El Ecuador comparte, con pequeñas diferencias, la realidad económico social del resto de países de Latinoamérica y El Caribe, excepto Cuba, de la misma manera que la comparte también con pequeñas diferencias, la realidad económico social con todo el resto de países del mundo con sistema capitalista, por eso es que las luchas son comunes entre unos y otros, y son parte de una misma lucha global antisistema.

El movimiento indígena agrupado en la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, CONAIE, en octubre del 2019 realizó un paro nacional, que el mundo tuvo conocimiento, por su duración de 2 semanas, que paralizaron buena parte del país, en reclamo de reivindicaciones que involucraban a la mayoría del pueblo ecuatoriano. Eran épocas de otro gobierno, el de Lenin Moreno.

El 13 de junio del 2022, se repiten algunos de los acontecimientos y situaciones, al declararse un nuevo paro nacional, por reivindicaciones parecidas a las del 2019, lo que demuestra el incumplimiento de las demandas de entonces, por parte del gobierno y del Estado ecuatoriano. Ante esto es necesario recordar, que muchas de esas demandas se vienen planteando desde el siglo pasado, ante todos los gobiernos de turno, que al igual que el actual, siempre han recurrido a invocar al diálogo a todo aquel que reclama, independientemente de la organización social o sector laboral al que pertenezcan.

Es necesario resaltar que las medidas de hecho, nunca son el inicio de un reclamo, por el contrario, son cuando el diálogo, las negociaciones y otros mecanismos no han funcionado. El diálogo desde los gobiernos, solo ha funcionado como el mecanismo para bajar tensiones, para que se depongan las medidas de hecho, pero sucedido esto, siempre ha terminado como un diálogo de oídos sordos, solo se escucha, pero jamás se cumple con lo ofertado o acordado, y cuando algo se cumple solo es temporal y luego se reinstalan las condiciones anteriores o peores a las que antes existían.

Este es el círculo vicioso en el cual se desarrolla el capitalismo, es la lucha permanente de los sectores populares y explotados, por mejores condiciones de vida, por la defensa de los derechos arrebatados, por mejores remuneraciones y pensiones, por fuentes de trabajo, por las “libertades democráticas” que fueron bandera de lucha de la propia burguesía en la revolución francesa, pero que el poder del dinero y el afán de ganancias extraordinarias, logró que se olvidaran de ellas.

Sin embargo, más allá de que las demandas que se levantan como bandera de lucha, sean correctas, de que se identifiquen con diferentes sectores populares, siempre es necesario hurgar un poco más al fondo, tratar de descubrir los intereses que pueden ser el móvil de tales acciones.

Aun siendo las peticiones correctas, siempre hay el riesgo de que sean utilizadas por terceros para otros fines. La CONAIE, reiteradamente ha evidenciado una serie de posiciones diversas en su interior, las cuales pueden ser presentadas como democracia interna de la organización, pero en ocasiones se tratan de posiciones ideológicas contradictorias, que representan intereses de clase diametralmente opuestos, y lo hemos expresado desde hace años, que responden al hecho de que ser indígena no necesariamente fortalece a la organización, o no necesariamente es una identidad, pues hay indígenas empresarios, capitalistas, que contratan y explotan a otros indígenas o no.

Por lo que terminan siendo intereses de clase antagónicos puestos en el mismo saco, y los enfrentamientos económico sociales, a la final son enfrentamientos de clase.

La expresión política de la CONAIE, es el MUPP, Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik, con una importante participación en procesos electorales, estuvo disputando el segundo lugar en el último proceso electoral para la presidencia de la república, tiene un grupo o bancada en la Asamblea Nacional, que ha venido presentando fraccionamientos, que tiene asambleístas identificados con el gobierno de Lasso, pero que también tiene otros identificados con Correa, aunque vale recordar que Lasso en tanto banquero fue uno de los beneficiarios del Gobierno de los 10 años, del correísmo disfrazado de izquierda, que pretendió desaparecer al movimiento obrero del Ecuador, y que congeló desde entonces las pensiones de las personas jubiladas.

Se bien el gobierno de Lasso es absolutamente, sin lugar a dudas un gobierno abiertamente de derecha, existe la preocupación de que una parte pequeña de la CONAIE y su expresión política Pachakutik, le hacen el juego al correísmo, para encubrir el asalto a los fondos del Estado y favorecer la impunidad de los delincuentes, enmascarados en la supuesta revolución ciudadana.

