Compartir

Aupada por los medios de comunicación de masas del sistema y con el aval de los más importantes encuentros de la patronal española, el capitalismo español viene construyendo desde hace unos años la alternativa a un mastodóntico Partido Popular con dificultades para ejercer el liderazgo social que le requiere el sistema. La oligarquía española, la que en la dictadura de clase burguesa determina el consejo de administración que en cada momento se requiere en La Moncloa, necesita mantener importantes consensos sociales para sostener su posición hegemónica.

En medio de la más prolongada y profunda crisis estructural del capitalismo español, la burguesía sabe muy bien que cualquier brecha en el ejercicio de su dominación puede poner en riesgo su posición. Crisis económica y crisis de estado van de la mano en un proceso en el que los dos grandes protagonistas de la llamada Transición parecen incapaces de sanar las heridas que los llevan a una hemorragia constante de votos. Sus porcentajes electorales parecen hundirse irremisiblemente y, con ellos, su referencialidad social.

Un riesgo inasumible en una sociedad que, con las actuales tasas de paro y precariedad, sitúa en la pobreza o en su umbral a 13.000.000 de personas1 y donde para sobrevivir, la clase dominante se ve obligada a jugar decididamente y a la vez todas sus cartas contra la clase obrera y los sectores populares. Un escenario de confrontación de clases complementado por una pelea interburguesa entre los sectores oligárquicos centralistas y las burguesías periféricas en la que, como siempre, el pueblo pone el campo de batalla y la tropa y ellos –los poderosos- las reglas del juego y el mando de la tropa.

La regla es la constitución del 78 con su consagración de la economía de mercado y la monarquía integradas en la UE y la OTAN. Dentro de ese escenario cabe todo, fuera nada; no hay espacio para poner en peligro el status construido desde el 18 de Julio de 1936.

El mando de tropa como le pasara al viejo Hindenburg con Hitler es recambiable. Se pagan los servicios prestados, pero nadie está por encima de las propias necesidades que impone la estabilidad del sistema. Gracias por los servicios prestados, pero hoy ya no me sirve. UCD, PP…y por qué ahora no CIUDADANOS.

La corrupción sitúa un desgaste electoral impredecible para el PP, el PSOE sigue el camino al abismo de la socialdemocracia europea, Podemos no es de fiar…y España se rompe por Catalunya. La calle se llena de mujeres el 8 de Marzo y, a la vez que los jubilados y jubiladas parecen no dejarse engañar por las migajas que les promete el gobierno, crece la conflictividad laboral.

Sin duda es urgente un recambio que dé continuidad al armazón institucional del sistema de dominación en España. Liberales patrioteros, hijos de la burguesía y sectores profesionales que sueñan en un futuro próspero como el pasado lo fue de sus papás. Riqueza de burgués construida sobre la base de la explotación de los trabajadores y trabajadoras y legitimada por la institucionalidad golpista del trapo rojigualda.

Ese es el verdadero significado del españolismo despreciable sobre el que están construyendo su meteórica carrera electoral y parecen situarse como alternativa cierta e inmediata de gobierno.

Consecuentemente la respuesta a la pregunta principal (¿si es necesario son la alternativa del sistema?) es SÍ.

A la secundaria (¿son tan fachas como el PP?), depende de las necesidades del sistema y de la capacidad de lucha de la clase obrera y el pueblo. Si son capaces de dominarnos y mantener el consenso social solo con las dosis de alienación, embrutecimiento intelectual y represión que hoy ejerce el gobierno del PP, seguirán vendiéndose como modernos y liberales, pero si es necesario construir un nuevo Caudillo de Albert Rivera, al menos ya sabemos que es capaz de ladrar las mismas soflamas que José Antonio Primo de Rivera.

Julio Díaz


1 Casi un 28% de la población en España, 12,9 millones de personas, vive en riesgo de pobreza y exclusión social
según el VII informe 'El Estado de la Pobreza. Seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social en España 2008-2016' de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES),