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Como si no hubiera suficientes motivos para que estemos hartas, tenemos que escuchar las lindezas que nos sueltan, como las del consejero Jesús Aguirre (Consejería de Salud y “Familias” de la Junta de Andalucía), apagando fuegos y con un oportunismo que no se puede aguantar, “y para el siguiente embarazo, … …, hacemos una foto”, respondiendo a una mujer que abortó por el consumo de carne mechada contaminada con la Listeria monocytogenes.

Resulta que una tiene que escuchar de todo “protege la vida”, “el amor cuida la vida”, “[el aborto] es como contratar a un sicario para resolver un problema”, cuando se trata de la decisión de una misma en un marco socioeconómico de explotación y de precariedad laboral creciente, en un estado burgués que NO SATISFACE ni las necesidades de las mujeres ni las de la infancia. Recordemos aquí el 28 de septiembre Día por la Despenalización y Legalización del Aborto. Por el contrario, cuando se trata de proteger los intereses de las empresas, sean del sector alimentario o de cualquier otro, el aborto de una mujer “no es para tanto”, “psiquiatrizando” a la mujer como práctica de dominación en nuestra sociedad patriarcal.

Recuperando de manera breve lo ocurrido por el brote de listeriosis, se han producido 216 intoxicaciones (de las que 38 se confirmaron en embarazadas), 2 abortos, 3 muertes fetales (después de la semana 20 de gestación), 6 casos de parto prematuro y 3 muertes en Andalucía, así como un aborto más en Madrid (1). En suma, la AESAN ha publicado alertas alimentarias para las marcas “La Montanera Del Sur”, “Sabores de Paterna”, “La Mechá”, así como la “marca blanca” elaborada por Magrudis (2) Esta empresa se relacionó con graves irregularidades, incluyendo la ausencia de autorización de ampliación, por lo que se eludió la inspección correspondiente, entre otras. Si bien la AESAN refiere “una gravísima deficiencia de comercialización” respecto a las prácticas empresariales de Magrudis, parece patético su mensaje: “La AESAN recuerda la importancia de adquirir únicamente productos correctamente etiquetados en los que se pueda conocer quién es el responsable de su puesta en el mercado” (3). Por cuestiones de salud pública, cabría recordar que la patronal recomienda adelgazar el peso del estado, así como reducir los trámites que los empresarios han de completar para que las empresas puedan realizar su actividad, lo que dificulta la vigilancia de los organismos públicos sobre las empresas, entre otros efectos. Este asunto deja la “inquietante” sensación de que se ha gestionado de una manera, como mínimo, un tanto sucia entre las administraciones implicadas. Cabe señalar que tal fue el despropósito que incluso el Defensor del Pueblo Andaluz inició actuaciones de oficio (4).

Si bien es cierto que una alerta alimentaria, tal como el brote de listeriosis, puede ocurrir en el Socialismo, lo esencial radica en que el capitalismo desencadena contradicciones entre los intereses de la clase obrera y los de la burguesía, entre las necesidades del pueblo y las de un puñado de empresarios. La manifestación práctica supone que, ante una emergencia, prevalezcan los intereses de una u otra clase. En el capitalismo, efectivamente, prevalecen los intereses de la burguesía. Aunque, las referidas alertas pueden resultar en el cierre de esta o aquella empresa, dichas medidas no cambian el resultado de la enfermedad a posteriori. Esta alerta alimentaria es una señal más para comprender la necesidad de que la clase obrera controle los medios de producción y construya el Socialismo para satisfacer sus necesidades.

Concha Aguirre


(1) https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/listeriosis/docs/20190920_Brote_de_listeriosis_asociado_al_consumo_de_carne_mechada.pdf

(2) http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/web/seguridad_alimentaria/subseccion/otras_alertas_alimentarias.htm

(3) http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/web/seguridad_alimentaria/ampliacion/brotes_listeria_actualizacion_cuatro.htm

(4) https://www.defensordelpuebloandaluz.es/investigamos-la-gestion-por-el-brote-de-listeriosis-en-andalucia