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MADRID 10 Y 11 DE ABRIL DE 2.010

DELIMITANDO OBJETIVOS

Trabajamos con el objetivo principal de dotarnos de una política propia en el movimiento obrero y sindical capaz de ofrecer una estrategia al conjunto de la clase obrera, desde la coherencia para esa política, de los y las comunistas. Desde el reconocimiento de nuestra débil actividad sindical, y siendo conscientes que este es un proceso que se abre ahora y no tendrá resultados inmediatos, lo primero que habremos de hacer es impulsar, organizar y dirigir políticamente nuestra actividad sindical dirigida a levantar el sindicalismo de clase. Para ello dos premisas son imprescindibles:

  1. La afiliación y el compromiso concreto y real de trabajo en las organizaciones sindicales
  2. dirección política de ese trabajo sindical.

Para construir la propuesta que se propone a debate, además de en nuestra realidad, hemos buceado en nuestra historia y en experiencias actuales de otros partidos comunistas que se están demostrando muy útiles.

Sin lugar a duda, se trata de una iniciativa clasista propiciada por los y las comunistas con el doble objetivo de:

  1. dotarnos de una política de intervención en una de las dos expresiones clásicas del movimiento obrero – el sindicato-.
  2. Avanzar de forma decidida en la articulación de un referente organizativo transversal nítidamente de clase en el campo sindical.

Por la trascendencia de este debate para el futuro del Partido y para el conjunto de trabajadores y trabajadoras, en esta Conferencia hay que superar la confrontación basada en la militancia sindical y afianzar la unidad del Partido en el objetivo de impulsar y articular el sindicalismo de clase como elemento necesario para el avance y organización de la clase.

Este es un debate de comunistas para debatir de Movimiento Obrero y Sindical en el que abordaremos, desde una posición de Partido, la acción de los y las militantes de vanguardia de la clase obrera en la tarea estratégica de construcción de estructuras sindicales de clase como elemento clave, junto a nuestra labor cotidiana por el fortalecimiento del partido comunista, para elevar la conciencia y la capacidad de actuación independiente y soberana de la clase obrera y su combatividad.

LÍNEAS FUNDAMENTALES.

De siempre una de las principales batallas libradas históricamente por los comunistas ha sido combatir la influencia ideológica burguesa en el seno de la clase obrera. Desde el Manifiesto Comunista en el que ya se señalaba que "el objetivo inmediato de los comunistas es...formar la conciencia de clase del proletariado" esta tarea se ha mostrado como parte determinante de la multitud de factores que hacen avanzar la lucha "por derrocar al régimen de la burguesía, llevar al proletariado a la conquista del Poder" (Manifiesto Comunista Cap.II Proletarios y Comunistas).

Evaluar hoy el grado de desarrollo entre la clase obrera de una conciencia soberana e independiente de la superestructura ideológica dominante, se convierte en una tarea fundamental para realizar cualquier tipo de afirmación o propuesta que comprometa la estrategia general de un Partido Comunista. Con la convocatoria de la Conferencia de Movimiento Obrero y Sindical abordamos un debate del que habrá de salir la propuesta estratégica para la decidida intervención del PCPE en el seno del movimiento obrero; por ello es preciso que en primer lugar califiquemos el grado de desarrollo de la conciencia de clase entre la clase obrera.

Analizando la realidad de España -marco fundamental de la lucha de clases - , como formación sociopolítica plenamente integrada en la cadena imperialista, podemos afirmar, que el grado de conciencia de la clase obrera vive una etapa de reflujo en su grado de desarrollo. Ello es producto de la pérdida de referentes fuertes en el campo revolucionario, pero también de las difíciles condiciones para la lucha por los intereses de la clase. Un acusado fraccionamiento de la clase, con fuertes elementos de individualismo, hacen que aquellos sectores y/o individuos que tienen mayor grado de conciencia no encuentren la forma de canalizar esa conciencia de clase, quedando en una situación de paralización de su capacidad de lucha. No podemos dar por liquidada toda una larga formación de la conciencia de clase –que tuvo expresiones históricas muy elevadas, como en la II República- sino que pasamos por una etapa de condiciones menos favorables a la lucha obrera. Pero considerando siempre que un cambio en las condiciones presentes hará emerger aquellos elementos más sólidos de la conciencia de clase que hoy resultan difíciles de detectar y que está marcada por las siguientes características causales.

