Aupada por los medios de comunicación de masas del sistema y con el aval de los más importantes encuentros de la patronal española, el capitalismo español viene construyendo desde hace unos años la alternativa a un mastodóntico Partido Popular con dificultades para ejercer el liderazgo social que le requiere el sistema. La oligarquía española, la que en la dictadura de clase burguesa determina el consejo de administración que en cada momento se requiere en La Moncloa, necesita mantener importantes consensos sociales para sostener su posición hegemónica.

En medio de la más prolongada y profunda crisis estructural del capitalismo español, la burguesía sabe muy bien que cualquier brecha en el ejercicio de su dominación puede poner en riesgo su posición. Crisis económica y crisis de estado van de la mano en un proceso en el que los dos grandes protagonistas de la llamada Transición parecen incapaces de sanar las heridas que los llevan a una hemorragia constante de votos. Sus porcentajes electorales parecen hundirse irremisiblemente y, con ellos, su referencialidad social.

DECLARACIÓN

1.- Desde el Comité Bolivariano de Solidaridad por la Libertad de Jesús Santrich (#SantrichLibre) en la República Bolivariana de Venezuela, continuamos con la denuncia de la injusta detención de Jesús Santrich, en clara violación de los Acuerdos de paz de La Habana, como parte de un plan orquestado desde las altas esferas del poder para dinamitar el proceso de paz, rol asignado por los EEUU a Colombia en el continente, para golpear los procesos progresistas y la estabilidad y logros de la Revolución Bolivariana.

2.- En el marco de esta estrategia se continúa incumpliendo con lo acordado en La Habana, y se recrudece la violencia contra los excombatientes de las FARC, los líderes sociales y el pueblo colombiano, para generar un clima de incertidumbre y temor, con el fin de impedir los avances sociales que permitan la construcción de la paz con justicia social. La detención de Jesús Santrich se enmarca en dicho contexto. Es una tarea que corresponde no sólo al partido FARC, sino a los sectores populares y a todos y todas los que creemos en la posibilidad de construir la nueva Colombia en paz. Continuamos llamando a no desmayar en la búsqueda del objetivo planteado.

A pocos días de los comicios presidenciales en la República Bolivariana de Venezuela, intelectuales, activistas y dirigentes políticos de todo del mundo expresan su respaldo a la reelección del presidente Nicolás Maduro.

Y  es que en este momento, la candidatura de Maduro representa la voluntad de lucha del pueblo venezolano y de los pueblos de América Latina y el Caribe, en contra de la injerencia estadounidense en nuestro continente.

De manera irrespetuosa, el gobierno de Donad Trump ha llamado abiertamente a la suspensión de las elecciones en Venezuela y al derrocamiento de Nicolás Maduro a través de un golpe de Estado; esta política intervencionista de la Casa Blanca representa una amenaza no sólo para la democracia venezolana, sino para la democracia en toda la  región.

Se denomina la revolución verde a una revolución agrícola que se dio entre las décadas de los 1960 y los 1980. El objetivo de esta revolución no era otro que acabar con el hambre en el mundo mediante el aumento de la producción agrícola. Esta revolución se caracterizó por el uso intensivo de fertilizantes químicos derivados del petróleo, mecanización del campo y pesticidas. También se transformaron de manera radical las prácticas agrícolas y la concepción de la agricultura, dándole un marcado carácter capitalista.

Muchas han sido las críticas, y con razón, que ha recibido la revolución verde. Parte de la crítica tiende a romantizar las prácticas agrícolas previas a la revolución verde. Pareciera que la manera de cultivar antes de 1960 estaba más en sintonía con el medioambiente, cuando esto nunca fue así. También se olvida que desde 1492 la agricultura se centra más en obtener beneficios económicos que en alimentar a la gente. Pensemos en las plantaciones de azúcar en el Caribe.

La revolución del neolítico fue un hito histórico pues es cuando los humanos comenzaron a domar los animales y plantas, surgió la agricultura y las poblaciones comenzaron a hacerse sedentarias. Surgiendo la civilización. No se hace mucho énfasis en que también apareció el Estado. El neolítico no sólo trajo la agricultura sino también el Estado y la división en clases sociales. Un Estado necesario para poder gestionar toda esa formación social que nacía alrededor de la agricultura.

 

SECRETARÍA ANTIIMPERIALISTA DEL CC DEL PCPE

Partido Comunista de los Pueblos de España www.pcpe.es

Se cumplen setenta años de la creación por parte del imperialismo Inglés y Francés del estado Sionista de Israel y del comienzo de la Nakbah que significó la expulsión violenta de 750.000 palestinos/as de sus casas, separados/as de su pueblo, que inevitablemente acarrearía su destrucción física, total o parcial, se destruyeron 531 pueblos y aldeas de los 774 que fueron ocupados por Israel, y sólo en 1948 se cometieron 70 masacres que causaron más de 15.000 muertos. 

