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Carmelo Suarez entrevistado por la cadena de TV Tass

El 19 EIPCO se ha celebrado este año entre los días 2 y 3 de noviembre con la presencia de 102 partidos comunistas y obreros en la ciudad de San Petesburgo en una situación similar a la que se ha manifestado en los últimos encuentros. En la soviética ciudad de Leningrado, sesionaron en plenario durante estos dos días las organizaciones que acudieron a esta cita anual de la lista inscrita en SolidNet, en esta ocasión con el aliciente de conmemorar la Revolución de Octubre. Incluso este hecho histórico, generó un segundo plan de actividades que se desarrollaron en Moscú. El PCPE estuvo presente tanto en San Petesburgo, a través de la delegación oficial a los EIPCO, como en Moscú donde acudió una brigada compuesta por cerca de 70 camaradas y compañeros de luchas para participar en todos los eventos que culminaron con una manifestación, en la que el PCPE destacó como uno de los cortejos más numerosos.

El EIPCO en sí, como todos los años, ha concluido con varias declaraciones de solidaridad y denuncia que se harán próximamente públicas.

Desafortunadamente este año se ha perdido otra buena oportunidad de profundizar en la coordinación internacional revolucionaria. El hecho de conmemorarse el 100 Aniversario de la Gloriosa Revolución de Octubre no fue un factor que impulsase este objetivo de coordinación, tan necesario, tal y como lo analiza el PCPE, para desarrollar en la práctica campañas que avancen las posiciones comunistas en la lucha de clases internacional.

Como ya hemos ido difundiendo, el PCPE presentó una ponencia con una propuesta para crear el Frente Mundial Antiimperialista (FMA) que lidere un amplio movimiento de masas en todos los países en el combate feroz que la clase obrera y los pueblos vienen enfrentando por las agresiones que el imperialismo, como fase terminal del capitalismo, impone en todos los puntos del planeta.

Pero, lamentablemente, el Movimiento Comunista Internacional (MCI) se encuentra en un momento de dificultades, producto de las diferentes posiciones teóricas y de carácter táctico y estratégico acerca del momento histórico y de cómo se concretan las alianzas internas en el proceso revolucionario. Estas diferentes posiciones hacen que se enroquen determinadas organizaciones que impiden, objetivamente, avanzar en la lucha por derrotar al capitalismo, creando elementos de desconfianza tanto individual como colectivamente en el seno de los partidos del MCI.

Por ello es necesario que todos los partidos comunistas y obreros del MCI trabajen en un marco de coordinación con un objetivo concreto, entendiendo, además, que la práctica de la lucha, en este caso contra el imperialismo, favorecerá la resolución de las diferencias y acercará, sin duda, a las posiciones más encontradas en estos momentos.

Son muchas las cuestiones que el MCI tiene que resolver si todos y cada uno de sus miembros desean realmente ser el referente de vanguardia en el camino hacia el socialismo, y, por ello, hay que trabajar conjuntamente para superar las diferencias, ya que éstas se convierten en debilidades de cara a la confrontación con el enemigo de clase. El PCPE, como ya ha manifestado en los últimos EIPCO y en reuniones bilaterales, apuesta claramente por la vía revolucionaria en el marco de una concepción marxista-leninista de la actual fase de desarrollo del proceso histórico, y hace un llamamiento en cada evento para asumir la responsabilidad de las organizaciones comunistas en el combate contra la barbarie del imperialismo, que puede alcanzar un nivel demasiado trágico para la Humanidad.

El capitalismo sigue condenando a la mayoría de la población del planeta a condiciones de vida que los más optimistas jamás hubieran ideado para el siglo XXI. El MCI tiene la obligación de revertir esta situación mediante el trabajo responsable y colectivo de los partidos comunistas y obreros. La tarea, sin ninguna duda, es la Revolución.