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Podemos afirmar con mucho orgullo los y las comunistas del PCPE que el Socialismo Real aportó grandiosos logros de importancia para toda la humanidad, y pudo resolver durante 74 años en interés de los trabajadores y las trabajadoras, problemas que el capitalismo no estaba capacitado para solventar como era el caso del desempleo. Algo que fue inexistente en el campo comunista.

El 29 de Julio de 1983 se celebraba en el Gran Palacio del Kremlin el 80ª aniversario del II Congreso del POSDR. Las palabras del entonces secretario del CC. Del PCUS, Mijaíl Zimianin resumían todas las conquistas sociales de la clase obrera soviética:

(...) El auge constante del bienestar del pueblo; una auténtica democracia, que garantiza no en las palabras, sino en los hechos, los derechos fundamentales del hombre, la solución justa del problema de las nacionalidades; la educación y la salud pública gratuitas y generales; la ciencia progresista puesta al servicio del pueblo; una cultura multinacional desarrollada; todos estos aspectos de nuestra vida poseen una enorme fuerza de atracción ante los ojos de los trabajadores de todo el mundo.”

Desde el principio, el Gran Capital iba contra el País de los Soviets. Por si fuera poco salirse de una 1ª Guerra Mundial; poco tiempo después estalló una guerra civil, donde las potencias imperialistas intentaron una vez más derrotar a la Revolución Socialista. Y en menos de un cuarto de siglo una 2ª Guerra Mundial, donde acabar con el Fascismo le supuso a la URSS perder más de 20 millones de ciudadanos/as soviéticos/as.

Pese a todos los impedimentos y sabotajes del Imperialismo, la URSS siguió adelante con las conquistas sociales para la clase obrera soviética y mundial, demostrando que la igualdad social, y la toma de los medios de producción y la conquista del poder político por parte del proletariado y el campesinado eran una realidad, siendo el papel de la liberación de la mujer trabajadora uno de sus puntos fundamentales.

Cuando una tercera parte de la población mundial en la década de los ochenta del siglo XX seguía el camino del Socialismo, eso quería decir que gran parte del movimiento obrero occidental se estaba también organizando, así como las luchas de liberación nacional en los antiguos países coloniales.

Insistimos en que no fue una utopía sino un hecho real, como fue el derecho al trabajo, a elegir profesión, género de ocupación según vocación, a la asistencia médica gratuita, a la instrucción gratuita, a la asistencia económica en la vejez y en caso de pérdida de la capacidad de trabajo, a la vivienda, a disfrutar de los adelantos de la cultura, a la libertad de creación científica, técnica y artística. Todo ciudadano soviético tenía esos derechos que estaban garantizados política, económica y jurídicamente. Contar con la Biblioteca Estatal Lenin de Moscú con más de 30 millones de ediciones y con un total de 330.000 Bibliotecas en toda la Unión Soviética nos debe invitar a la reflexión a los y las trabajadores/as conscientes del mundo.

El pequeño Maxím