  1. La hegemonía de la ideología burguesa: es la que conlleva a la consecuente contención de la capacidad de lucha y organización autónoma de la clase obrera, siendo una realidad en el conjunto de la misma y en cada uno de sus sectores o segmentos, incluido el proletariado industrial. Es más, a riesgo de exagerar, afirmamos que en lo general nos encontramos con una clase trabajadora que, salvo por el hecho económico objetivo de vender su fuerza de trabajo que es lo que la constituye como tal, ha perdido la mayoría de las referencias ideológicas y organizativas que la nucleaba en torno a unos intereses comunes y le permitió actuar en distintos momentos históricos, dada su elevada conciencia, como clase para sí. Por desgracia el desclasamiento ideológico es un hecho objetivo que debemos enfrentar. Precisamente esos elementos más sólidos de la conciencia de clase tienen su expresión más clara en cada una de las luchas protagonizadas por la clase obrera, lo que demuestra que sí existe aun en amplios sectores de la clase una capacidad larvada muy permeable a cualquier propuesta orientada a la defensa consciente de sus intereses1.
  2. La pérdida de influencia de la ideología revolucionaria y la integración en el sistema de las organizaciones sindicales de masas por la influencia y el avance del oportunismo y del reformismo y las organizaciones políticas que lo representan en su seno: son las dos causas fundamentales para que exista esta realidad hegemónica burguesa y corren dialécticamente de la mano. La pérdida de influencia de la ideología revolucionaria entre la clase se produce por la asimilación y/o extrema debilidad de sus organizaciones y, en especial, la de la vanguardia histórica, el Partido Comunista de España (PCE) y la integración en el sistema de las organizaciones sindicales de masas se produce al no luchar éstas por una nueva sociedad –la socialista- como meta social por lo que finalmente entran en la lógica ideológica, económica y de poder de la sociedad capitalista.

Estas dos realidades, junto a la innegable penetración de la ideología burguesa mediante la religión, el chauvinismo, el patriarcado, el consumismo... mediante la ayuda inestimable de los grandes medios de comunicación, hace que la dominación capitalista, a pesar de las evidentes dosis de violencia y explotación que utiliza de forma generalizada todos los días, aun hoy se dé alcanzando elevadas cotas de consenso social.

  1. Los cambios objetivos en las condiciones de vida de la clase obrera: las transformaciones sociales importantes que se han dado en el capitalismo español desde que la forma en que se manifiesta la dictadura del capital mutase de la dictadura franquista a la monarquía parlamentaria, con sus estrategias que le han llevado a colocarse en una posición más favorable en la cadena imperialista mundial han supuesto cambios objetivos en las condiciones de vida de la clase obrera. Es frecuente la comparación entre el hambre de los años de la posguerra y la capacidad adquisitiva y de consumo de la clase obrera –así como la formación de unas amplias capas de pequeña burguesía- en las últimas décadas. El capitalismo español, en sus etapas más expansivas, ha recurrido temporalmente a la distribución de una parte del excedente a la clase obrera, lo cual ha provocado el aumento de la demanda interior como elemento determinante del proceso de acumulación de capital. También los sectores monopolistas impulsaron, en varios ciclos de estas últimas décadas, la promoción de sectores obreros como pequeños y medianos empresarios para favorecer un mayor dinamismo del proceso de acumulación de capital de la oligarquía; estos sectores procedentes de la clase obrera, aunque muy minoritarios, han llegado a acumular una cierta cantidad de capital que generan el espejismo de la posibilidad de participar de una manera estable en el proceso de acumulación capitalista. Todo ello ha incidido en el proceso de desclasamiento de ellos mismos y de su mismo entorno de clase.

Ahora que –una vez más- llega la crisis capitalista todos esos sectores promocionados por la oligarquía son expropiados de nuevo por ella misma

  1. La legitimación de las estrategias del expolio y la guerra: es la salida del capitalismo español hoy, cuando se enfrenta a graves problemas en el proceso de acumulación del capital, buscando legitimar sus estrategias de expolio internacional y guerra, para lo cual no duda emplear a las/os hijas/os de la clase obrera como carne de cañón, con su penetración en América Latina y su participación en la guerra imperialista a cargo de la OTAN y otras organizaciones al servicio de la violencia oligárquica mundial (Balcanes, Congo, Somalia, Afganistán, Líbano, etc.) y en el terrorismo de estado internacional.

El insuficiente avance del destacamento de vanguardia en el estado español dificulta que estos sectores de la clase adquieran conciencia del papel que irresponsable e inconscientemente han jugado a favor del proceso de acumulación del capitalismo español.

  1. La división sexual y social del trabajo y el patriarcado: son causas determinantes en toda esa estructura de dominación ideológica que legitiman y traen como consecuencia una forma de explotación específica de las mujeres y un agravamiento de las condiciones de vida de las trabajadoras. El capitalismo actual en nuestro ámbito de actuación mantiene la separación entre un espacio doméstico, donde se resuelven las necesidades personales y reproductivas, y un espacio público dedicado a la producción mercantil. en alianza con el patriarcado

Esa es la realidad a la que nos enfrentamos para transformarla.

Utilizar categorías provenientes del análisis materialista, alejadas de la intuición y del idealismo y basadas en el marxismo – leninismo se convierte en una premisa imprescindible para situar el análisis concreto y la propuesta correcta ante la clase

CRISIS Y CONCIENCIA DE CLASE.

Es innegable que la tarea que nos proponemos es más fácil desarrollarla en un escenario de crisis global del sistema capitalista, que no en un marco de aparente bienestar social en el que se confunde la calidad de vida con el consumo vía el acceso ilimitado al crédito. La realidad hoy es que, si salimos a la calle y buscamos como comunistas el contacto directo con la clase, es más fácil que nos escuchen, pero ello, en absoluto, significa que de forma automática se eleve el nivel de conciencia de la clase. El grave deterioro de las condiciones materiales de vida, per se sólo conlleva incremento de la miseria, por ello no esperemos, motivado por la crisis del capitalismo, ningún cambio automático en la correlación de fuerzas que protagonizan la lucha de clases. Solo la intervención acertada de los y las comunistas conduciendo a la clase obrera a protagonizar el papel histórico que le corresponde, permitirá salir a la mayoría social trabajadora del escenario de violencia y explotación creciente en el que se ha instalado un capitalismo senil definitivamente en crisis por su incapacidad creciente de reproducir la tasa de ganancia.

