Compartir

La agresión a Carlos y Serafín es un nuevo hito en la ofensiva de la burguesía contra la lucha de la clase obrera por defender  sus derechos, los nuestros, los de todas y todos los trabajadores.

Con la sentencia que condena a los compañeros a 3 años de prisión, la patronal y el capital tiran al suelo la máscara democrática y declaran la guerra abierta a la lucha de los trabajadores y trabajadoras por detener  las agresiones a nuestros intereses y a nuestra propia supervivencia.

Con la sentencia contra Carlos y Serafín, el capital quiere dejar bien claro quién manda.

Pues bien, es necesario enseñarle a la burguesía dónde está la verdadera fuerza que produce la riqueza de la que gozan de forma criminal, dónde está la fuerza de la clase obrera.

Comunistas da Galiza-PCPE saluda la manifestación unitaria de tres centrales en defensa de nuestros compañeros.

La unidad de la clase obrera es una fuerza imparable. Es temerario sacrificar esa fuerza ni por un momento a cualquiera que sea el error que cometan los dirigentes o el  pretexto que pongan para justificar la división.

El momento actual y las nuevas agresiones de las que somos objeto nos enseñan que la unidad PERMANENTE Y ESTRECHA de la clase obrera es la única fuerza capaz de detener la ofensiva  patronal.

La sentencia contra nuestros compañeros nos enseña también que la ley del capital no defiende a los y las trabajadoras.

Que solo nuestra fuerza  garantiza nuestros avances como clase. Que es nuestra capacidad de detener o poner en marcha los engranajes de la producción el único  factor que hace posible la marcha cotidiana de la vida.

Ningún gesto provocativo, prepotente o amenazante puede detener la lucha de la clase obrera, porque en esta lucha nos va la vida, y va la vida de nuestros hijos e hijas.

Lucharemos por un mundo en el que nuestros derechos dejen de estar amenazados, por un mundo en el que mande, gobierne  y haga justicia la clase obrera.

UNIDAD OBRERA HOY Y TAMBIÉN MAÑANA

LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES NO SE TOCAN

LA VERDADERA JUSTICIA ES EL SOCIALISMO