas y expertos, piensa que se trata de una “nueva” fase de combate.

¿Pero es realmente nueva? ¿Por qué llama tanto la atención la declaración del informe de la OTAN Innovation for Defence Excellence and Security (IDEaS), también conocido como Innovation Hub, que tiene su sede en Canadá, y dice: “La guerra cognitiva es una guerra ideológica que busca erosionar la confianza sobre la que ha sido construida la sociedad…

La desinformación se aprovecha de las vulnerabilidades cognitivas de sus objetivos, especialmente las ansiedades o creencias que predisponen a sus objetivos a considerar como verdadera toda clase de información falsa.

RESOLUCIÓN APROBADA POR EL VII PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA

Los pueblos del mundo enfrentan una etapa marcada por el acelerado proceso de agotamiento del capitalismo internacional –imperialismo, como formación sociohistórica, y la violencia que este sistema necesita desarrollar para intentar contrarrestar las fuerzas históricas que lo empujan hacia su desaparición y sustitución por una nueva forma de organización social; el inicio de la construcción de la sociedad socialista.

Esa violencia desesperada. Impulsada por los grandes oligopolios internacionales, para mantener la lógica de su sistema ante semejante coyuntura, convierte a la guerra imperialista en un recurso imprescindible para, a través del ejercicio de la máxima violencia, tratar de dar continuidad a la actual dictadura del capital, que garantice el proceso de reproducción ampliada del capital, y la ganancia capitalista.

La jurisprudencia de los últimos años y los cambios legales, recuperan la vigencia de los convenios colectivos, abriéndose un escenario en el que la clase trabajadora necesariamente debe tomar la iniciativa y poner en marcha la máquina de la negociación colectiva.

Habiendo sido muchos los convenios que desde 2008 han ido incluyendo una disminución progresiva de derechos y consolidado pérdida de poder adquisitivo, ahora es el momento de establecer tablas de negociación que inicien el camino de la recuperación de derechos y poder adquisitivo, principalmente a través los convenios sectoriales, y en determinados casos también mediante los de empresa.

Clave para todo proceso de discusión de un convenio, la unidad obrera debe sustanciarse en tablas reivindicativas que, debatidas y apoyadas por el conjunto de las plantillas en procesos asamblearios abiertos y dinámicos de participación obrera, marquen con claridad las referencias y los márgenes de negociación a las organizaciones sindicales. Desde el PCPE proponemos a los trabajadores y trabajadoras que defiendan unos límites básicos para defender sus condiciones de vida y trabajo: