Compartir

Después de casi cinco meses de espera, hoy se  ha dictado el fallo del denominado “juicio a la manada”, como se autodenominaban los autores de la agresión y violación grupal  a una joven de 18 años en Pamplona. Mas que de una manada se trata de una verdadera jauría, una jauría de violadores.

A lo largo de todo este proceso, que comenzó en julio de 2016, quien realmente ha sido sometida a “juicio” ha sido la víctima, juicio al que hemos asistido a través de los medios de comunicación, redes sociales, tertulias varias, etc.  Lo que se ha juzgado no es una travesura, lo que se juzga es la violación y las agresiones a una mujer, lo que se juzga es un hecho que se repite  en España todos los días, porque diariamente se denuncian cuatro violaciones en este país.

Hoy nos han sentenciado  también a todas nosotras y más que nunca asistimos, a como el capitalismo se sirve del rancio patriarcado para sustentarse, o si no, cómo explicamos la actuación de estos individuos, que premeditaron, prepararon y retransmitieron los hechos como si de un espectáculo se tratase.

Esta “manada” de violadores y otros actúan así gracias a la impunidad que les ofrece las manadas machistas de abogados, fiscales y jueces, las manadas machistas de periodistas y medios y políticos de este sistema patriarcal, que propicia, ampara, oculta, justifica y normaliza la violencia contra las mujeres, y este juicio ha sido una prueba de ello.

Pase lo que pase, cuando la sentencia devenga en firme, y sin entrar a valorar la indignación que nos pueda provocar, aunque la condena hubiera sido ejemplar dentro de lo previsto en la legislación penal burguesa, lo puesto de manifiesto esta mañana es que el problema de fondo sigue estando presente, los delitos contra las mujeres y su libertad sexual tienden a minimizarse y prácticamente nada se considera delito de violación. La violencia contra las mujeres y los delitos sexuales contra nosotras seguirán presentes como lacra social mientras el machismo siga impregnado  en todos los estamentos de la sociedad. Mientras la violencia contra las mujeres subsista estará justificada la lucha feminista contra las violaciones, contra los abusos, contra las humillaciones, contra las vejaciones, contra el maltrato, contra la desigualdad, contra la discriminación y contra la opresión.

Hoy como ayer, es imprescindible la organización y la lucha contra la alianza criminal  del capitalismo y el patriarcado.