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Son éstas unas líneas muy básicas que también pretenden serlo pedagógicas, a fin de plasmar en un sencillo artículo de nuestra prensa los ejes centrales de nuestra propuesta política en el ámbito estatal.

REPÚBLICA.

Se hace insostenible cualquier argumentación que pretenda defender la necesidad de la monarquía en aras del interés popular. La institución de la que es titular la familia Borbón, es un anacronismo antidemocrático cuya única función es marcar la inmutabilidad de la estructura de poder sobre la que se sustenta la dominación de una oligarquía, casi tan hereditaria y parásita, como la propia familia real. Frente a ello, la proclamación de la República es un mínimo democrático que, desde hace casi dos siglos, aúna la voluntad y el compromiso político de los sectores sociales e intelectuales más avanzados de la sociedad española. Consecuentemente, el PCPE, es un Partido comprometido con la denuncia de la monarquía y con el anhelo republicano alcanzado por dos veces por nuestro pueblo y reprimido, ambas veces especialmente la segunda por el carácter clasista de la represión, con el odio, saña y violencia de quienes están dispuestos a todo por tal de mantener su posición de poder

SOCIALISMO.

El capitalismo no tiene ya nada que ofrecer a la Humanidad de avance social y económico. Un capitalismo que, en su última fase de desarrollo –el imperialismo-, vive en una permanente crisis estructural, solo anuncia más explotación, violencia y expolio. Su existencia es el único factor que dificulta la superación de todas y cada una de las contradicciones que impiden un avance social fundamentado en la fraternidad humana del ejercicio del poder por la inmensa mayoría social (la clase obrera y sus aliados populares), y en el desarrollo social de todos los conocimientos científico-técnicos que atesora la Humanidad. La concentración del poder en la reducida minoría que ostenta la propiedad de los medios de producción, choca frontalmente con el, cada vez más extendido e imprescindible, carácter social de la misma. Solo en el Socialismo otro mundo es posible, y para alcanzarlo, es urgente, situarlo en la agenda política de forma prioritaria. Sin abordar la contradicción principal de esta sociedad y la cuestión del poder, el resto de luchas que se dan serán estériles.

AUTODETERMINACIÓN

La incapacidad de la burguesía española para construir un estado nación único, constituye a España en un estado plurinacional en el que conviven diversas regiones y naciones. Este hecho incuestionable, aunque negado sistemáticamente desde la oligarquía centralista y la monarquía, condiciona, a su previa superación, el avance hacia la futura República Socialista Española. El ejercicio a la Autodeterminación de los pueblos y naciones que cederán parte de su soberanía a la República Socialista, es un paso previo e imprescindible para constituir un nuevo Proyecto Histórico basado en la unión voluntaria de pueblos libres y soberanos.

Para luchar juntos y unidos por la Libertad y el Poder Obrero y Popular no puede quedar el más mínimo vestigio de opresión nacional; pues su existencia lo imposibilitaría.

Nuestra República es Socialista y de carácter Confederal por el carácter asimétrico de las soberanías que en un proceso centrípeto de cesión de soberanías, construirán una nueva nación que sacará a España definitivamente del escenario de opresión y cárcel de pueblos.

Sin el Partido Comunista, sin el PCPE, a la vanguardia y ejerciendo la dirección política de este proceso emancipatorio protagonizado por las grandes masas populares encabezadas por la clase obrera, nada de esto será posible. La experiencia de liberación de los pueblos así lo atestigua y, consecuentemente con esa necesidad histórica que nos llama a fusionarnos con las masas, para trasladarles los conocimientos y categorías del marxismo-leninismo y dirigirlas en su lucha revolucionaria, trabajamos la preparación del trascendental XI Congreso de nuestro Partido