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La entrada de España en la UE supuso la aplicación de una serie de políticas que buscan “avanzar en la liberalización de los sectores públicos”. Estas políticas son aplicadas por los gobiernos centrales y autonómicos siguiendo la línea que marca la Unión europea, el Banco central y el Fondo Monetario Internacional.

Esta estrategia europea viene recogida en el texto conocido como EU2020, centrado en la privatización de sanidad, educación y transporte. En materia de educación, en España se ha traducido en diferentes textos legales, como la reciente LOMCE, los cuales forman parte de una misma estrategia de destrucción de la educación pública.

¿Cómo afectan los recortes en educación a los diferentes niveles de la educación y al pueblo trabajador?

La mayoría de las guarderías de nuestro país son privadas y que las públicas cada vez reciban menos dotaciones.Los colegios de educación primaria y los institutos vienen sufriendo un deterioro de sus infraestructuras y menores dotaciones presupuestarias, lo que se traduce en aulas masificadas, recortes en profesorado y pérdida de la calidad en la educación, mientras los centros privados no ven recortadas sus ayudas.

A esto hay que sumar los recortes en becas de comedor, que supone para multitud de familias trabajadoras vean cómo sus hijos pasan hambre.

El ejemplo de la comunidad autónoma de Madrid, con el desmantelamiento de la educación pública en beneficio de los centros concertados, es un reflejo claro de la educación que el sistema capitalista puede ofrecer: al servicio de la empresa y el gran capital..

Paralelamente, miles de estudiantes de extracción obrera se apuntan a la FP. La nueva FP dual crea mano de obra barata al permtir que un 70% de los estudios se hagan directamente en las empresas.

La estrategia del capital es clara, la educación debe cubrir las necesidades de la empresa, no la del pueblo trabajador.