El análisis generalmente adolece de conocer lo que realmente piensan y los intereses que muchos dirigentes políticos tienen ocultos al interior de las organizaciones políticas que dirigen, de manera particular cuando esas organizaciones no tienen una clara identidad de clase, o tienen en su interior, la coexistencia aparentemente pacífica, de intereses de clase tanto de explotadores como de explotados.

Las medidas de hecho del movimiento indígena tienen una característica diferente al del movimiento obrero, y así fue anunciado, como indefinido y que se va ampliando y radicalizando, progresivo, comienza en lo local y luego se va concentrando, fortaleciendo y comienza a caminar hacia la capital, donde está el gobierno, ninguna fuerza policial ni militar ha sido capaz de detenerlos. Las ciudades no quieren su presencia, pero ellos ya están allí, siempre estuvieron, fueron los dueños de lo que hoy son las ciudades, son aquellos que, durante dos años de pandemia, no dejaron de proveerles de alimentación y hoy les reclaman por doce días de paro.

Este tipo de medida igual que el 2019, no son predecibles en unos aspectos, no se sabe qué pasará de un momento a otro, porque dependen de la actitud que asuma el gobierno, de los niveles de represión, del comportamiento de otras organizaciones y del resto de la sociedad, es decir depende también de los amigos y enemigos. Estamos en año electoral y todos pretenden pescar votos, apareciendo como solidarios, la Asamblea Nacional que nunca hizo nada, ahora quiere aparecer como mediadora, cuando tiene un inmenso rabo de paja.

Los infiltrados son más de los imaginables, desde el delincuente común, para saquear locales, hasta el delincuente político, los que pretenden proteger la corrupción y los que buscan impunidad. En el 2019 se asaltó e incendió la Contraloría General del Estado, con el único objetivo de desaparecer los juicios y las evidencias contra la corrupción y el saqueo de los recursos del Estado, por parte de Rafael Correa y su pandilla, en el 2022 se hizo hace dos días exactamente lo mismo con la Fiscalía General del Estado, en donde se encuentran los expedientes y los videos muestran claramente que quienes asaltan laFiscalía no son indígenas. Haciendo juego a todo esto se encuentran los medios de comunicación, entiéndase los medios de desinformación, para difundir versiones deformadas, sesgadas, tanto dentro del país como fuera de él.

El jueves 23 el gobierno accedió a desmilitarizar el parque de El Arbolito y la Casa de la Cultura, lugares donde acostumbran reunirse los integrantes del movimiento indígena, y así pudieron hacerlo el día de hoy, por lo cual se preparan condiciones para el diálogo, pero nada está dicho, la situación puede variar de un momento a otro.

Para hoy viernes 24, se inician propuestas desde los Asambleístas del correísmo que hacen planteamientos de buscar los mecanismos para ir a nuevas elecciones, es decir una vez más la búsqueda de la impunidad para los delincuentes, el regreso de los prófugos de la justicia, el sueño de retornar al Poder del Estado, para terminar de llevarse lo poco que dejaron, para atacar a la clase obrera y los jubilados, como ya lo hicieron antes. Finalmente se reeditaría el último proceso electoral, como lo habíamos señalado en su momento, entre la derecha abierta y la derecha disfrazada de izquierda, completando esa papeleta estaría el movimiento indígena de la CONAIE, el principal actor de las movilizaciones, que con una mínima diferencia quedó en el tercer lugar.

El estribillo en estas situaciones, que todas las autoridades y supuestos dirigentes políticos, repiten hasta el cansancio, es la famosa “defensa de la democracia”, una de las más grandes mentiras en el sistema capitalista y una rueda de molino que se la tragan todas las personas, y sobre la cual tendremos que escribir en otro momento.

La Confederación de Trabajadores del Ecuador, CTE, el primer día de los acontecimientos se solidarizó y apoyo los puntos que reivindica la CONAIE.

Ante esta situación es prioritario el fortalecimiento de las organizaciones de trabajadores, con la presencia relevante de militantes conscientes de la clase obrera, que es la única realmente revolucionaria y que enfrenta a la clase burguesa en el sistema capitalista, con la misión de la toma del Poder del Estado y la construcción de otro tipo de sociedad, la de la clase obrera, los trabajadores y campesinos, que terminen con el capitalismo.

Lisímaco Velasco.