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En una sociedad capitalista y estrictamente patriarcal, ser mujer a veces se convierte en una carrera de obstaculos. No nos basta con la explotación diaria a la que nos somete el capital, no nos basta con la discriminación laboral que sufrimos, porque para el empresario existe cierta etapa en la vida de la mujer que para él supone un peligro, ya que es la edad de riesgo para ser menos productiva por el deseo o la sola posibilidad de que pueda ser madre. Si encima eres una mujer joven, que comienza apenas a dar sus primeros pasos en el mundo laboral, además de ser un elemento fácil de explotar, en la mayoría de los casos estas jóvenes de extracción obrera se ven obligadas a recurrir a trabajos en condiciones pésimas, y con una enorme carga machista, por otro lado facilita la tarea de la burguesía de adoctrinar a las mujeres, haciéndolas olvidar sus verdaderas necesidades como trabajadoras.

Trabajos en los que el físico se convierte en una aptitud laboral mas, incluso en muchos caso la aptitud más importante. Desde los casos mas violentos contra la mujer como las azafatas de vuelo, donde para poder acceder simplemente a la plaza de un curso por el que tendrás que dejarte un buén dinero, necesitas pasar algo parecido a un casting de modelos, donde evidentemente la altura es una de las preguntas mas importantes a la hora de poder valorarte como candidadata y donde existe la "necesidad" de verte físicamente y en persona para poder tener el dudoso honor de pasar a formar parte de sus orlas de alumnos. Hasta trabajos mas sutiles como las tiendas de ropa, donde las jovenes que trabajan como dependientas se convierten en una decoración mas del local, un maniquí que se pasea con los modelos de la tienda con la diferencia de que no es un robot que preste un servicio, si no que es una trabajadora a la que se le puede extraer plusvalía, un doble acierto para el burgués. Lo mismo sucede en el mundo de la hostelería, donde el tener una chica guapa que sirva copas o reparta "flyers" a los chavales siempre suele ser una inteligente estrategia empresarial, de nuevo el objeto bonito que atrae a nueva clientela.

La triste realidad de la mujer jóven es que en muchas ocasiones se ve obligada a caer en la imagen de mujer objeto y/o objeto sexual que día a día fomenta el capital, siendo su físico y su apariencia una salida laboral más que problable (No nos estamos refiriendo a la prostitución, aúnque en caso extremos también se llega a eso o trabajos similares). Pero claro, la mujer no es solo físico, no creamos que el capitalismo puede llegar a ser tan malvado... también la mujer resulta muy productiva en trabajos como el cuidado de ancianos y niños, la parte mas educacional (en el lado mas precaria claro) como las clases particulares, hasta la limpieza. Estos son los ámbitos que la burguesía nos ha "concedido" desde un principio: el cuidado de otras personas, ya que el capital ha sabido aprovechar las cuestiones biológicas para imponer este tipo de tareas en el hogar (cuidando de los niños u otras personas dependientes dentro de la familia) y además, ha descubierto en estas funciones un nuevo mercado laboral para poder extraer beneficios. A las mujeres siempre se nos ha educado para ser la parte sensible de la sociedad, la que se preocupa antes de los demas que de nosotras mismas, la romántica, la sumisa, la cariñosa... en el ámbito familiar, pero también en el mercado laboral. Así la educación, sobre todo en niños, los trabajos mas sociales, hasta los trabajos de limpieza, todo ello forma el maravilloso presente y futuro laboral que nos espera a las mujeres jóvenes, un presente y un futuro que no estamos dispuestas a asumir y al que plantaremos cara organizadas y luchadoras, demostrando que somos clase obrera y del sector mas combativo.