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UNA POSICIÓN COMUNISTA ANTE LA PAC POST-2020

La necesidad de marcar una posición revolucionaria en cualquiera de los debates que afectan sustancialmente al desarrollo de la lucha de clases, obliga al Partido y al conjunto de las organizaciones hermanas europeas, ha marcar una posición en relación a la llamada PAC Post 2020. Sería una absoluta irresponsabilidad ausentarnos de una realidad que directa o indirectamente nos afecta a todos/as y que, inicialmente, cuenta para el periodo 2021-2027 con un presupuesto de 365.000.000€ (trescientos sesenta y cinco mil millones de euros con todos sus ceros).

Conozcamos, analicemos, debatamos y marquemos una posición que pueda posicionar al campesinado del lado de la clase obrera. No dejemos a los millones de campesinos/as y ganaderos/as de Europa sin esa referencia y en manos exclusiva de sus enemigos de clase.

Una posición simplista, binaria y antidialéctica, tan propia de quienes viven alejados de la realidad de la lucha de clases, marcaría exclusivamente nuestro rechazo a la PAC desde el desarrollo de “si estamos contra la UE y el €, estamos contra la PAC”. Sin embargo para ese viaje no hacen falta alforjas y trataremos en estas líneas de, como hicimos el mes pasado, alumbrar algunas ideas para el futuro del campesinado en el estado español.

La exposición de principios realizada recientemente por el Comisario Phil Hogan para la PAC post 2020, pareciera una carta a los reyes magos cargada de buenas intenciones destinadas a corregir las evidencias profundamente negativas de una realidad que, consumiendo la mayor parte del presupuesto de la UE, desde 1950 ha marcado la línea de progresiva concentración y globalización de la agricultura europea.

Con objetivos destinados a evitar la despoblación del medio rural, la sostenibilidad medioambiental, la protección de la biodiversidad… y la competitividad (cuidado con esa palabra), se sitúa todo un plan que, corrigiendo algunos elementos menores, confirma la planificación y desarrollo de la agricultura europea al servicio de los intereses de los monopolios de la agroindustria, tanto en la producción, manipulación, elaboración, transporte, distribución y químicos. Un modelo de agricultura que, absolutamente inserta en el insensato proceso de internacionalización que analizábamos hace un mes, abandona definitivamente la función de satisfacer la demanda social de garantizar la soberanía alimentaria de nuestros pueblos y se vuelca “competitivamente” a asegurar los beneficios empresariales.

En ese sentido, como siempre, la pregunta es qué hacer.


Qué posición táctica y estratégica marcamos los y las comunistas.

Sin renunciar a nuestro rechazo a la UE, al euro y a los tratados económicos de libre comercio firmados por ésta, el trabajo comunista debe orientarse a desmontar las mentiras de los planes de la PAC post 2020, y trabajar de la mano con los compañeros y compañeras con los que compartimos la denuncia de la PAC post 2020. Hoy aun le piden al lobo que cuide a la oveja, y solicitan una nueva PAC “basada en los derechos humanos y que haga frente a las necesidades actuales de las personas, así como para las próximas generaciones”.

Nos referimos a los compañeros y compañeras de la Coordinadora Europea de Vía Campesina que, liderando la lucha por una agricultura al servicio del pueblo y respetuosa con la Naturaleza, se sitúan como el referente inequívoco de los sectores más avanzados del campesinado europeo.

Su documento de 13 puntos frente a la PAC es un punto de arranque sobre el que tejer la necesaria alianza social, obrera y campesina, que acabe rechazando a la UE, y desterrando cualquier hipótesis de reforma social de la misma.

Por su interés lo copiamos para su difusión, y como base programática desde la que intervenir en la línea antes situada de rechazo a la PAC y a la UE.

  • El objetivo principal de la PAC es el de garantizar la seguridad y la soberanía alimentaria de los pueblos europeos, al desarrollar la soberanía alimentaria en todo el territorio.
  • Numerosos-as campesinos-as presentes en todos los territorios europeos asegurarán la producción de alimentos en cantidad y calidad.
  • Todos los productores deben y tienen la oportunidad de participar en el proceso hacia una producción más sana y respetuosa del medio ambiente y el apoyo público debería permitir esta transición para todos.
  • Para garantizar una gestión sostenible de su oficio, los-as productores-as tienen derecho a un ingreso decente, basado principalmente en precios justos (que permitan vivir sin asistencia a una mayoría de explotaciones, aparte de las necesidades en materia de inversión exterior y de transición).
  • Los instrumentos de regulación pública del mercado y producción, como las cuotas u otros, deben ser utilizados de manera pragmática para ajustar la oferta y la demanda.
  • Los tratados de supuesto "libre comercio" ya firmados deben ser revisados. Se deben suspender los tratados de libre comercio en proceso de ratificación y negociación.
  • Promover el desarrollo de mercados locales y regionales fuertes, abiertos a todos los productores, así como la adopción de normas adaptadas para pequeños volúmenes y poco personal. Promover el abastecimiento local de los comedores públicos y cantinas colectivas.
  • Herramientas de seguros mutuos para todos los productores. Estos deben ser capaces de cubrir los riesgos relacionados al clima o sanitarios.
  • El apoyo público debe ser dedicado a bienes públicos: el empleo, el mantenimiento de la agricultura familiar y en las zonas desfavorecidas, la instalación de nuevos agricultores, una alimentación de calidad, la protección de la biodiversidad, el agua, el clima.
  • La UE debe desarrollar una política activa de instalación de agricultores-as y ganaderos-as y criadores-as para la renovación generacional y la vitalidad de las zonas rurales.
  • El apoyo público está condicionado al respeto de los derechos humanos, el medio ambiente, el bienestar de los animales. La condicionalidad social de las ayudas debe basarse en el respeto de los derechos laborales y sociales de los trabajadores rurales asalariados, ingresos dignos y la no discriminación de los trabajadores migratorios temporales y sus familias. No hay apoyo para la agricultura industrial.
  • Incrementar el rol de los ciudadanos en las políticas agrícolas y alimentarias, a nivel local (como consejos locales de alimentos), nacional y europeo.
  • La innovación debe ser entendida y dirigida en cuanto un proceso clave para el mantenimiento de la pequeña agricultura y la agricultura familiar, y para construir un modelo de producción agrícola y alimentaria, socialmente justo, sostenible y sano. Por lo tanto, los fondos de investigación deben orientarse hacia estos modelos de innovación para la agricultura familiar y de pequeña escala.

Julio Díaz