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Entrevista a Quim Boix, dirigente del PCPC y fundador del PCPE, (miembro de su CC más de 30 años). Desde hace 10 años es miembro de la dirección mundial de la FSM (Federación Sindical Mundial) y su Secretario General de Pensionistas y Jubilados. Este veterano camarada fue firmante del <<Manifiesto de 1970, por la Amnistía, las Libertades Democráticas y el Derecho de Autodeterminación>>, que se redactó en el Monasterio de Montserrat, en una reunión que terminó con el auto encierro (en catalán “Tancada”) de los firmantes para negociar, con la Guardia Civil, su salida del Monasterio.

Redacción UyL: ¿Cómo surge la Tancada de Montserrat y qué importancia tiene en la época?

Quim Boix: Agradezco la entrevista, sobre esta batalla poco conocida, que existió gracias al trabajo de los comunistas (del PSUC). Yo entonces llevaba solo 6 años de militancia clandestina y era miembro de la Comisión de Unidad del PSUC, (el colectivo que ayudaba a la dirección clandestina a sumar luchas y esfuerzos contra el franquismo).

La Comisión de Unidad del PSUC fue la que dirigió la unitaria Asamblea de Catalunya (“Llibertat, Amnistia i Estatut d’Autonomia” fue su lema), que nació después de esta Asamblea en Montserrat. Los comunistas conseguimos unir desde la derecha no fascista (Unió Democrática, que después se sumó al partido CiU) hasta los comunistas y los trotskistas, con incluso algunos anarquistas.

Fue el juicio contra ETA, en el que se pedían 6 penas de muerte, el que movilizó a los sectores más progresistas de la intelectualidad de la época. La lucha contra la pena de muerte aglutinó a sectores políticos muy diversos. Yo no era un “intelectual”, simplemente había sido el dirigente estudiantil más represaliado por el franquismo.

UyL: ¿Qué se reclama en el manifiesto y quiénes lo hacen?

Q.B.: Era un momento de grandes luchas sindicales y populares, ayudadas por los curas progresistas. Se nombró (por presión de EEUU) a Juan Carlos como aperturista sucesor de Franco, y había un gran apoyo internacional a la lucha de la clase obrera y de las organizaciones populares contra la Dictadura.

En el Manifiesto, de hace 50 años, se reclamaba en realidad el final de la dictadura y del fascismo franquista. Para ello se usó un lenguaje “neutro”, políticamente hablando, un lenguaje inspirado en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Decía así: <<Nosotros, intelectuales catalanes constituidos en Montserrat en asamblea permanente, nos creemos con el deber de tomar posición ante la gravísima situación política y social provocada por el Consejo de Guerra sumarísimo contra 16 militantes de ETA, acusados de luchar por el socialismo y por los derechos nacionales del pueblo vasco,… RECLAMAMOS: 1) Que queden sin efecto las condenas del Tribunal de Burgos. 2) Que se promulgue una Amnistía General para todos los presos y exiliados políticos. 3) Que se derogue la Ley de Bandidaje y Terrorismo. 4) Que sea abolida la pena de muerte. 5) Que se establezca un estado auténticamente popular, que garantice el ejercicio de las libertades democráticas y los derechos de los pueblos y naciones que forman el estado español, incluido el derecho a la autodeterminación>>.

UyL: Ante el 50 aniversario, se ha intentado elaborar un nuevo manifiesto. ¿Se sitúa sobre las mismas claves?

Q.B.: No, en absoluto. Ahora es la burguesía ilustrada la que, mayoritaria en la ONG Omnium Cultural, promueve el nuevo texto.

Por ello, cuando me buscaron para que yo firmara el nuevo texto, les pedí que, en el texto actual figurara la frase: “el actual sistema sociopolítico al servicio de una estructura clasista y anacrónica” que era parte del texto de 1.970.

Esta petición no fue aceptada dado que ahora el texto se centra solo en la lucha por las libertades y contra la represión anti nacionalista.

Los comunistas hoy no hemos sido los promotores del nuevo texto.

Como fundador que fui (después de 11 detenciones y 8 despidos, por ser comunista bajo el franquismo) de las Comisiones de Solidaridad con los Presos Políticos, he considerado coherente firmar a favor de la Amnistía hoy, aunque el resto de reivindicaciones que planteamos hace 50 años hayan quedado fuera del documento actual.

UyL: ¿Qué ha cambiado para que se renuncie a la denuncia del sistema de explotación capitalista?

Q.B.: Simplemente ha cambiado la realidad política. Bajo el franquismo los comunistas (que éramos marxistas-leninistas) estábamos presentes en TODOS los movimientos de masas (vecinales, juveniles y obreros), y además éramos sus dirigentes (como yo lo fui en la Universidad), no solo por ser vanguardia y tener las mejores propuestas, si no porque los demás, que luchaban, no aceptaban ser dirigentes por el real riesgo de grandes sanciones (como sufrimos los represaliados comunistas).

El gran promotor de este cambio fue, y sigue siendo hoy, el eurocomunismo. Lo vencimos en el 5º Congreso del PSUC (1.981), democráticamente, pero colocamos como nuevo Comité Central a una mayoría de camaradas (en realidad eran nuestros líderes por su gran historia de lucha clandestina desde 1.939) que habían votado “sí” al eurocomunismo. Cometimos el error de confiar en que respetarían lo acordado por el 5º Congreso del PSUC. Y Santiago Carrillo consiguió hacer cambiar de posición a Paco Frutos (que había votado “no”) y así los miembros del CC que defendíamos las posiciones mayoritarias del 5º Congreso fuimos expulsados del PSUC. Así nació el PCC (1.982) y luego el PCPE (1.984).

UyL: ¿Cuáles crees que son los principales retos que afronta el pueblo trabajador de Cataluña?

Q.B.: Actualmente la clase obrera de Catalunya, al igual que la del resto del estado (y en realidad la de todo el planeta), afronta el proceso de profunda e irreversible crisis sistémica del capitalismo, con la concentración progresiva (pero imparable, mientras haya capitalismo, ya lo analizó Carlos Marx) de los capitales y de las multinacionales. Cada vez más, las principales decisiones económicas mundiales son tomadas por el FMI (al que obedece la UE), que defiende los intereses de las multinacionales.

Intentan arrebatarnos lo conquistado con decenios de lucha (grandes huelgas que impulsaron los sindicatos de clase, gracias a la FSM, nacida en 1.945): 1) Las pensiones universalizadas en la URSS, por Lenin (1.917), incluyendo por primera vez al campesinado. 2) La sanidad y enseñanza públicas, gratuitas y de calidad. 3) Los derechos laborales, en especial el de Negociación Colectiva (que incluye el “no” a la precariedad, el cobro del paro, las vacaciones, el “no” a las horas extras, etc.)

Estos pasos atrás se deben también al eurocomunismo, que ayudó a que se convirtieran en sindicatos de conciliación de clases y paz social, los que fueron grandes sindicatos de clase y de lucha (CCOO en España, CGIL en Italia, CGT en Francia, etc.)

Redacción Unidad y Lucha.