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Presentamos la entrevista realizada en la Facultad de Medicina en Blasco Ibáñez, Valencia, a la compañera Sara, de la Asociación MIR España.

UyL: En primer lugar, explícanos un poco qué es un MIR.

Sara: MIR son las siglas de médico interno residente. Las personas que han estudiado medicina, después de los 6 años de carrera, más el tiempo de preparación de un examen final para acceder a la plaza de MIR,  pasan a tener un contrato de médico en formación. Es un periodo de formación especializada que dura hasta 5 años, para finalmente ser especialista en un área de medicina.

UyL: Las labores que desarrolláis, ¿están constantemente supervisadas por otro profesional de la medicina?

Sara: Esta es una de las problemáticas y reivindicaciones de nuestra huelga. Al ser un periodo de formación, el objetivo es conseguir autonomía en función del año en que te encuentres, para poder acabar ejerciendo sin el apoyo constante de otro médico. 
Sin embargo, y esto es un problema que ocurre especialmente en el ámbito de urgencias, la mayoría de las veces estamos solos, siendo una situación muy peligrosa para el paciente. Nadie se subiría a un avión sabiendo que lo pilota un novato. En otras muchas ocasiones, el tutelaje está a cargo de un médico que no es especialista en tu rama.

De nuevo, volviendo a las urgencias, la carga de trabajo es tal, que los MIR actuamos de manera descontrolada porque no nos pueden formar bien. Con el consiguiente sufrimiento propio del personal médico al no saber cómo responder ante emergencias, que al fin y al cabo son la vida de pacientes.
Una de las principales reivindicaciones es que siempre estamos bajo tutorización, especialmente el primer año, cuando sales de haber estudiado y no conoces ni la profesión ni la organización del trabajo. Muchos hospitales, las primeras semanas nos sueltan, como si nos pidieran conducir con solo tener el examen teórico. En resumen, nos vemos en la obligación de asumir tareas que exceden nuestro contrato.

UyL: Con la pandemia hemos visto un colapso aún mayor del sistema sanitario del que ya existía, ¿Cuál ha sido el papel de los MIR? Porque ahora estaréis cogiendo aún mayores responsabilidades por la sobrecarga.

Sara: Durante la primera ola y ahora con la segunda, sí, hemos trabajado mucho y asumido tareas que no se corresponden con nuestro grado de responsabilidad y nuestro contrato laboral. Esto suele ser por falta de personal en hospitales o por comodidad de la administración, ya que el MIR es el último eslabón de la cadena médica, nos usan como mano de obra barata, bajo la excusa del aprendizaje. Hay que aprender en una situación digna y con unas condiciones decentes.
Durante la primera oleada de la COVID y ahora esta, la situación ha sido diferente en función de cada especialidad. Normalmente se ha acudido a otras plantas a ayudar que no eran de nuestra área de especialidad que se encontraban desbordadas. La plantilla de Médicos Internos Residentes hemos hecho lo mejor que hemos podido, pero la pregunta que debemos hacernos es a qué precio se ha hecho, que ha sido abusar del personal MIR al ser quienes menos, a priori, se van a quejar.

Una de las propuestas que reivindicamos es el descanso de 36 horas ininterrumpidas después de una guardia de 24 horas. Que no se está cumpliendo pese a que así lo indica la normativa europea. Hemos excedido el número máximo de guardias, que es de 5, pues para cubrir los huecos por falta de adjuntos nos encontramos haciendo 7 u 8 guardias al mes.

Y otra de las cosas que nos parece totalmente atrasado es el tema de las camas calientes. Cada hospital cuenta con unos cuartos con camas para el descanso de residentes, pues en estas camas no se cambian las sábanas, algo que siempre debería hacerse en un hospital y más en una pandemia. Esto lo niegan las autoridades responsables que ocurran, pero ocurre.

Redacción JCPE