EMPEZANDO A CONCRETAR

Incurriríamos en un idealismo estéril si consideramos que el simple hecho de proclamar alternativas asimilables por nosotros, nos sitúa en el camino de encontrar la solución necesaria. Se trata de buscar propuestas y soluciones que podamos extender al conjunto de la clase cumpliendo, para su eficacia, indefectiblemente este recorrido:

1) Asumir entre nosotros y nosotras y asimilarlas como proyecto de Partido en el movimiento sindical. .

2) Extenderla entre los compañeros/as de sindicato más conscientes

3) Divulgarla entre los trabajadores y trabajadoras en sus centros de trabajo y zonas de residencia.

Hacemos una propuesta que se desarrolla y crece con su aplicación, pero que desde sus inicios contiene ya todos los elementos que le permita ser el germen de la alternativa sindical por la que trabajamos los/as comunistas y que ofrecemos, como marco de organización y lucha sindical, al conjunto de la clase asalariada. Para un sector, una empresa, un territorio o una nacionalidad, como se ha demostrado ya, puede valer una solución particular; pero nosotros/as en esta Conferencia tenemos que encontrar la propuesta organizativa además de la concreción político – sindical para acabar incorporando, en el orden establecido anteriormente, a toda la clase obrera en un proyecto sindical de clase a nivel de todo el Estado. Ninguna de las experiencias sindicales en las que militamos da respuesta suficiente por si sola a la necesidad de recuperar una confederación sindical de clase de ámbito estatal.

Vamos a definir una alternativa para el movimiento obrero única desarrollada y defendida por militantes comunistas al margen de la afiliación sindical en cada uno de los proyectos sindicales en los que nuestros/as militantes desarrolla en la actualidad su tarea sindical.

Una alternativa sindical por la recuperación del sindicalismo de clase que, en una primera etapa no es ni una nueva sigla sindical, ni una suma de las ya existentes, y que define éste como:

Reivindicativo y de clase: defiende las reivindicaciones inmediatas de la clase obrera y en su seno pueden participar todos los trabajadores y trabajadoras manuales e intelectuales sin discriminación alguna, tengan afiliación sindical o no. Se orienta hacia el derrocamiento de la sociedad capitalista y la construcción de la sociedad socialista

Militante: en la acción sindical por la defensa y conquista de derechos para la clase obrera está la razón del sindicato. Todos los servicios ofertados por el sindicato, incluido los jurídicos, dependen de la acción sindical, de su dinámica táctica y estratégica y se renuncia de antemano a cualquier tipo de servicio basado en la prebenda pública o privada, individual o colectiva

Independiente: sólo obedece a los intereses y necesidades de la clase obrera.

Feminista: defiende la igualdad real entre las trabajadoras y los trabajadores, lucha de forma específica contra la diferencia salarial por razón de sexo, contra la mayor precariedad femenina y contra toda forma de discriminación laboral de las mujeres, sin olvidar que en el interior de los sindicatos se reproducen situaciones de discriminación que se deben vigilar y combatir.

Asambleario: porque en la asamblea de trabajadores y trabajadoras reside la soberanía de la clase.

Unitario, plural y de masas: porque es diverso como la clase pero coincidente en intereses objetivos y aspira a aglutinarla en su conjunto.

Democrático y participativo: porque en el compromiso de los trabajadores/as en la defensa de sus derechos se expresa el más alto nivel de democracia.

Socio-político: porque además de reivindicar la mejora de las condiciones de vida y trabajo de toda la clase, asume la defensa de todo aquello que le afecta como clase, en la perspectiva de la supresión de la opresión de clase y nacional Internacionalista: porque la lucha de la clase no entiende de fronteras y los avances y retrocesos en nuestras posiciones lo son para todos y todas, hace del internacionalismo proletario un principio. Difusión y compromiso político con la Federación Sindical Mundial (FSM) como la instancia internacional representativa del sindicalismo de clase que, en este momento histórico, más consecuentemente defiende las posiciones internacionalistas

Por acuerdo de la Conferencia de MOS del PCPE y con el compromiso sincero y evaluable de todos/as sus militantes, se abre un nuevo espacio en el seno del movimiento obrero del estado español impulsado por los/as comunistas que, en las empresas y en los territorios, aglutina a los elementos más políticamente conscientes de la clase obrera en torno a una propuesta de análisis y acción sindical concreta muy centrada en este momento en la denuncia del pacto social y en la necesidad de convocar una huelga general como hito y referencia capaz de invertir la dinámica de derrota en la que, como clase, estamos instalados

