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El pasado martes 14 de julio se realizó una manifestación convocada por ELA para denunciar “la actitud represora” de Mercadona. La denuncia sindical se realiza sobre las prácticas antisindicales y actitudes contrarias a los derechos de las trabajadoras y trabajadores que, según indican, ejercen e impulsan desde la dirección de la empresa con todas aquellas personas de la plantilla que deciden defender sus derechos individuales y colectivos.

Según ELA, la vulneración de derechos fundamentales abarca incluso el derecho a la salud, que se realiza mediante un control férreo desde el servicio médico propio de la empresa y persiguiendo a quienes se encuentran en situación de incapacidad temporal.

Las prácticas de Mercadona consisten en acosar y presionar a las plantillas una vez que han perdido la salud para que abandonen la empresa. Señalan que “la presión psicológica es constante y forma parte de la estrategia de la empresa. Además, Mercadona ataca de manera inmisericorde a todas aquellas personas que osan defender sus derechos y los de las plantillas” y continúa la denuncia “nos encontramos con plantillas jóvenes que, tras 6 años trabajando para la empresa, tienen graves lesiones físicas que no se producen en otras cadenas del mismo sector. Los ritmos y turnos de trabajo impuestos son inaceptables, por no hablar de la imposibilidad de conciliar la vida laboral y personal”.

El último episodio vivido en opinión del sindicato supone un salto cualitativo en la política de represión empresarial de Mercadona: no sólo ha despedido a una trabajadora que se encontraba de baja y que defendió su derecho ante los tribunales sino que, además, la empresa ha denunciado penalmente a la trabajadora por presentar en el juicio una prueba que la empresa se negaba a aportar ante el requerimiento del juez, alegando revelación de secretos. Una denuncia que según ELA tiene un claro y único objetivo “amedrentar y coaccionar a la trabajadora para que acepte una mísera indemnización y se marche de la empresa. Una práctica más acorde con prácticas mafiosas que con la forma de relacionarse de una Gran Familia”.

Fuente: Redacción UyL. ELA