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Acaba de comenzar el nuevo mandato del Gobierno de Rajoy, para la clase obrera es la continuación de la barbarie capitalista.

Nuevos ajustes, recortes y ataques a los trabajadores y trabajadoras son anunciados en diferentes intervenciones del viejo Gobierno reestrenado en estos días: la subida del IVA sanitario, la rapiña contra los trabajadores del sector público, la incidencia en los supuestos datos catastróficos de las pensiones para una revisión del Pacto de Toledo, en una lista sin fin de agresiones que garantizan la tasa de beneficio del capital.

Los comunistas tenemos la tarea de construir la base del movimiento revolucionario, debemos consolidar nuestro trabajo en las masas, desarrollar el Frente obrero y popular por el socialismo.

Ante el aluvión de conflictos sociales y laborales debemos reforzar nuestra organización, tanto en su identidad política como organizativa, determinar nuestros principales objetivos. Desde el conocimiento de que todos los conflictos están provocados por la misma causa, los reconocemos en diferentes niveles y con diferentes formas de intervención. Algunos tendrán una expresión concreta local y otros tendrán una implicación mundial.

Nuestra intervención debe superar fases de acompañamiento o solidaridad para constituirse en vanguardia.

El capitalismo intentará regenerarse a través de dos vías principales:

1.-La destrucción de las fuerzas de trabajo, conduciendo a los trabajadores a la miseria.

La lucha de masas, la huelga, son las armas de la clase obrera, estas son herramientas para enfrentar al capital, es necesario reforzar los Comités para la Unidad Obrera, participar en los sindicatos y elevar la conciencia de clase.

El paro, el abandono social, el hambre, el desahucio son caminos por los cuales transitan diariamente cientos de familias.

Es nuestra obligación desarrollar una lucha activa contra los desahucios, que hoy constituye una de las principales causas de muerte, fomentar las asociaciones vecinales que defiendan las condiciones de vida en los pueblos, en los barrios.

2.-Las guerras imperialistas.

La OTAN nos ha convertido en un país potencialmente agresor, el aumento de las bases militares, nuestra situación geográfica con respecto a otros continentes, nos sitúa en condiciones óptimas para ser utilizados en la agresión bélica a otros pueblos.

Los comunistas debemos avanzar más allá de una declaración antiimperialista y trabajar e intervenir en las masas. La urgencia de parar las guerras no debe ser el fin, el imperialismo lleva en su seno la necesidad de las guerras, pero ese no es el único factor, también hay rasgos económicos que lo definen, por eso la intervención, el trabajo antiimperialista, debe constituir uno de nuestros objetivos.

Nuestra posición, siempre a la cabeza de las luchas, es el único camino para construir el Partido de vanguardia de la clase obrera.

Nos hemos unido en virtud de una decisión libremente adoptada, precisamente para luchar contra los enemigos y no caer, dando un traspiés, al pantano vecino cuyos moradores nos reprochan desde un principio el que nos hayamos separado en un grupo aparte y el que hayamos escogido el camino de la lucha y no el de la conciliación". (Lenín)

Teresa Pantoja