Esta tarea sólo la puede desarrollar el PCPE, pero para ello necesita un alto grado de unidad política en torno a ella. Disciplina y un compromiso cerrado de toda su militancia para desarrollarla. Sin este paso previo (por eso decimos que sólo es desarrollable por un partido comunista) es imposible plantearse el objetivo de la creación de la confederación sindical de clase en el estado español que el desarrollo de la lucha de clases exige y que la pérdida de CC.OO. como referencia única e inequívoca de los y las comunistas españoles en el movimiento obrero, nos obliga a poner en marcha

NO AL PACTO SOCIAL

Con motivo de la firma por CC.OO de los Pactos de La Moncloa decía Marcelino Camacho que “lo acordado en La Moncloa se diferencia del pacto social, que carga la crisis única y exclusivamente a los trabajadores y que además reproduce el modelo, porque no toca su estructura básica. En cambio, el pacto firmado por los partidos reparte las cargas y empieza a tocar las causas que originan el modelo”. Declaraciones a la revista Gaceta de Derecho Social nº 79 de Noviembre de 1.977 que serían para reír si no fuera por la consolidación del poder oligárquico y por los más de 4 millones de parados/as y el más del 30% de trabajadores y trabajadoras precarios/as que existen en este momento en España.

Pues bien, de esos polvos estos lodos y si eso es lo que se decía a finales de 1977, hoy muchos sindicatos, especialmente los mayoritarios, son incapaces de concebirse sin la consideración de interlocutor social. El pacto social como objetivo principal de la dirección del movimiento sindical en España elimina la lucha de clases como tarea combativa teórico/práctica; abrazando en su lugar la posición socialdemócrata y reformista de mejorar el funcionamiento del sistema, permaneciendo pues sin cuestionamiento la propiedad privada de los medios de producción y cambio. Un sindicalismo que representa un desarrollo histórico lineal del Cartismo y el Tradeunionismo y que ignora y excluye de su historia e identidad los procesos de construcción del sindicalismo de clase impulsados por la vanguardia política y protagonizados por millones de trabajadores y trabajadoras con su lucha y compromiso.

Se trata, por tanto, de empezar casi de cero construyendo una estructura integral y transversal a las estructuras sindicales que detecte a los elementos más políticamente conscientes de la clase y les ofrezca un marco organizativo desde el que desarrollar, poco a poco, una práctica sindical de clase.

La lucha contra el pacto social, por cargar la crisis única y exclusivamente en los trabajadores y reproducir el modelo, es el eje central del programa de los CUO y su núcleo de debate y análisis.

Conseguir elevar a confrontación política con el capitalismo la lucha por sus intereses es lo que convierte a la clase trabajadora en clase revolucionaria y justifica la idea de Lenin respecto al trabajo de los y las comunistas en lo que él llama sindicatos reaccionarios, en la que afirmaba la necesidad de “penetrar en los sindicatos, permanecer en ellos y realizar allí, cueste lo que cueste, una labor comunista”. Trabajamos y desarrollamos acción sindical no solo para firmar buenos convenios y acordar mejoras laborales; los y las comunistas estamos en los sindicatos - en unos con un terreno más abonado y en otros con menos en función de una pluralidad de factores que deben ser analizados en cada caso concreto- para llevar a la clase obrera a la confrontación política con el sistema de dominación capitalista y el estado burgués. Esa es nuestra tarea y sobre esa labor es en torno a la que debemos evaluar el trabajo colectivo del Partido e individual de cada militante en los distintos sindicatos en los que hoy está afiliada la militancia del PCPE. Tarea sin duda difícil, pero en la que debemos, aprehendiendo nuestra historia para aprender de ella y no repetir errores, iniciar un nuevo camino que nos integre a todos/as en un nuevo esfuerzo colectivo capaz de hacer temblar todos los cimientos sobre los que sustenta la burguesía su dominación de clase.

LA INTERVENCIÓN DEL PARTIDO ANTE LA CLASE OBRERA.

Para nada la existencia de los Comités para la Unidad Obrera (CUO) cuestiona la necesidad que tiene el Partido de intervenir de forma directa ante la clase obrera. La intervención comunista en el movimiento obrero no se limita al movimiento sindical; en los centros de trabajo, con células del Partido allí donde sea posible por la presencia de militantes en una empresa o con el trabajo individual de cada militante entre sus compañeros y compañeras, y en sus lugares de residencia los y las comunistas debemos salir del anonimato al que las circunstancias históricas nos han llevado y trabajar para organizar a esa gran mayoría de trabajadores que por nuestra falta de organización y como consecuencia de la hegemonía del reformismo desconocen la alternativa que proponemos los/as comunistas.

Interviniendo, opinando, dirigiendo unas veces y otras no, pero elevando siempre a categoría política cualquier episodio de conflicto entre la clase y los gestores y estructuras del sistema de dominación capitalista, los y las comunistas nos tenemos que presentar ante los trabajadores y trabajadoras como aquellos/as que, además de abnegados/as y honestos/as, saben interpretar de forma correcta lo que sucede y, además, de forma audaz y decidida proponen y realizan la forma de actuación más eficaz y contundente en defensa de los intereses y necesidades objetivas de la clase obrera.

Para el desarrollo de este fin, que se inicia con pequeñas cosas como son la elaboración y reparto de una octavilla, la megafonía de unas consignas o un mitin en la plaza de un barrio o a la salida de un centro de trabajo, todos los comités del Partido – desde el CC hasta los de célula – y el conjunto de la militancia deben poner en marcha todas sus capacidades.

