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¿Nos hemos parado a pensar en los 3 millones de horas extras sin pagar que se hacen en España cada semana?

El dato lo lanzó el Instituto Nacional de Estadística (INE) hace unas semanas, refiriéndose a la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 20181.

Hablamos de horas de trabajo que nunca se van a pagar ni compensar con descanso. Sobreexplotación laboral, estafa a la Seguridad Social, economía sumergida, o sencillamente robo a la clase trabajadora, lo podemos caracterizar de muchas maneras.

Por dar otro dato, hablamos del equivalente a unos 75.000 contratos a jornada completa que dejan de firmarse. Si a lo anterior añadimos las horas extras que si se pagan nos vamos a 6,4 millones de horas a la semana. La friolera de 160.000 contratos a jornada completa.

El control horario obligatorio en las empresas ¿alguien se lo cree?

La novedad en estas últimas semanas está en un reciente Decreto Ley del gobierno socialdemócrata del PSOE, ya en elecciones, que fija a partir de mayo que las empresas deberán "garantizar" el registro diario de la jornada de su plantilla. Aunque no queda muy claro el cómo se va a llevar a cabo este registro, la redacción genérica de esta nueva norma augura un nuevo brindis al sol.

Queda claro que los 942 inspectores e inspectoras de trabajo (¡solo tenemos a día de hoy 942 para una población de ocupados de 19 Millones!) no pueden controlar este saqueo que no solo recae en los hombros del trabajador que lo acepta más o menos a regañadientes. Este robo que a principios de 2018 equivalía a 60 millones de euros a la semana en salarios, repercute en toda la clase trabajadora y los sectores populares del estado español puesto que no hay que olvidar que paralelamente al impago al trabajador o la trabajadora se produce un fraude a la Seguridad Social y a la Hacienda pública.

La experiencia con el ineficaz y chapucero control horario del personal contratado a jornada parcial pero que hacen jornadas completas encubiertas marca el camino.

Sectores más afectados

Según la EPA, los sectores más afectados por estas horas extraordinarias sin pagar son el comercio y la industria manufacturera. Sectores en los que se dio mucho aquello de que, en plena crisis, todos y todas debíamos apoyar a la empresa para que no cerrara, poniendo de nuestra parte y si era necesario haciendo horas de más. Ahora que nos dicen que la cosa anda mejor en el sector comercio por ejemplo, que en algunas empresas aumentan la facturación, nos damos cuenta que seguimos con las mismas condiciones de todos estos años. Un nuevo engaño.

Muchos camaradas en Gran Canaria no olvidamos los meses que pasamos apoyando desde el Partido a unos trabajadores de unos grandes almacenes a los que la empresa no pagaba. Una de las frases que más repetía con el megáfono una de las compañeras del comité de empresa era la que da título a este artículo. La plantilla había dado “todo” por la empresa, haciendo más horas que un reloj y ahora se veían en la calle.

Horas extras sin pagar vitales para el funcionamiento del capitalismo

A este capitalismo en decadencia, en crisis estructural y en acelerada descomposición no le queda otra que la sobreexplotación de la clase trabajadora para su supervivencia. Y para ello se vale de unos salarios de miseria pero también del trabajo gratis que suponen las horas extras sin pagar.

Otro frente de lucha más contra el capitalismo en nuestro entorno laboral, acabar con este robo criminal a la clase trabajadora.

Javi Delgado