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Bajo el pretexto de ‘’promover la democracia, la estabilidad y el Estado de Derecho’’, y con el objetivo de garantizar la defensa y promoción efectiva de los intereses de la Unión Europea y sus grupos monopolistas en el exterior, las instituciones comunitarias realizan en la actualidad un amplio abanico operaciones, tanto de índole civil como militar, desplegadas principalmente en África y Oriente Medio, o incluso Asia. El gasto de las operaciones que se mantienen en curso en la actualidad supera los 430 millones de euros.

De los 20 mayores productores mundiales de armas, 4 empresas europeas ocupan lugares destacados. Entre ellas destacan BAE-Systems, de origen británico, y AEDS, con una fuerte participación francesa y española.

Desde el Tratado de Maastricht, la Unión Europea tiene una Política Exterior y de Seguridad Común, denominada tras la aprobación del Tratado de Lisboa Política Común de Seguridad y Defensa. La británica Catherine Ashton y, antes que ella, el español Javier Solana, han sido los principales responsables y artífices de la proyección del proyecto imperialista europeo fuera de sus fronteras.

La profunda pugna de intereses entre diferentes estados de la UE han imposibilitado hasta la fecha la creación de una ejército permanente que dependa en exclusiva de las instituciones comunitarias. No obstante, han existido varias iniciativas de diferente naturaleza en ese sentido, tales como el Eurocuerpo, Eurofor o Euromarfor.

La UE mantiene con la OTAN una relación de estrecha colaboración, en la que destaca el empleo de los recursos militares de la Alianza Atlántica por parte de la UE en el marco de sus operaciones en el exterior.

Asimismo, en el desarrollo del programa de defensa contra misiles balísticos de la Administración Bush, y que posteriormente recogería Obama, la Unión Europea ha asumido un papel relevante y paradigmático que demuestra su plena vinculación con la estrategia atlantista y su papel subordinado, no sin conflictos, hacia el imperialismo de EEUU.

La UE es una amenaza para los pueblos del mundo y tratar de reformarla es una ingenuidad. Nuestra tarea como comunistas es luchar por que nuestro país se desvincule de esta alianza imperialista en el camino hacia el Socialismo.