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Ante la situación en las condiciones que las/os empleados en el sector del manipulado de frutas y hortalizas de la agricultura Almeriense, llevan a cabo el desempeño de su trabajo, condiciones que lejos de ser el reflejo de la vendida y manipulada imagen de prosperidad y riqueza general que se proyecta del modelo agrícola almeriense, los trabajadoras/es del manipulado sufren junto a los/as jornaleras/os ,en primera persona la sobreexplotación de un empresariado, que oculto tras la romántica imagen de aquel campesino que labrara su terruños de tierra moría abrasado o congelado por las intemperies climáticas a las que tenía que hacer frente para poder sobrevivir. Hoy la agricultura en general ,pero especialmente el modelo almeriense basado en el continuado ciclo de producción ¨producción intensiva¨ para lo que se han desarrollado técnicas y se han puesto medios mecánicos al servicio del modelo que ha superado todos los conceptos históricos del campesinado.

Hoy los agricultores dejan de ser campesinos tradicionales y pasan a engrosar las filas del empresariado industrial, la agricultura basada en el modelo de producción almeriense, la cual supera toda limitación técnica y/o medioambiental anterior sitúa a los agricultores en una posición de carácter empresarial moderno.

¿Pero este significativo avance de la estructura socioeconómica que viven los agricultores es extensible a las/os obreras/os que por cuenta ajena desempeñan sus labores? NO, rotundamente no, ejemplo de ello son las condiciones en las que miles de mujeres y cientos de hombres, oficialmente unas/os 25.000, trabajan en el sector del manipulado. Desde el pistoletazo de salida de este modelo de producción se hace necesario llevar a niveles de industria toda una práctica del trabajo tradicional y/o obsoleto, con esta lógica se inicia la implantación de las cooperativas y almacenes particulares donde cientos de mujeres manufacturan el producto para una mejor comercialización, desde este primigenio momento de transformación ya las condiciones eran de sobreexplotación, miles de horas trabajadas en condiciones de escasa o nula contratación y con salarios marginales. Es a través de la lucha de clases como en los siguientes años se logra poner un cierto orden a nivel laboral en el sector, se mejoran las condiciones de contratación y los salarios se sujetan a las existentes leyes laborales, regulación por convenio de estos y un largo etc. que sitúa al sector del manipulado en niveles comparables pero aun lejanos del resto de la industria.

Pero como en todo desarrollo económico, social o político que se da en el capitalismo, se enfrentan intereses antagónicos. Los agricultores dueños de cooperativas y almacenes no están dispuestos a dejar de sobreexplotar en beneficio propio a estas/os obreras, jamás aceptaron de buena gana ninguna de las regulaciones laborales que se llevaron acabo , mantuvieron los salarios muy lejos de cubrir las necesarias expectativas vitales de las obreras, usaron todas las herramientas subjetivas posibles para hacer creer a los/as trabajadora que todos, patrón y obrera navegaban en la misma patera, para así justificar los niveles de sobreexplotación a la que han seguido sometiendo a estas.

Y con esta realidad llegamos hasta estos días en los que las obreras exigen mejoras en el convenio a negociar el cual lleva dos años cumplido, exigencias que no solo se paran en lo relativo al salario nominal, convenio con el que se pretende dignificar de alguna forma en la parte laboral a miles de trabajadores, exigencias que la patronal no está dispuesta a ceder. Una Patronal que no está dispuesta a compartir ni un gramo lo que según ella le pertenece, lo que se viene denominando el logro del sueño almeriense, el cual nunca existiría sin el trabajo de cientos de miles de obreras y obreros, ¨sueño que sin la extracción de plusvalía y rentas del trabajo de obreras y obreros seguiría siendo eso, un sueño ¨ irrealizable. Lo que hoy se conoce y reconoce como el sector agrícola más desarrollado, el cual facturo 3000 millones la cosecha del 2019, ha sido conseguido con el trabajo de miles y miles de obreras y obreros sin quienes hoy Almería seguiría siendo un precioso espartal.

El sector del manipulado esta en huelga y debemos celebrar que se hayan tomado la decisión de no plegarse ante una patronal sin escrúpulos que no duda en dejar morir en las aceras o en las chabolas a jornaleras/os, Las mujeres y hombres que trabajan en el manipulado tienen ante si la oportunidad de conseguir sustantivas mejoras en sus relaciones laborales, no deben dejarse guiar por los que en más de una ocasión han justificado el acuerdo con la patronal con el manido y rancio argumento de que se consiguió lo mejor de lo peor , hoy ante miles de obreras hay una oportunidad de obligar a esta patronal caciquil y sobreexplotadora a que firmen un convenio que garantice mejores condiciones laborales de un sector de obreras y obreros que junto a jornaleros/as han soportado en sus hombros todo el peso del crecimiento y expansión de la economía almeriense.

Desde el PCPE animamos a las compañeras del manipulado a no dejarse arrebatar ni una de sus justas y necesarias reivindicaciones, las animamos a mantener la lucha en los niveles necesarios hasta que la criminal y usurpadora patronal tenga que ceder.

Por que sin lucha nada es posible y de eso entienden las trabajadoras del manipulado que durante décadas y generación tras generación han dado salud y vida para que los patronos se apropiasen de los frutos de su trabajo. Hoy es el día que debemos comenzar a cambiar esa realidad y hacer posible el variar dicha correlación y situación.

Con vuestra lucha series vosotras quien decidiréis.