Así comienza el intento exterminio del pueblo palestino, el holocausto que se ha cobrado alrededor de 120.000 víctimas mortales, consecuencia del proyecto sionista para la desaparición del pueblo palestino, y de hostigación por parte de Israel hacia los países fronterizos, el 64% de las víctimas han sido civiles.

Las imágenes que llegan al mundo de la actualidad en Palestina continúan siendo las mismas, no puede ser de otra forma, ya que el objetivo sionista es el mismo, el pueblo palestino es expulsado de sus tierras con tanques, misiles y armamento de última generación, a través del ejército o de los llamados "colonos". La aniquilación contra el pueblo palestino que el gobierno de Israel comenzó hace siete décadas continúa provocando víctimas diariamente.

Atenas, Grecia - 9 de mayo 2018

¡VIVA LA EPOPEYA DEL 9 DE MAYO!

El 9 de mayo de 1945, en el Berlín ocupado por el Ejército Rojo, los nazis firmaron su rendición a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial o la “Gran Guerra Patria”.

El 22 de junio de 1941, los nazis invadieron las fronteras soviéticas y llegaron a las puertas de Moscú movilizando a unos 4,5 millones de soldados con el apoyo de 600,000 vehículos, 750,000 caballos y aproximadamente 2,700 aviones (más de la mitad de la fuerza aérea alemana). Obligada a retirarse debido a la resistencia, la nueva estrategia nazi apuntaba a tomar el control de Stalingrado, donde en julio de 1942 comenzó la batalla más cruel y violenta de toda la guerra.

 “Un fantasma recorre Europa: es el fantasma del comunismo.”

“(...) Las clases dominantes pueden temblar ante una revolución comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen un mundo que ganar.· ¡¡Proletarios de todos los países, uníos!

*Karl MARX y Friedrich ENGELS: Manifiesto Comunista.(1848)

Recuerdo aquel lluvioso 1º de Mayo de 1998 por las calles de Bilbao, en el que los y las comunistas del PCPE desfilamos con una pancarta en la que se llevaban las efigies de Carlos Marx y Federico Engels, en recuerdo del 150ª aniversario de la publicación de una de sus obras preferentes para el proletariado mundial: “El Manifiesto Comunista”.

La década de los noventa del pasado siglo XX no era muy buena para denominarse “marxista” y menos “leninista” en una sociedad que estaba totalmente a merced de las tesis neoliberales de Francis Fukuyama y su teoría del fin de la historia tras la caída de la Unión Soviética y los Países del Este...

Menos mal que no ha llegado la sangre al río porque hemos pasado unos días horribles.

Las cosas transcurrían bien en la isla de Palma, hasta que llegó la hora de Misa. No podemos imaginarnos qué ocurre ahí dentro cuando el cura levanta el cáliz, pero los feligreses se transforman en seres furibundos y coléricos, se enzarzan a la salida y las hostias se reparten en el pórtico como si no hubiera un mañana.

Esta vez, la trifulca se dio entre las mujeres de la más ejemplar familia de todas las Españas. Siglos y siglos sin que ocurriera nada digno de mención y por un quítame allá estas pajas, se desató la camorra.

Resulta que la griega quería una instantánea con las cachorras, pero la asturiana, dando por hecho que una foto con la yaya era peor que una maldición divina, sacó pecho y dijo que ni hablar del peluquín.

La que se montó fue aterradora. Letizia, trataba de hacer quiebros a la suegra, pero el efecto de los botox la mantenía rígida y con un ademán almidonado y agarrotado, mientras Doña Sofía, con los ojos puestos en el fotógrafo, remolcaba a las infantas de diestra a siniestra buscando el flash. Planearon codazos y guantazos como si de un combate de lucha leonesa se tratara, pero la bruja de la suegra se escurría como una anguila del río Mylopotamos y la regente intentaba remachar a las churumbelas en el parterre.

Para el Partido Comunista de los Pueblos de España, el 1 de mayo no es un día de fiesta, poco tenemos para celebrar hoy cómo clase obrera, ni tan siquiera lo que los trabajadores de chicago reivindicaron en el año 1886, “Ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa”. Cinco sindicalistas fueron ahorcados y tres condenados a cadena perpetua. También ahorcaron al redactor de una proclama ante los asesinatos de sindicalistas que decía: “... Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se bebía a la salud de los bandidos del orden… ¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís! ¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!”

La clase obrera se levantó y miles de obreras y obreros consiguieron la jornada de ocho horas. En 1889 la Internacional socialista reivindicó la jornada de ocho horas para las trabajadoras y trabajadores del mundo mediante manifestaciones en multitud de países. Desde entonces, hace ya 129 años el 1 de mayo es la fecha de reivindicación de la clase obrera mundial, pero curiosamente no se celebra en Estados Unidos, pese a ser los mártires de Chicago, ellos prefieren celebrar Halloween o el “Día de Acción de Gracias”, nada que tenga que ver con la clase obrera. Tampoco se celebra ese día en Canadá que lo hace el primer lunes de septiembre, en Nueva Zelanda que es el cuarto lunes de octubre, o en Australia, donde cada estado pone la fecha.