Compartir

Una nueva marea recorre el país. La marea convocada por los Bomberos Forestales de todo el Estado.

Este colectivo de trabajadores sacrificados y abnegados ha decido de una vez por todas plantar cara a la precariedad, a la discriminación y a la pérdida de derechos.

Este colectivo se caracteriza por la heterogeneidad de funciones dependiendo de cada Comunidad Autónoma, la alta temporalidad, la pertenencia a empresa privada, pública o personal laboral directamente dependiente de la Comunidad. El sometimiento a cada vez mayores condiciones de precariedad a causa de los recortes en medioambiente, despidos, EREs y amenazas para que se estén quietos, todo esto ha sido un impedimento durante años para la unidad de unos trabajadores, que siempre han realizado lo mismo, pues el fuego no entiende de fronteras, así el trabajo tampoco.

Por fin este movimiento, con una fuerza inusitada dentro del sector forestal en España, ha decidido optar por la unidad y reclamar en todas partes lo mismo para todos, siendo conscientes de que todos son clase trabajadora por el hecho de ser trabajadores.

La Marcha a Madrid, lejos de suponer la solución a los problemas del sector, es una muestra más de la elevación de conciencia de los trabajadores forestales dedicados a las labores de extinción, reclamando trabajar dignamente en lo que muchas veces les ha costado la vida. Por todo ello irán a Madrid con la espada de Damocles sobre sus cabezas, pero esta vez seguros de que lucharán hasta el final.