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Canarias, la nueva/vieja geopolítica. Es cuestión de girar el norte, para entender

Ciertos problemas de cálculo infinitesimal, en ocasiones se resuelven de forma sencilla con un cambio en el sistema de coordenadas. En el análisis de la situación actual de las Islas Canarias resulta de la mayor utilidad un giro de noventa grados, para entender mejor. 

Expresado de forma sintética en este artículo se indican los factores fundamentales que determinan la lucha de clases en nuestras islas.

DÉCADAS DE LUCHA POPULAR

El movimiento popular -expresado como movimiento obrero y popular, o como campo nacional-popular, tiene un importante acumulado histórico en Canarias. Nuestra referencia de partida puede ser la lucha en la isla de Gran Canaria contra la pretendida Base Aeronaval de Arinaga. Una importante victoria del pueblo.

En el año 1979 el Ministro de Defensa, Rodríguez Sahagún, de visita en el archipiélago decía: «La construcción de la base aeronaval de Arinaga (Gran Canaria) es independiente de la entrada o no de España en la OTAN». «La base es fundamental para la defensa de estas islas y para toda la defensa nacional».

Desde entonces no ha parado el proceso de militarización del archipiélago, y su integración en las estructuras militares del imperialismo internacional.

Ganamos el referéndum de la OTAN en el 86, y la lucha sigue.

Más atrás, el proceso viene desde la Segunda Guerra Mundial. Tanto los “aliados” como los nazis tenían previstos sus planes de invasión y ocupación del archipiélago, con el objetivo de controlar desde aquí el Estrecho de Gibraltar: Plan Pilgrim en el caso de los ingleses, y Plan Félix en el caso de los nazis. Hay que decir que el Ministro Sahagún no era muy original, ya le habían dictado la lección tiempo atrás.

Hoy esa entrada al Mediterráneo tiene un extremo en Canarias y el otro en la isla de Socotra, en el Índico. Perteneciente a Yemen, y hoy ocupada por los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y la entidad sionista de Israel. Pero el acceso más operativo al Mare Nostrum es Gibraltar.

Por tierra, Canarias es uno de los dos extremos del Sahel. Los barcos de guerra ubicados en la Base Naval de Las Palmas de Gran Canaria (LPGC) participan en la Operación Atalanta, en el Índico.

QUIEBRA DEL MONOCULTIVO DEL TURISMO

La Covid-19 ha llevado a la quiebra del modelo de monocultivo (determinante histórico de la dependencia económica en Canarias), en esta ocasión del turismo (anteriormente la caña de azúcar, la vid, la cochinilla, el tomate, el plátano,  etc.).

Los poderes económicos locales van percibiendo esta quiebra, pero no tienen capacidad para reaccionar. Cualquier alternativa en el marco del capitalismo significará una mayor explotación de la clase obrera, más pobreza, y un nuevo ciclo de destrucción del territorio y de sus recursos naturales, no solo en tierra, también en el mar.

La clase obrera no está hoy en capacidad para dar la respuesta que le toca asumir con protagonismo. Es el reto más inmediato para la conducción revolucionaria de nuestro Partido.

GUERRA EN EL SÁHARA

El Gobierno de PSOE-UP esconde la cabeza como los avestruces, González Laya pierde la voz cuando tiene que enfrentarse al tema, mudita.

Pero hay guerra en el Sáhara Occidental desde el 13 de noviembre.

Marruecos refuerza su alianza con el imperialismo yanki, con un Trump agónico, que le reconoce su soberanía sobre el Sáhara Occidental. A cambio el alauita reconoce a la entidad sionista como Estado. Puñetazo en el tablero, que es lo que hace el imperialismo en su fase terminal.

Un contrato de mil millones de dólares en compra de armamento dota a Marruecos de aviones de vigilancia electrónica Gulstream G550, drones MQ-9B, MIM-104 Patriot, misiles Hellfire, bombas guiadas por láser Paveway y kits de munición JDAM.

Paso siguiente: roto el equilibrio militar en la zona, el Gobierno de turno procederá a un rearme y remilitarización de las Islas Canarias, con el argumento de la ventaja marroquí en esta materia.

Canarias es hoy frontera directa con el imperialismo yanki.

DISPUTA POR EL FONDO DEL MAR

El “Parlamento” marroquí aprobó a principios de 2020 dos leyes de ampliación de sus aguas territoriales. Incluyen en estas leyes las aguas del ocupado Sáhara Occidental y parte de las aguas canarias como de soberanía marroquí.

La Ministra González Laya, mudita. Marruecos suspendió la Cumbre prevista con el Gobierno de Pedro Sánchez y mantiene activa su línea de presión con el envío masivo de pateras, donde su pueblo más joven se juega la vida, y mueren a miles.

El sometimiento a Marruecos es una regla de oro no sólo de la monarquía de los Borbones, con quien hace buenos negocios, sino también del Gobierno de turno con sede en Madrid. Marruecos es el matón del imperialismo en el norte del continente, y eso determina cualquier política en Europa.

Ya se dio anteriormente una disputa por la posible existencia de yacimientos de petróleo. Afortunadamente los resultados fueron negativos por ahora. En Canarias se desarrollaron movilizaciones masivas contra las prospecciones.

Ahora las miradas se centran en el monte submarino Trópic, situado al suroeste del Archipiélago, y en otros montes más en esa zona. La existencia de telurio (teluro), y otras tierras raras, en cantidades muy importantes, ha llevado a diferentes iniciativas internacionales para obtener el control de estas aguas.

España ante la ONU en 2014, y ahora Marruecos, toman iniciativas para obtener la soberanía más amplia de las aguas cercanas. La ampliación de España es gigantesca, incrementa en un 60% su superficie territorial. Marruecos, con sus dos leyes, sitúa al Trópic en zona de disputa.

UN RETO HISTÓRICO

La clase obrera canaria, su pueblo, se encuentra ante un reto histórico. Los distintos vectores son todos ellos de gran envergadura. Esta no es tarea para la burguesía decadente y parasitaria.

Recuperemos nuestras mejores propuestas estratégicas: Modelo económico autocentrado para Canarias, Estatuto de Soberanía con derecho de consulta en cuestiones internacionales. Desmilitarización y Canarias como Plataforma de Paz, Estatuto de Neutralidad.

Amplia unidad de las fuerzas del campo popular para la conquista del poder, y para la construcción de unas Canarias Libre y Socialista.

A pesar de la Covid, y de lo que pueda venir, no hay otra opción que luchar hasta alcanzar la victoria.

C. Suárez