Años de eurocomunismo hegemónico en el movimiento comunista español, con la consiguiente derrota, nos obligan a empezar casi desde niveles muy inferiores a los que nos gustaría, pero una vez iniciamos la tarea, lo único que echamos en falta es un mayor número de camaradas para hacer más y mejor la tarea que nos marca nuestra dirección.

Así mismo, será tarea de los distintos comités del Partido orientar el trabajo militante de los CJC a la hora de intervenir organizando a la juventud obrera.

COMPORTAMIENTO MILITANTE Y ACTITUD DE LOS/AS COMUNISTAS EN LOS SINDICATOS.

Desde la participación activa en la empresa y en las diversas estructuras organizativas territoriales y de rama, un compromiso inquebrantable con la promoción de la participación consciente y soberana de los trabajadores y trabajadoras en la defensa de sus derechos. Desde la diferenciación ideológica y programática - ¡somos comunistas y no sólo sindicalistas!-, lealtad organizativa y no política con el sindicato al que se está afiliado/a, con el único límite de la imposición de decisiones y acuerdos contrarios a los intereses de la clase contraídos al margen de la participación y/o con la oposición de los trabajadores y trabajadoras afectados/as.

ANTE LA REPRESIÓN SINDICAL POR PERTENECER A LOS COMITÉS DE UNIDAD OBRERA.

En primer lugar trataremos de convertir siempre en un conflicto político y organizativo y denunciaremos la represión al sindicalismo de clase reivindicando el espacio que nos es propio en tal o cual estructura sindical. Sólo ante el hecho consumado de la expulsión o la imposibilidad de seguir desarrollando una práctica sindical favorable al sindicalismo de clase, se optará por incorporarse colectivamente a otro sindicato o constituir una plataforma de trabajadores de empresa o rama manteniendo siempre la perspectiva de impulsar y/o participar en la coordinación sindical clasista que en su ámbito de actuación exista en ese momento.

LA INTEGRALIDAD

La necesidad de intervenir de forma efectiva en frentes de masas estratégicos para el avance y desarrollo del Partido y su propuesta política, nos obliga a conocer en profundidad la realidad de éstos y definir, desde el CC, una táctica de intervención unificada para su desarrollo en lo concreto por los comités territoriales.

Hoy la realidad de la mayoría de los frentes de masas estratégicos nos demuestra que existe una hegemonía férrea, estructurada y muy consolidad, que anula de raíz el potencial revolucionario de estas estructuras unitarias demasas y las integra plenamente en el sistema. Esto se debe al abandono progresivo desde la Transición de posiciones políticas e ideológicas de la militancia comunista y al retroceso en todos los aspectos producido el triunfo contrarrevolucionario en la URSS y los países socialistas del este de Europa.

Ante este hecho, la dirección del PCPE tiene la obligación y la necesidad de intervenir buscando líneas de actuación que permitan corregir en el tiempo esta situación que tan negativamente nos está condicionando y ante la que, a día de hoy, sólo sabemos que haciendo lo que venimos realizando hasta ahora, no somos capaces de corregirla.

Ver y maldecir o analizar e intervenir. Esta es la disyuntiva que tenemos que resolver sabiendo que no hay soluciones mágicas, ni posiciones intermedias y que los resultados sólo los empezaremos a ver en el medio y largo plazo.

Llevamos años lamentándonos sin ser capaces de estructurar una intervención unificada de los/as comunistas capaz de

  1. aunar en torno a un programa de resistencia a los distintos individuos y sensibilidades no asimiladas plenamente por el sistema.
  2. vertebrar estructuras unitarias con vocación de disputarle la hegemonía al reformismo en los distintos frentes de masas.

Este trabajo impulsado por los y las comunistas, no es posible estructurarlo exclusivamente con la organicidad partidaria por la diversidad de sujetos políticos –organizados o no- que participan de él. Es necesario que, por acuerdo del CC, el Partido impulse la creación de estructuras unitarias de base coordinadas en los distintos niveles (provincial, regional/nacional y estatal) que propicien una intervención transversal de las mismas en los frentes de masas estratégicos hegemonizados por el reformismo.

Es una táctica para disputarle la hegemonía al reformismo y, desde esa disputa, comenzar a construir estructuras paralelas de poder popular que confronten con el estado y el sistema de dominación burgués (objetivo estratégico).

Analizando la realidad existente esta es la única posibilidad de intervención que nos queda en determinados frentes de masas. El retroceso de las posiciones revolucionarias y la ausencia de aliados políticos suficientes nos imposibilitan para una confrontación inmediata y directa; es necesario definir una táctica que nos permita, desde la firmeza en los principios y la claridad programática, ir acumulando fuerzas y aliados para la futura confrontación con el reformismo.

Movimiento obrero y sindical, feminismo y asociacionismo vecinal son campos en los que de forma urgente debemos definir como impulsamos desde el CC del PCPE la creación de esas estructuras unitarias de base que se caracterizarían como transversales e integrales por su disposición a participar con su programa en las más diversas estructuras de masas.

