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El 30 de junio del pasado año 2018 finalizó, tras un caluroso mes de lucha constante y persistente, la huelga de las limpiadoras de la Residencia psiquiátrica localizada en la pedanía de El Palmar, Murcia.

Ahora, ante la falta de perspectivas de mejoras en el sector de la limpieza de centros públicos de la Comunidad Autónoma de la región de Murcia, no son solo ellas, sino todas las trabajadoras de la Región, las que han aunado fuerzas y se han organizado en torno a la Plataforma de Trabajadoras y Trabajadores de la Limpieza de la Región de Murcia.

Esta Plataforma actúa de forma muy similar a un CUO, pues consiste en la agrupación de trabajadores y trabajadoras de un mismo sector, con independencia del sindicato en el que militen, y el objetivo es, de una parte, superar la división sindical, siendo críticos con las negociaciones que se llevan a cabo con la patronal; y por otra lado, reforzar las posiciones con las que luchamos.

Como venimos diciendo desde el Partido Comunista de los Pueblos de España, la enorme división sindical existente es uno de los principales frenos que encontramos los trabajadores y las trabajadoras a la hora de golpear a la patronal en la lucha por nuestras condiciones laborales.

Se salió a la calle por primera vez el pasado 23 de enero, volvieron a salir el 14 de febrero, y se continúa con las movilizaciones cada 15 días hasta la fecha presente. En las protestas se denuncian firmemente los siguientes ataques a quienes se encuentran en este sector:

    • Reducciones de las jornadas que van desde el 30% hasta el 60%, dependiendo de los centros. Sin que ello suponga en ninguno de los casos un descenso de la carga de trabajo total, sino que, al contrario, se ha visto aumentada.

    • Pérdida de 180 puestos de trabajo en la contrata.

    • Aumento de las zonas a limpiar en cada puesto de trabajo.

    • Reducción lineal para el resto de la plantilla del 16,5% y 20%, de forma vitalicia y discriminatoria con respecto a funcionarios y otros colectivos.

    • Precarización del empleo, con mayor carga y mayor ritmo de trabajo, a menor salario. Favoreciendo una mayor incidencia de lesiones asociadas al desempeño profesional.

    • Aumento constatado de la proliferación de bajas e invalideces, precipitadas como consecuencia del mayor ritmo de trabajo y estrés laboral.

    • Afectación a las futuras pensiones. En la plantilla hay casos de compañeras con décadas de trabajo sacrificado a sus espaldas, ya en edad de jubilación que continúan trabajando.

    • Un sacrificio por parte de la plantilla durante seis años, con un cambio estructural insostenible, y que lleva al incumplimiento de la normativa europea del 89 en cuestión de higiene y salubridad, que es el principal objeto del contrato.

Desde el Partido Comunista de los Pueblos de España y su Juventud seguimos, y seguiremos, brindando todo el apoyo necesario a este colectivo, formado en su totalidad por un 98% de mujeres, muchas de ellas migrantes, que sufren una opresión doble por parte del capital. La Administración, en alianza con grandes patronales como STV o Ferrovial, ningunean y hacen oídos sordos a las exigencias de sus trabajadoras, mientras nos continúan tratando como mercancía para sus negocios particulares. Nosotros lo tenemos claro: fuera empresas privadas de los servicios públicos, no a la externalización de los servicios, nuestro trabajo no es un negocio.

¡VIVA LA LUCHA DE LA MUJER TRABAJADORA!

¡HASTA LA VICTORIA, NI UN PASO ATRÁS!