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Organizar una charla parece poca cosa, pero a la hora de que una célula organice cualquier actividad del partido, ¿qué es lo primero que hacemos? ¿Ponerle fecha? Pues no camaradas, lo primero es tener un objetivo.

En la célula Rafael Milla Santos de Alicante decidimos que nuestro objetivo es significarnos como organización en un municipio donde se nos conoce poco, como avanzadilla de un trabajo que lleve a generar Partido en la localidad. Para ello elegimos como tema la campaña de “Nuevo gobierno, nuevos ajustes”.

Lo segundo es planificar como conseguirlo. Planificamos una campaña sostenida en el tiempo midiendo las disponibilidades de los camaradas, los posibles eventos imprevistos, los conocimientos y los recursos de la célula.

Valorando esto nos dimos de plazo tres meses, dosificando las actividades y repartiendo a los camaradas para poder realizar al menos tres intervenciones por semana en el municipio sin quemar a nadie por el camino. La campaña constó de dos fases, la primera fue agitativa con cartelería, pancartas, y repartos utilizando el material elaborado por el Comité Central. Esa pauta se mantuvo varias semanas.

La segunda fase era introducir un elemento más concreto, que resultara interesante a la gente, complementario a la agitación previa. La célula se decanta por hacer una charla sobre el futuro de las pensiones.

Así pues, progresivamente se introduce un nuevo cartel convocando al acto (una vez ya tenemos un lugar donde realizarlo). En las últimas semanas solo se convoca al acto utilizando también nuevos elementos como una cuña de megafonía.

Finalmente llega la charla. ¿Y con la charla se acaba la campaña? Pues no camaradas, tras el acto hay que valorar si la planificación fue buena, si el cumplimiento de la campaña fue suficiente o no, si la agitación previa necesita más tiempo, etc. Con ello la célula aprende a medir sus fuerzas y a optimizarlas y eso se aplicará a la próxima campaña, porque recordemos el objetivo no era hacer un acto sino convertirnos en una fuerza política posicionada en esa localidad.

Así pues, algo tan poco importante en apariencia como organizar una charla para un destacamento leninista significa saber aplicar los principios políticos y organizativos del Partido no solo a los grandes discursos sino al trabajo cotidiano, porque las células no son solo el punto de encuentro de los comunistas de una zona, son herramientas de trabajo político que deben dotarse de objetivos concretos y planificar su cumplimiento.

Célula Rafael Millá Santos