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Desde Unidad y Lucha entrevistamos al camarada Manolo, de Orihuela (Alicante), en reconocimiento a su trayectoria militante tanto en el PCPE como en todo tipo de asociaciones a lo largo de sus 85 años de edad.

Manolo empezó a trabajar a los 8 años de pastor, después en el campo y en la industria de escobas. En la fábrica de escobas empezó a escuchar a sus compañeros hablar de comunismo, lo que le llamó la atención por su desconocimiento hasta la fecha. Por aquel entonces le marcó la idea que le trasmitieron sus compañeros de “conquistar el poder con la clase obrera”. Esto le empujó a tomar parte en la lucha de clases el resto de su vida.

Desde aquella época el camarada ha creado y participado en toda clase de asociaciones. Previo a su incorporación al Partido, muestra de su implicación absoluta en las luchas obreras, Manolo participó en la HOAC, en UGT, en el Comité de Solidaridad con Latinoamérica y creó asociaciones de vecinos y asociaciones de padres de alumnos por toda la Vega Baja. Otra de sus implicaciones más destacas fue la creación de una cooperativa de construcción de viviendas para obreros en su barrio de Orihuela, a través de la cual construyeron más de 36 viviendas para trabajadores.

En el año 86 se integró en la agrupación local de IU, donde coincidió por primera vez con camaradas del PCPE. A los años, fruto de la descomposición y las desavenencias internas en IU, Manolo se posicionó firmemente junto al Partido. Entonces, hace aproximadamente 28 años, se le propuso su incorporación a las filas del PCPE, pero Manolo primeramente quiso tomarse unos meses para estudiar a Marx Y Engels y, tras su lectura, acepto pasar a ser militante.

Cuenta como por aquella época todavía se tenían que reunir en la casa de uno de los camaradas, y como con el paso de los años pasaron de esa situación a una gran reunión comarcal en la cual no se cabía dentro del local. Fiel reflejo de la implicación de Manolo y el resto del Partido en las luchas locales, dando como resultado el reconocimiento del PCPE. Una de las características más llamativas de Manolo ha sido su fe cristiana, a veces señalado por compartir la fe con la militancia comunista, a lo que él responde “Que un cristiano no puede militar en el PC es un cuento de la burguesía. Es conocido por todos y todas las camaradas la condición de Manolo, y se le ha respetado por el nivel de coherencia del camarada. Pese a su arraigada fe cristiana siempre la ha compatibilizado con su ideología comunista para luchar contra la pobreza y el sistema capitalista que la genera. Manolo insiste en que nunca se le exigió ni a él ni a nadie renunciar a su fe.

Dedicándose al mármol, fruto de la explotación laboral y las malas condiciones en el centro de trabajo, Manolo fue obligado a retirarse por culpa de la sordera que le provocó el ruido de la cantera. Según dice, lo que más le duele de ese estado de salud es no poder continuar con una militancia activa. El duro proceso de perder el oído le provocó no poder participar en las reuniones, lo que le provocaba mucha frustración. A pesar de todo continúa colaborando en lo que puede, acudiendo a todos los actos y preparando formaciones para la célula (escritas a mano).

Para despedirse, Manolo dice “Necesitamos más conciencia obra, mayor compromiso en la lucha y la inquietud de la juventud. Debemos hacer una propaganda directa, que denuncie los problemas de la clase. Es una necesidad acudir a los barrios para explicarle la verdad a los vecinos”.

Manu G.