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Margen Izquierda: cubo de basura

que el bronco capital holla y golpea.

Desguazado, perdió allí su pelea

el mastodonte, hendida su armadura.

Entre el polvo espectral del astillero,

bajo el brutal despojo, al fin rendido,

se extinguió ante su mole el fuego obrero.

Del poema: “Carola”, la vieja grúa del Nervión. (Rafael Redondo)

En estas últimas semanas veraniegas, la nueva burguesía vasca, que es la misma de siempre, con aires campechanos eso sí, en  las redes sociales; ha decidido utilizar a la “Carola”,  la última grúa que dejaron en pie en lo que fuera el astillero Olaveaga – Euskalduna,  para que sus infantes y futuros dirigentes del país la utilicen de plataforma de una tirolina al más puro estilo olímpico emulando a su James Bond. Será porque Bilbao ha sido escenario de Cine a lo largo de su historia, o porque nuestra jet set con eusko label es muy buena en aquello de interpretar, por los tiempos en los que Pierce Brosnan hiciese sus pinitos en escalada reivindicando a  su gloriosa majestad, poco después de la inauguración faraónica del museo franquicia privado más conocido como Guggenheim hace dos décadas ya...

A poco más de diez kilómetros de lo que queda del paisaje de la “Batalla de Euskalduna”, siguiendo la cuenca de la ría del Nervión camino a su desembocadura en El Abra del Mar Cantábrico, aparece la última referencia histórica viva de lo que fuera la industria pesada en el País Vasco: La Naval de Sestao. Por detrás dejamos un megacentro comercial Zubiarte  y un Palacio de Congresos, que se dedicó a Wagner, por aquello de su ópera “El barco fantasma”.Los efluvios del romanticismo alemán, junto a los defensores del cedista Gil Robles de la Compañía de Jesús, siguen formando parte de esa ideología dominante camuflada de nuevo en la estética postmoderna del urbanismo del siglo XXI en el Bilbao Metropolitano. Todo ello con un detalle simbólico muy importante,  que es la eliminación de  cualquier resquicio de huella industrial y cultura obrera de la Margen Izquierda y Zona Minera.

Todo ello es producto de dos sociedades urbanísticas que se crean tras las falsas ZUR (Zonas de Urgente Reindustrialización) que tanto anunciaron el señor Carlos Solchaga, Miguel Boyer y su maestro de ceremonias: Felipe González en la década de los ochenta del pasado siglo XX. Estamos hablando de las sociedades: Bilbao Ría 2000 y Bilbao Metrópoli 30.  Atrás quedaron las inauguraciones de grandes edificios, donde por el lugar nos aparecían ministros y ministrables como los Borrell a la cabeza en plena efervescencia de las Olimpiadas de Barcelona 92, con los Pradera, los Bilbao, los Arzallus y los Aznar...

Por aquello de los pactos transversales entre las burguesías periféricas del PNV y CIU con los diferentes gobiernos del PSOE y del PP. Ya por entonces hacia 1994  se hicieron varios viajes a las tierras estadounidenses de Pittsburgh, por aquello de la aculturación yankee y dar un encaje turístico al territorio vasco en cuánto a cierre de fábricas y eliminación de puestos de trabajo, pero con glamour y con su toque autóctono para garantizar la paz social...

Tras el cierre del astillero Euskalduna a finales de 1987 y comienzos de 1988, La Naval se convirtió en el último astillero con plantilla de trabajadores que sobrepasaba los 3.000 trabajadores fijos en aquel momento, tras perder más de 2.000 empleos en la 1ª Reconversión Industrial del sector entre 1984 y 1985. Por lo que estamos hablando de una plantilla a comienzos de las Olimpiadas de Moscú en 1980 de más de 5.000 puestos de trabajo directos, y 20.000 indirectos. Casi cuatro décadas después sigue siendo la comarca más poblada, y con mayores índices de paro, superando las cifras de otras localidades del estado español como Gijón, o Avilés por ejemplo.

En los acuerdos de finiquito de la factoría naval de Olaveaga, entonces pertenecientes al grupo estatal de AESA, se habían conseguido derivar 800 obreros a  Sestao. A pesar de todo fue muy significativo el cierre a corto plazo del resto de pequeñas fábricas del sector como Astilleros Reunidos del Nervión (ARN), Astilleros Cadagua, Axpe, etc...

