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Comenzamos recordando el principio conceptual del pensamiento marxista de que la historia está determinada por la lucha de clases. Lucha que en todo el proceso histórico de construcción y permanencia de un modelo de sociedad ha ido cambiando las formas y métodos con los que derrotar al antagonista social. En cada estadio histórico el ser social resultado de los cambios de los modelos de producción y propiedad, el productor toma conciencia para sí y diseña toda una estrategia de lucha con la que derrotar a la vieja y caduca clase social en el poder y su modelo social, económico y político.

Esta guerra entre las clases se prolonga en ocasiones siglos durante los que las diferentes clases existentes irán modelando sus estrategias en base a todas las experiencias vividas y sufridas, pero dicha experiencia es acumulada principalmente a través de las derrotas que una clase inflinge sobre las otras, este proceso de aprendizaje acumulado el cual esta preñado de diferentes formas de violencia es el que da paso a la victoria de la clase oprimida hasta ese momento, dando continuidad a la historia de la humanidad.

El manifiesto comunista nos explica científicamente las diferentes clases antagónicas que han ido surgiendo en la historia. Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, nobles y siervos, maestros jurados y compañeros; en una palabra, opresores y oprimidos, en lucha constante, mantuvieron una guerra ininterrumpida, ya abierta, ya disimulada; una guerra que termina siempre, bien por una transformación revolucionaria de la sociedad, bien por la destrucción de las dos clases antagónicas.

Comprendido que la historia la determina la lucha de clases, deberemos ser conscientes que la burguesía con su victoria ante la sociedad feudal simplifico los antagonismos de clases hasta el extremo de quedar la sociedad en dos clases antagónicas enfrentadas la burguesía y el proletariado. En este nuevo y ya viejo estadio cada uno de estos se pertrechan de armas con las que defender sus intereses e infligir derrotas o derrota definitiva, al contrario.

En el principio de la sociedad capitalista el proletariado sin aún conciencia de clase para sí, desorganizado ante la opresión de la burguesía se defiende de esta con formas anárquicas las cuales no consiguen los objetivos deseados y es derrotado una tras otra acción. Es a través de estas experiencias de lucha como la clase obrera llega a la compresión que solo a través de la organización podrá defenderse y vencer. Aparecen las primeras organizaciones obreras, estas aún carecen de un programa político e ideológicamente su conciencia de clase es embrionaria, pero se ha iniciado el proceso dialectico producto este de la experiencia práctica que situara al proletariado como el sujeto revolucionario que derrotará a la burguesía.

El proletariado comienza a dotarse de elementos organizativos, tradeuniones fabriles, posteriormente sindicatos, con los que poder arrebatar algunos derechos laborales y económicos al patrón. Pero estas organizaciones genuinas del proletariado eran y son insuficientes para hacer frente a la burguesía. Es necesario la organización política, esta no es otra que el Partido Comunista, este será quien dote de conciencia al conjunto de la clase obrera.

El programa político de este sitúa como principio teórico que la contradicción principal en la sociedad capitalista se da entre capital-trabajo, por lo que establece en su programa como principal sujeto al que dirigirse y organizar al proletariado en su lugar de trabajo. Se hace necesario el dotar de elementos ideológicos, políticos y orgánicos a la/os obreras/os, haciéndoles comprender a través de elementos políticos situados en acciones prácticas, que su pertenencia al partido comunista es la única forma posible de derrota de la burguesía.

El Partido Comunista debe hacer todo lo que sea posible para introducir su programa entre el proletariado fabril y campesino, sin esta premisa el proceso revolucionario será desvirtuado no siendo posible la derrota del capital.

Es necesario la creación de células comunistas en el lugar de trabajo y producción, fue a través del análisis que tuvo en cuenta todas las formas dialécticas, el que orientó al partido a comprender, que solo con la creación de estas células es posible organizar en torno suyo al proletariado y asalariados Es la célula de fabrica o tajo la que posibilita que al Partido le sea posible el trasladar toda su elaboración teórica y práctica, programa y táctica de lucha al seno de la clase obrera . La célula comunista en el lugar de trabajo organiza en su seno a la parte más consciente del proletariado . La célula de fabrica y/o tajo, es el eslabón que por su relación directa conoce mejor que nadie la realidad y situación que vive y padece el proletariado y asalariados. Es a través de este conocimiento directo como será posible que los comités y el comité central puedan elaborar un programa y táctica con los que llevar a cabo una correcta intervención.

Es urgente que se organice al proletariado y todas/os los asalariadas/os, en los centros de trabajo y producción, siendo conscientes de que consecuencia del proceso técnico robótico se han generado formas nuevas de la división del trabajo, y el capital ha situado a la clase obrera en una situación de dispersión física y por consecuencia orgánica y política. El Partido Comunista debe tener presente la realidad por la que se transita y adaptar sus tácticas a las nuevas formas que el capital aplica en los modelos de producción.

Pero insistiremos en la necesaria creación de células comunistas en los centros de trabajo, células orientadas por el programa y táctica del Partido, que doten de conciencia revolucionaria a las obreras y obreros, células que actúan allá donde la contradicción de las clases antagónicas se hace más palpable y se sufre con mayor percepción, compuestas por obreras/os que llevarán a cabo toda una labor revolucionaria <didáctica> entre sus compañeras/os con la que elevaran el nivel organizativo e ideológico haciendo comprender a estos de su papel como clase liberándola de la tutela de la traidora socialdemocracia y burguesía. Células Comunistas que tendrán como labor principal introducir en el seno de la clase obrera los principios ideológicos del Marxismo-Leninismo, sin los que estas, jamás tendrán conciencia de clase para sí, siéndole imposible llevar a cabo su misión histórica de la derrota de la clase antagónica, la burguesía y su sistema social, el capitalismo.

Superando el error teórico, anti-leninista, que sitúa que la creación de estas es imposible sin nuestra presencia laboral en fábricas y tajos. Siendo conscientes de que la conciencia revolucionaria de la clase es introducida por el partido desde el exterior, la obligación de los comités y militantes del PCPE es poner todas sus capacidades teóricas y prácticas en la consecución de este fundamental objetivo de crear células en todos los centros de trabajo.

Juan J. Sánchez