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La familia Baković era originaria de la isla Brač (sur de Croacia) e hicieron las américas, estableciéndose como ricos comerciantes. Su descendencia, Zdenka, Jerko, Rajka y Mladen, nació en Oruro (Bolivia). Actualmente, una avenida de la ciudad de Oruro lleva el nombre de Rajka Baković. En el año 1921 retornaron al Reino de Yugoslavia, conformado por Serbia, Croacia, Eslovenia, Montenegro, Bosnia y Herzegovina después de la desintegración del Imperio Austro-Húngaro. Inicialmente se asentaron en la isla Brač y más tarde la familia se trasladó a Zagreb. Zdenka empezó a trabajar como sastre. Rajka, extrovertida y vivaracha, pronto estuvo en contacto con las juventudes comunistas. Entretanto, su padre murió y las dificultades económicas impulsaron a la familia a comprar una pequeña tienda de tabaco como medio de sustento familiar. Zdenka se encargó de la tienda de tabaco y Rajka cursó estudios universitarios en la Facultad de filosofía en 1940.

Después de la ocupación nazi del territorio yugoslavo y el establecimiento de la República Independiente de Croacia (o más bien la traidora mano prolongada del Tercer Reich al puro estilo Quisling), Rajka se trasladó a la isla de Brač, cedida a la Italia fascista, donde estaba relativamente segura al tener la nacionalidad italiana por su madre. Sin embargo, regresó a Zagreb para participar activamente en el movimiento de resistencia y retomó sus estudios en el año 1941/42.

Ella y su hermano Jerko ayudaron a Zdenka a dirigir la tienda de tabaco que, desde los primeros días de la ocupación, se convirtió en punto de encuentro de comunistas. Allí, intercambiaron mensajes, paquetes y difundieron información sobre la hora y el lugar de las reuniones. En el verano de 1941, de acuerdo con el Partido Comunista de Yugoslavia la tienda de tabaco fue punto de encuentro comunista, y rápidamente sitio de conexión de partisanos, estableciéndose como centro de comunicación entre la jefatura comunista en Zagreb y la dirección del ejército partisano. Zdenka hablaba bien el alemán, así que aprovechó para distribuir el periódico nazi, de manera que los oficiales eran asiduos del local, facilitándose un camuflaje perfecto. La comunicación secreta entre comunistas y partisanos fue fluida hasta finales de 1941, cuando la Gestapo conoció el verdadero propósito de la tienda de tabaco tras la captura y tortura de un mensajero de Dalmacia.

En la noche del 20 de diciembre de 1941, la Gestapo arrestó a Zdenka, Rajka y Mladen, las torturaron y las arrastraron a la tienda con la esperanza de atrapar más militantes. Una niña llamada Hana Pavelić notó que algo andaba mal y que Rajka y Zdenka se comportaban de manera diferente, por lo que difundió la noticia de que la tienda de tabaco había caído, evitando las ansiadas capturas. Al tercer día de prisión, Rajka fue horriblemente torturada, no pudo ponerse de pie a partir de entonces, y después de cinco días de tortura, fue trasladada al hospital donde murió debido a las lesiones. Zdenka murió cayendo del tercer piso de la comisaría.

La Gestapo no pudo rendirlas ni doblegarlas. Las hermanas Baković desempeñaron un papel decisivo durante la resistencia y no delataron a nadie. Rajka recibió a título póstumo la condecoración Orden de Héroe del Pueblo después de la Segunda Guerra Mundial. Actualmente, sus bustos están en el Pasaje de las Hermanas Baković en el centro de Zagreb. El pasaje cambió de nombre tras la desmembración de Yugoslavia y fue recuperado en 2009, aunque proliferan los grupos fascistas que quieren que las Hermanas Baković caigan en el olvido. Motivo por el que reivindicamos su memoria.

KDJ