Se llenan la boca de patria y banderas y han cedido toda la soberanía a estas instituciones. Hoy España es un país sin soberanía monetaria, ni capacidad para elegir sus políticas económicas y sociales. Tampoco la política de defensa responde a las necesidades de un pueblo que quiere vivir en Paz y sin enemigos, pues formamos parte de la organización militar imperialista –OTAN- que más terror y muerte genera a lo largo y ancho del Planeta.

¡Solo se defiende la soberanía nacional si se defienden los intereses del pueblo trabajador!

Por increíble que parezca, todavía en nuestra ciudad hay edificios de titularidad pública que contienen en su estructura elementos fabricados con fibrocemento contenedor de amianto. Este material fue muy utilizado durante el boom de la construcción en España entre los sesenta y los noventa por sus prestaciones: flexibilidad, resistencia y sobre todo bajo precio.

PROHIBIDA SU UTILIZACIÓN.

En el año 2001 fue prohibida su utilización porque entre otros problemas para la salud, se demostró que podía causar asbestosis, cáncer de pulmón, mesotelioma pleural y peritoneal, cáncer gastrointestinal, de laringe, colon-rectal, etc.

El fracaso de la burguesía para construir un proyecto nacional que, desde la libertad, vincule a todos los pueblos y naciones de España, hace necesario levantar un nuevos Proyecto Histórico para nuestro país que sea una unión de pueblos libres y soberanos. Todos los pueblos tienen derecho al ejercicio de la Autodeterminación para decidir cuál es su vínculo con otros.

La propuesta del PCPE que se fundamenta en el poder obrero y popular, es la única que abre una vía para un futuro de unidad y convivencia en una nueva nación republicana y socialista.

Sí, una forma distinta de organizarnos es posible y vale la pena intentarlo. La hegemonía ideológica de la burguesía afirma que vivimos en el mejor de los mundos posibles, pero los y las comunistas sabemos que eso es falso. Si la única certeza que hoy tiene la clase trabajadora, es que el futuro de sus hijos/as será peor que el suyo, no podemos permanecer sin hacer nada.

La concentración del poder en la reducida minoría que ostenta la propiedad de los medios de producción, choca frontalmente con el, cada vez más extendido e imprescindible, carácter social de la misma. Solo en el Socialismo otro mundo es posible

El ciclo de la crisis estructural iniciado hace más de una década, ha entrado ya en una fase de profunda crisis de poder en el que se hace evidente la incapacidad para gestionarla dentro de unos mínimos parámetros de justicia social y democracia. Más precariedad y menos pensiones, junto a una progresiva liquidación/privatización de los servicios sociales vaticinan un futuro de represión y violencia sistémica contra quienes levantemos la voz.

Es difícil hacer una previsión sobre los resultados de las Elecciones Generales convocadas parar el 10-N, es muy compleja la situación política, tanto por tratarse de una repetición electoral, como por los diversos factores que tensionan la lucha de clases en el Estado Español.

Pero, más allá de la representación institucional que obtenga cada formación política de las que concurren, la cuestión cierta es que estas Elecciones Generales no resolverán la profunda crisis del bloque de poder que da soporte a los distintos gobiernos en España, desde hace ya mucha décadas.

Ese bloque de poder es el mismo que apoyó el golpe de Estado de 1936, el mismo que dio soporte, y se aprovechó, de las cuatro décadas de dictadura franquista, y el que, finalmente, trazó la estrategia de la llamada “Transición democrática” para, una vez más, derrotar al movimiento obrero y popular y restaurar a la monarquía de los Borbones como superestructura legitimadora de su dominación absoluta. 

La reciente¨Guerra de las vías¨, en Murcia, ha sido un claro ejemplo de movimiento popular, que representa una fuente de energía moral colectiva, capaz de generar un cambio a favor del interés común. Enfrente siempre estuvo la violencia ejercida por el poder que se ha justificado por la necesidad de evitar o reprimir otras violencias y asegurar las libertades de los ciudadanos, pero en realidad lo que asegura es la continuidad de un sistema de injusticias.

Al leer en la prensa del 21 de Octubre que el número de millonarios se quintuplicó en España durante el periodo 2010/2019 alcanzando la cifra de 979.000 personas, se hace imposible no sacar a la luz estos otros datos(i) que están en la base de este inaceptable proceso de acumulación de riqueza.

  • Los hogares en los que no entra ningún tipo de ingreso han aumentado este último año en  16.500 y alcanzan ya la cifra de 617.000
  • El 1% más rico tiene el 24,42% de cada 100€ de riqueza, mientras que el 50% más pobre se tiene que repartir 7€ de cada 100.
  • De 2008 a día de hoy, la tasa de pobreza ha aumentado en 5.8 puntos, hasta alcanzar al 24.6% de la población menor de 65 años

 

Ante la sentencia del Tribunal Supremo sobre la exhumación de los restos del genocida y criminal Francisco Franco y su inminente traslado al Panteón Público de Mingorrubio-El Pardo, seguimos asistiendo a la continuidad de las políticas de desmemoria y revisionismo histórico de las derechas (PP-Ciudadanos- Vox…) y la Iglesia Católica por una parte, y por otro lado las políticas socialdemócratas del PSOE y el Gobierno en funciones de Pedro Sánchez con su denominado “cierre del círculo democrático”, ofreciendo la exhumación como punto y final al proceso de recuperación de la memoria histórica, siguiendo la línea ideológica emanada de la Transición con la denominada Ley de Memoria Histórica 52/2007 y la posterior reforma de dicha Ley propuesta por el PSOE. De nuevo se refleja una vez más toda una maniobra para seguir manteniendo la impunidad del franquismo y sus crímenes. Desde 1977, este llamado “sistema democrático” sigue manteniendo la impunidad y la no condena política y jurídica del franquismo pese a las demandas sociales en su contra y las exigencias de los organismos internacionales y de derechos humanos.