Saber trabajar en minoría en las débiles estructuras unitarias de los frentes para lograr nuclear, en torno a nuestro programa, a la mayoría social. Hablando con más claridad: no nos interesa, ni lo pretendemos como prioridad, convencer al/la militante de otra organización; buscamos ganar posiciones para movilizar y organizar a las masas.

Es un reto audaz que requiere dirección política, unidad y responsabilidad militantes. Años atrás el PCPE aun no mostraba la suficiente madurez para desarrollar este tipo de iniciativa política; hoy estamos en un momento distinto que permite al Partido plantearse ponerla en marcha y someter al criterio de la práctica nuestra iniciátiva

Debemos de entender que el papel dirigente del Partido consiste en su capacidad de unificar luchas creando una ligazón dialéctica entre objetivos inmediatos, objetivos intermedios y la meta de la emancipación de la clase trabajadora. La hegemonía de la clase se obtendrá en la medida que vaya ganando en capacidad de lucha, de unión, de interlocución social y de independencia de la dominación burguesa.

DIFERENCIAS DE GÉNERO EN EL INTERIOR DE LA CLASE OBRERA Y EN EL MERCADO LABORAL

La discriminación laboral de las mujeres es una realidad persistente y difícil de combatir que un sindicato de clase debe contemplar en todas sus luchas. La doble explotación femenina se traduce en diferencias salariales, paro, precariedad, doble jornada laboral, ausencia de las mujeres en las organizaciones de clase y, en definitiva, unas peores condiciones de trabajo y de vida por razón de sexo.

Superar las diferencias de género en el interior de la clase obrera y en el mercado laboral no es sólo una importantísima cuestión de justicia social, sino una necesidad histórica de la clase obrera en el proceso de acumulación de fuerza suficiente para invertir la correlación de fuerzas en la lucha de clases. Los problemas específicos de las trabajadoras son una parte de los problemas de la clase obrera. Para que las mujeres se incorporen al movimiento obrero y sindical, éste debe incorporar a su ideario y a sus luchas la problemática específica de género que padecen las trabajadoras por el hecho de ser mujeres. La emancipación femenina es una aspiración histórica revolucionaria absolutamente vigente que no se resuelve si no se plantea en cada batalla concreta.

La incorporación de las mujeres al mercado laboral se sigue realizando en peores condiciones que los varones porque la carga familiar que arrastran al puesto de trabajo entra en contradicción con las necesidades empresariales de dedicación absoluta a la empresa. La patronal ejerce una segregación profesional al reservar para las mujeres los empleos más precarios y peor pagados. Las mujeres siguen siendo consideradas como fuerza de trabajo secundaria, mano de obra más barata, y las jornadas y condiciones laborales se establecen a la medida de varones libres de cargas familiares, que todavía siguen sin asumir la mayoría del trabajo doméstico y familiar.

Por tanto el sindicalismo debe jugar un papel primordial a la hora de visibilizar la profunda discriminación laboral y social que padecen las mujeres y plantear la lucha contra el patriarcado de forma clara y contundente.

INCORPORAR A LA CLASE TRABAJADORA INMIGRANTE AL SINDICALISMO DE CLASE

En el último ciclo de expansión y acumulación del capital, uno de los sectores de población trabajadora más explotado ha sido el colectivo inmigrante. Trabajadores que huyendo de la miseria de sus respectivos países, cuando han llegado a España enfrentándose a leyes que limitan la libertad de movimiento de los y las trabajadoras, han sido explotados de la manera más brutal por empresarios que aprovechándose de una ley de extranjería que los sitúa en una precaria situación legal, no respetan ni la propia legislación laboral burguesa, llegando a someter a estos trabajadores y trabajadoras a contrataciones irregulares o sin dar de alta en el Seguridad Social y obligándoles a trabajar por salarios de miseria sin derecho social ni laboral alguno.

Trabajar para incorporar a estos compañeros y compañeras al proyecto sindical de clase será una de las tareas principales que tenemos por delante.

PLATAFORMA SINDICAL BÁSICA

I.- CONDICIONES Y DERECHOS LABORALES Y DE SEGURIDAD SOCIAL.

Por la recuperación del poder adquisitivo de los salarios y las pensiones:

  • Revisión salarial mediante un coeficiente que pondere la evolución de la cesta de la compra y el consumo básico de los sectores populares, estableciendo un incremento anual mínimo de dos puntos sobre el Índice de Precios al Consumo publicado anualmente por el Instituto Nacional de Estadística. 
  • A igual trabajo, igual salario. No a la discriminación salarial de la mujer trabajadora, de las y los trabajadores inmigrantes o de la juventud obrare.
  • Incremento del Salario Mínimo Interprofesional a 1.200 € mensuales.
  • Incremento de las pensiones mínimas a 1.200 € mensuales.
  • Prestación indefinida mínima por desempleo de 700 € mensuales hasta la reincorporación efectiva a un puesto de trabajo.
  • Prohibición legal de los cortes de suministros, embargos y desahucios para las familias trabajadoras en situación de desempleo. Responsabilidad directa del Estado en caso de impagos derivados de situaciones de desempleo sin derecho a repetir las cuantías adeudadas contra el trabajador o trabajadora.
  • Gratuidad de los servicios públicos para la población obrera, en activo, desempleada o jubilada, cuyos ingresos mensuales no superen el doble del Salario Mínimo Interprofesional.

