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El Partido no descansa, la lucha no termina y la actividad no cesa. Estas son máximas con las que siempre vamos a contar en todos los frentes y en todos los momentos. Mientras la crisis de las instituciones burguesas refleja de modo palpable la descomposición actual del sistema capitalista, obligado, por esta misma razón, ha incrementar su violencia en todas sus instancias, aumentando la represión política, la miseria laboral, la escalada bélica y reforzando su maquinaria ideológica. Nosotros continuamos con nuestra hoja de ruta hacia XI congreso de 2020, una ruta que no es únicamente la calendarización de los preparativos necesarios para el congreso sino que en este momento crucial de la lucha de clases, se trata de la preparación de la fuerza que active la revolución, la única vía posible para dotarnos de futuro y abrir brecha en este presente de miseria y explotación.

Como siempre en la historia el camino a la revolución no es algo que nos venga dado, sino algo que ha de trabajarse en cada frente, que requiere de compromiso firme e iniciativa constante, puesto que únicamente con las condiciones objetivas no es suficiente, la maquinaria ideológica del sistema es capaz de absorber toda su violencia y explotación y adecuarlo a la subjetividad de las masas, de ahí la importancia fundamental de la batalla ideológica. La revolución no llega sola, se construye, requiere de un papel activo capaz de prender la mecha que oriente a las masas a su organización combativa y consciente, se requiere de la fuerza de la organización y de la organización de la fuerza.

El XI Congreso del 2020 al que nos encaminarnos en el PCPE consiste en poner en el centro de nuestra lucha política la tarea revolucionaria de elevar el nivel de organización de las masas y por tanto de fuerza revolucionaria, lo cual se hace en las calles, en los piquetes, en las asambleas, en las aulas y en los centros de trabajo, en nuestros barrios, en nuestras casas y en nosotros mismos mediante la formación. Para construir revolución necesitamos formación revolucionaria, de hecho la formación para cualquier militante comunista es una cuestión revolucionaria básica puesto que la vanguardia revolucionaria ha de tener plenamente interiorizada una concepción de la realidad en la que los valores del proletariado sean hegemónicos. Es por eso que uno de los primeros hitos en este camino hacia el XI Congreso del 2020 y la construcción de la organización revolucionaria es la Escuela Central de Formación - Trifón Medrano, que realizaremos este mes de octubre los día 12 y 13 en Alicante, una escuela en la que será central el papel del partido como vanguardia revolucionaria, la conexión de la historia de la lucha política de nuestro partido con las masas en cada momento de la lucha de clases. Esta es la vida del Partido, que como organización consciente de la clase obrera se desarrolla en cada uno de los frentes y luchas que la clase obrera y las masas populares viven cotidianamente.