Y así fue la historia de un astillero en descenso y caída libre a partir de entonces, como estaba ocurriendo en el resto de los astilleros de los pueblos de España... La 3ª Reconversión del sector en 1995 dejó la puerta abierta a lo que en poco tiempo se denominaría IZAR, que ya en 1999 anunciaba lo peor para todos los trabajadores con la deslocalización y privatización de Astander en el municipio de Astillero (Cantabria). Para estas fechas quedaban 1.200 obreros en Sestao.

Desde los primeros tiempos del PCPE se escribieron con detalle todos estos procesos de cierres y luchas obreras en nuestros órganos de expresión. Y ya por entonces recordábamos el final que iban a tener todos estos conflictos laborales en los que las falsas negociaciones sindicales aceptaban los postulados de las patronales, frente a la defensa férrea de las plantillas fijas, e indirectas...

Sería en 2004 con la llegada de Rodríguez Zapatero, por aquello de su sonrisa eterna de póker, quién diese la estocada final para el futuro de lo que había sido el buque insignia de referencia en la lucha antifranquista en el País Vasco: la Naval de Sestao.

Tras recibir a los trabajadores y familiares del sector con varios centenares de ertzainas y beltzas antidisturbios, junto al famoso Palacio Euskalduna, que ya se iba rodeando de las firmas hoteleras más caras del mundo, al igual que la amenaza de dispersión de las manifestaciones que se hicieron al Parlamento Vasco de Vitoria en tiempos de Ibarretxe, la privatización del astillero fue una realidad en 2006.

A partir de entonces se ha convertido el lugar en una especie de feria y tómbola del quién da más en la rifa, donde los alcaldes lugareños se marcan el tanto electoral cada vez que muestran su solidaridad con la fábrica en las pancartas en primera plana, diciendo las típicas frases de: “-Vamos a apostar por el mantenimiento de la industria de la comarca”, “-Estamos en el estado de la cuestión sobre las futuras cargas de trabajo...”, etc, etc, etc...

La triste y cruda realidad a fecha de septiembre de 2017, es que La Naval de Sestao, está en quiebra, con un principal accionista nonagenario desaparecido por las tierras de  Gloria Estefan, y con una plantilla fija de poco más de 120 personas, mayoritariamente pertenecientes a oficinas y cargos del comité de empresa. El resto de trabajadores de contratas, unos 1.200 en precario desde hace años, donde los grandes gestores se han repartido los beneficios del lugar, creando verdaderos problemas en seguridad con accidentes muy peligrosos como el que llevó a derribar tres grúas, por la privatización de todo el entorno, y en el que afortunadamente no hubo víctimas mortales porque se dio en el cambio de turno...

Sindicatos que se han vendido desde un principio, con nombres y apellidos, y que al final vuelven a llamar a filas, sólo de cara al postureo de la foto por aquello del rédito electoral que les puedan legar a sus partidos de Gobierno: PNV, PSE, que cada vez se encuentran con una mayor competencia con los vende humos de Podemos, etc..

Mientras tanto  seguimos viendo la desaparición del tejido industrial de la Margen Izquierda, como hace seis años con el triste final de la Babcock Wilcox, en la que misteriosamente en estos dos últimos años se quemaron sus instalaciones y desaparecieron todos los archivos tras un incendio “fortuito”.

Así es nuestra tierra, tan especial en escapes de gas, donde automáticamente se cierra la química de Sefanitro en el barrio de Luchana en Baracaldo, y donde aparecen por arte de magia proyectos inmobiliarios, que recuerdan en cierta medida a aquellas grandes obras que se hicieron alrededor de los astilleros Juliana Gijonesa y Naval Gijón en Asturias...

El PCPE como en todos los conflictos laborales estará allí con la clase obrera denunciando las políticas de ajustes y de desertización industrial, y sobre todo recordando que éste es el resultado de las políticas neoliberales de los diferentes gobiernos centrales y periféricos que defienden los postulados del Gran Capital como son la UE, la Europa del Euro y la OTAN. Sólo nos queda gritar una vez más desde Puerto Real pasando por El Ferrol, hasta la cuenca del Nervión:  “¡¡Astilleros Solución!!, “La Naval ez itxi!!”

“Muda Sestao, tu rostro macilento,

arranca de tu piel esa tristeza,

que hoy la aurora te brinda el gran momento.

Que tus gentes se planten con firmeza

y aventen sus pancartas contra el viento.

Grita, Sestao, sacude tu pobreza.

Del poema “Viejo Alto Horno”. (Rafael Redondo)ç

El pequeño Maxím.