Compartir

¿Qué delito es el robo de un banco comparado con el hecho de fundar uno?

Bertolt Brecht

El artículo 14 de la sacrosanta constitución española de 1978 consagra el derecho a la igualdad ante la ley y la no discriminación. En muchas ocasiones, éste ha sido el pretexto para justificar “el fin de la lucha de clases”, la idea de que, sin importar cuál sea nuestra clase social, la ley, emanada de las cortes escogidas por sufragio universal, debe tratarnos a todos de la misma forma.

No obstante, una vez más, la tozuda realidad se impone a la propaganda y lo que es el engaño de unos pocos y las ilusiones de otros tantos, queda en agua de borrajas una y otra vez.

Uno de los últimos ejemplos que dicha realidad nos ofrece es la condena de Rodrigo Rato por el caso de las “tarjetas black”, por las cuales ha sido condenado a cuatro años y medio de prisión, por un delito continuado de apropiación indebida. Así, además de propiciar y mantener un sistema opaco que permitió el gasto por parte de los exdirectivos de Bankia de 12,5 millones de euros, el propio Rodrigo Rato gastó un total de 99.054,59€, de los cuales 3.600 fueron en alcohol, 2.500 en arte, 2.172 en discotecas. 

Cuando comparamos esta actuación con la que realizó el joven granadino condenado a cinco años de prisión por un delito de tenencia ilícita de tarjetas de crédito falsas, a sabiendas de su falsedad y por un delito de estafa, por la cual realizó un gasto de 79,20€ y vemos que ha sido condenado a un año más de prisión que el propio Rodrigo Rato, no necesitamos demasiada formación jurídica para saber la profunda injusticia que esto supone.

De hecho, esto no es una cuestión de nombres propios como Rodrigo Rato frente a personas cualquiera como Alejandro, esto es una cuestión estructural que afecta de lleno a todo el sistema, que diseña el código penal, el proceso penal, la política penitenciaria y la investigación policial hacia el absoluto control social de las personas más pobres mientras que, a su vez, ampara el robo legal y a manos llenas de la gran burguesía mediante la plusvalía, así como mira hacia otro lado y minimiza las consecuencias cuando son la burguesía y sus lacayos los que cometen delitos. 

Con razón el exdueño de la Formula 1, Bernie Ecclestone, poseedor de una fortuna de más de 4.000 millones de euros, tras llegar a un acuerdo de casi 100 millones de euros con la fiscalía de Múnich para que archivara una investigación penal por un caso de corrupción, dijo que "realmente es un poco desafortunado tener que pagar tanto dinero pero sería peor no tener el dinero", "me gusta este sistema capitalista", continuó.

Y es que, como venimos diciendo en los últimos números del Unidad y Lucha, y no dejaremos de repetirlo, el Estado es una herramienta de una clase social para aplastar a las demás clases y la justicia, como parte del mismo, no puede funcionar de otra manera.

Aquellos que mantengan sus esperanzas y sus intereses de clase en la idea de un estado neutral, representado por una justicia que respete el derecho a la igualdad de todas las personas, asistirá una y otra vez a la vergonzosa escenificación de actos como los que hemos descrito en este artículo. La lucha de clases es siempre el factor decisivo para poder obtener derechos, para poder obtener sentencias favorables a los intereses de la clase obrera. Lo demás sólo es un callejón sin salida,

Luis Muñoz Gutiérrez