La oligarquía francesa, los grandes grupos financieros ligados al proyecto europeista y las transnacionales propias del país hace tiempo- cinco años- ya habían teorizado la urgente necesidad de la privatización de las pensiones públicas. Era una montaña de dinero muy importante, que, dada la drástica reducción de sus tasas de beneficio, necesitaba ser asaltada, tomada, ocupada, como si se tratara de una operación militar. Pero fue la llegada de Macron al gobierno como genuino representante de los intereses de los grupos financieros más importantes, tanto en lo nacional como en lo internacional, lo que disparó el proyecto de la privatización de las pensiones públicas. En esas estamos.

En el contexto de la pandemia del COVID-19 , cuando el mundo contempla atónito una crisis sanitaria que se expande y la incapacidad de los países imperialistas a afrontarla, cobra  una enorme relevancia las iniciativas solidarias de la República Popular China, una vez controlada la pandemia en su territorio, enviando toneladas de material sanitario a países como Italia, España, Irán y muchos más países. La Cuba revolucionaria  envía también misiones a multitud de países. El mundo reclama la ayuda de China y Cuba.

De todos es conocido que Cuba ha enviado decenas de miles de médicos y personal de enfermería en las misiones esparcidas en más de sesenta países. Cuba también alberga la Escuela Internacional de Medicina, donde estudian miles de estudiantes  que provienen de África, América latina, afronorteamericanos, y de otras latitudes.

Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas, cicatrices, heridas, señales y recuerdos del hambre, contra tantas barrigas satisfechas: cerdos con un origen peor que el de los cerdos.

Miguel Hernández 

 

No es una novedad que desde las diferentes plataformas del capitalismo más avanzado (Telefónica, BBVA …) nos vayan metiendo en la cabeza la idea de la formación online o e-learning, con ello conseguirían tener en sus manos que se transmite y que no al rebaño. Al igual que hacen con las plataformas de música online y antes con las discográficas, no sería necesario ni siquiera la censura, la simple promoción de aquello que les interesa les basta y les sobra para dejar en ultimísimo plano aquello que les perjudica como clase. Este puede ser uno de los goles que nos pretendan colar con la excusa de la crisis del coronavirus.

Declaración del Secretariado Político del PCPE 12/04/2020 

No han aguantado ni medio asalto. El alineamiento ideológico de los púgiles del Gobierno con las propuestas de la Patronal les ha hecho tirar la toalla a la primera embestida de ésta. 

Sin ningún informe científico conocido que lo corrobore y con la opinión en contra de muchas autoridades científicas y sanitarias, el Gobierno de coalición socialdemócrata del PSOE y UP, lanza a la calle y a los tajos al conjunto de la clase trabajadora de este país para continuar la producción que asegure el mantenimiento de la tasa de ganancia de la Patronal. Ahora sí demuestran con esta medida que son conscientes que somos los trabajadores y trabajadoras quienes todo lo producimos y, por eso, nos obligan a ir a trabajar por encima de cualquier otra consideración. Hacinados en el transporte público o en contacto con nuestras compañeras y compañeros y poniendo en riesgo nuestra salud, nuestras vidas y la del resto de la sociedad, solo porque el CAPITALISMO NO GENERA PLUSVALÍAS SIN NUESTRO TRABAJO. 

Nos enfrentamos como sociedad, como humanidad a una pandemia, que exacerba los principios ideológicos del capitalismo, que los que no quieren reconocer la fase imperialista del capital en la que nos encontramos, llaman neoliberalismo. El sálvese quien pueda, el desprecio por la vida humana y del planeta, la militarización de las relaciones sociales, la precarización y máxima explotación del las mujeres trabajadoras, el mercado decidiendo quien vive y quien muere especulando con el material sanitario, el capital imponiendo su lógica de máximo beneficio y la acumulación como fin en sí mismo, están hoy a la orden del día.

Una vez más ha quedado evidente a quién sirve la CSI.

Basta con leer sus propios documentos para que no haya dudas.

Con motivo de la pandemia del coronavirus, el 26 de abril se reunió (de forma virtual) el G20. La CSI no tardó ni 24 horas en sacar un comunicado afirmando: “La cumbre del G20 da muestras de liderazgo mundial”.

Leyendo el RD que establece las medidas económicas para enfrentar la pandemia del Covid- 19, todos pudimos leer con cierta sorpresa que se modificaba la Ley de Transacciones económicas para, desde ahora y sine die, prohibir toda inversión extra comunitaria (UE) que suponga alcanzar el  10 % de las acciones de una empresa española.  ¿Por qué?  ¿Miedo a OPAs cuando las acciones están por los suelos? ¿Protección accionarial de la UE, frente a los otros colosos económicos? Lo primero fue pensar en la miseria humana de los líderes económicos y políticos de un Estado que, en el momento en el que las personas se mueren sin ser atendidas, ni veladas por sus familias y amigos, lo que le preocupa es  perder definitivamente el control “patrio” de las empresas que conforman lo que, los y las comunistas,  llamamos el bloque oligárquico que decide y manda en este país.

En cualquier momento, pero mucho más en este tiempo de estado de alarma y alerta sanitaria, debiera ser la hora del protagonismo inequívoco del pueblo organizado. Solo las masas tienen la capacidad de dar la respuesta que requiere una realidad como la que enfrentamos; únicamente el pueblo organizado en torno a la prioridad absoluta de valores sociales y el desarrollo de las necesidades comunitarias, puede alcanzar las metas de disciplina social consciente que requieren las medidas sanitarias, sociales y económicas que, no solo, es necesario implementar para vencer el coronavirus, sino para que las personas no dejen de tener atendidas todas y cada una de sus necesidades básicas.