Por la mejor de las condiciones y derechos laborales:

  • Promoción efectiva del trabajo fijo y eliminación de toda forma precaria de contratación.
  • Prohibición de toda forma de prestamismo laboral. No al tráfico de trabajadores, prohibición de las Empresas de Trabajo Temporal.
  • Reducción general de la jornada laboral a 35 horas en cómputo semanal, por ley y sin reducción salarial.
  • Reducción de la jornada laboral a 30 horas en cómputo semanal, por ley y sin reducción salarial, en los sectores productivos de riesgo para la salud laboral de la platilla y especialmente penosos.
  • Prohibición de las horas extraordinarias, salvo en casos de fuerza mayor así entendidos por la plantilla de la empresa.
  • Regulación de la quinta semana de vacaciones.
  • Reconocimiento inmediato de iguales derechos, laborales, sociales, sindicales y políticos a la clase obrera inmigrante, independientemente de su situación legal
  • Fomento real de la salud laboral. Control obrero de la prevención de riesgos laborales y de la actividad de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
  • Participación obrera en la formación laboral de trabajadores y trabajadoras en activo y en situación de desempleo.
  • Prohibición de los despidos a trabajadores y trabajadoras en situación de Incapacidad Temporal. Supresión de las Mutuas Laborales pasando la gestión a manos del Estado con subrogación de la platilla de las citadas empresas.
  • Reducción general de la edad legal de jubilación a los 60 años.
  • Reducción de la edad legal de jubilación a los 55 años en sectores productivos de riesgo para la salud de los trabajadores y trabajadoras o especialmente penosos.
  • No al Pacto de Toledo. Prestaciones de seguridad social, comenzando por las pensiones, a cargo de los Presupuestos Generales del Estado.

II.- CONTROL POPULAR Y OBRERO, DEMOCRATIZACIÓN DE LA NEGACIÓN COLECTIVA.

Contra la corrupción patronal:

  • Lucha contra el fraude fiscal.
  • Persecución económica y penal efectiva de las empresas con capital en paraísos fiscales.
  • Reforma Fiscal progresiva con endurecimiento de las sanciones a monopolios y empresas que recoja específicamente la posibilidad de su nacionalización.
  • Incremento de la imposición a las Sociedades de Inversión en Capital Variable (SICAV), bajo las que se esconden las grandes fortunas, a un 45 % -actualmente tributan al 1%-.
  • Persecución de toda forma de acoso laboral.
  • Persecución de toda fraude en la contratación y en la cotización patronal.
  • Persecución de toda vulneración del derecho obrero a la protección integral de la salud y a la prevención de riesgos laborales.
  • No a los Expedientes de Regulación de Empleo.
  • Ninguna subvención, bonificación o exención fiscal a los monopolios y grandes empresas.

Por el control obrero:

  • Derecho de la plantilla y de las organizaciones obreras a una información puntual y veraz de la marcha económica de la empresa.
  • Control obrero del respeto en la empresa a los derechos laborales y sociales de los trabajadores y trabajadoras. A igual trabajo iguales derechos, ninguna obrera discriminada.
  • Control obrero del respeto al medioambiente en la producción.
  • Democratización de la negociación colectiva regulando el debate en asambleas de centro de trabajo.
  • Establecimiento del referéndum obrero vinculante en la unidad productiva o sector afectado sobre los Convenios Colectivos.
  • Promoción de la organización sindical de la juventud obrera. Defensa de los derechos de la juventud frente a la desigualdad salarial y la precariedad.
  • Reforma Agraria y plan de soberanía alimentaria que ponga a disposición de los obreros y obreras agrícolas los grandes latifundios con el objetivo de su socialización bajo control obrero.

III.- MARCO LEGAL. NUEVO ESTATUTO OBRERO Y LUCHA CONTRA EL DESPIDO LIBRE.

Por un nuevo Estatuto Obrero:

  • No al pacto social. No a las contrarreformas laborales y de la Seguridad Social.
  • Causalidad en la contratación.
  • Cobertura Social universal y gratuita.
  • Fortalecimiento del Derecho a la Huelga como derecho fundamental, democrático y colectivo, que debe prevalecer sobre los derechos patronales e individuales.
  • Protección legal de la actividad de los piquetes informativos ante el terror y la represión patronal en las huelgas.
  • Ninguna agresión a la negociación colectiva.

Lucha contra el despido libre y el fraude empresarial:

  • Ningún despido sin causa real probada. No al despido libre.
  • Elección por el trabajador o trabajadoras despedida entre readmisión e indemnización en caso de despido improcedente.
  • Incremento de las indemnizaciones por despido improcedente a 60 días de salario por año de antigüedad sin límite de mensualidades.
  • Indemnización mínima por despido improcedente de 6 mensualidades de salario, independientemente de la antigüedad en la empresa.
  • Rescisión indemnizada con las anteriores cuantías, a iniciativa obrera, desde el primer impago del salario.
  • Devengo efectivo de salarios de tramitación desde la fecha del despido hasta la reincorporación efectiva al puesto de trabajo o la extinción de la relación laboral.
  • Supresión de la responsabilidad limitada empresarial para deudas salariales y de indemnizaciones por despido. Los empresarios deben responder con su patrimonio personal de las deudas con los trabajadores y trabajadoras.
  • Efectiva asistencia jurídica gratuita a cargo del Estado para toda reclamación laboral.
  • Regulación del pago de las costas judiciales por toda empresa condenada ante una reclamación laboral en virtud del principio de vencimiento objetivo.
  • Incremento en un 50 % de las aportaciones patronales al Fondo de Garantía Salarial.
  • No a la subcontratación ni a la contratación fraudulenta de trabajadores autónomos con vinculación prolongada a la empresa. Reforma del Estatuto del Trabajador Autónomo con una ampliación real de derechos sociales y medidas efectivas que eviten el fraude.
  • Aplicación efectiva del tipo pena regulado como delitos contra los trabajadores. Regulación de la posibilidad de acusación para las organizaciones obreras de manera que ésta se haga efectiva.
  • Derecho a la sindicación en organizaciones clasistas y a la huelga en las Fuerzas Armadas y cuerpos policiales.

IV.- SECTOR AGRARIO:

  • Este sector agrupa a los jornaleros del campo, a los pequeños propietarios de explotaciones agrarias y a los latifundistas. Los primeros están en el Régimen Especial Agrario como trabajadores por cuenta ajena, y los otros figuran en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.
  • El sector agrario necesita actualmente un gran número de trabajadoras/es tanto en el campo para la obtención de los productos agrarios, los jornaleros/as del campo que figuran de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Agrarios como los/as trabajadores/as que trabajan en el manipulado tanto de frutas como verduras o en las empresas de transformación que figuran inscritos en el Régimen General de la Seguridad Social.

1º.- Jornaleros/as del campo:

  • Este sector en los tiempos de bonanza ha sido abandonado debido a los salarios tan bajos (Salario Mínimo Interprofesional, mas pagas extras, mas vacaciones, mas sábados, mas vacaciones) por los jornaleros del campo a otros sectores como la construcción, la industria o los servicios.
  • Consecuencia de ello, estos espacios libres o trabajos han sido ocupados por trabajadores emigrantes, en su mayoría por ilegales o sin papeles o en su caso sobreexplotados por mafias, o por ETTs permitiendo el trabajo con documentos de otros emigrantes legales, o en su caso en escasas ocasiones por trabajadoras/res de otros países como Polonia u otros países del este mediante contratación normal en épocas de vendimia o recogidas de frutos.
  • La agudización de la crisis capitalista está obligando al retorno de los antiguos jornaleros del campo, pues los trabajadores/as en paro se ven obligados a realizar las tareas de los jornaleros/as del campo mediante salarios indignos.
  • La patronal no contenta en pagar salarios bajos como el Salario Mínimo Interprofesional con la inclusión de vacaciones, pagas extras, sábados y domingos, ha mejorado su explotación sobre los trabajadores/as abonando el salario a destajo a tanto el kilo a tanto el cajón, manteniendo el mismo precio o bajando aún el precio por kilo o cajón.

2º.- Seguridad Social:

  • Si bien es cierto que a duras penas se está asimilando poco a poco las prestaciones del Régimen Especial de Trabajadores Agrarios con el Régimen General aun estamos lejos de su igualdad. Los trabajadores/as de este régimen especial cuando trabajan por jornadas reales están cotizan actualmente igual que en el Régimen General, no obstante los dias no trabajados siguen cotizando con las bases mínimas o Salario Mínimo Interprofesional con lo cual las prestaciones futuras de jubilación, paro, invalidez, viudedad o enfermedad se verán mermadas por estas bajas cotizaciones lo cual significa que los trabajadores/as del campo son los peores pagados o los peores pensionistas de la Seguridad Social con pensiones mínimas.
  • En cuanto a las trabajadoras/es del manipulado de frutas o verduras todas ellas en su calidad de fijas discontinuas, es decir solo trabajan cuando hay trabajo y pueden cotizar por días completos u horas, sin embargo a los efectos de las prestaciones, jubilación, bajas, invalidez, etc., los huecos o días u horas no cotizadas no se computan y restan a los efectos de las prestaciones.

3º.- Nuestra posición política y reivindicaciones:

  • Nuestra posición política no puede ser otra que la desaparición de la explotación de todas las personas que trabajan en el campo tanto nacionales como inmigrantes.
  • No estamos en contra de los emigrantes, sino contra su alto grado de explotación-
  • Desaparición de los destajos, y por el pago de salarios justos.
  • Trabajo publico a cambio de un salario público o subsidio digno
  • Por la reforma agraria que se disponga en manos los trabajadores/as del control de los medios de producciones, distribución, comercialización, e investigación.
  • Por la desaparición del régimen especial de trabajadores agrarios e inclusión a todos los efectos en el Régimen General.
  • Por la igualdad a todos los efectos económicos de las prestaciones de la Seguridad Social de los trabajadores/as del campo.

IV.- LA CLASE OBRERA MUNDIAL. INTERNACIONALISMO PROLETARIO.

  • Defensa de los derechos e intereses de la case obrera mundial desde la concepción internacionalista proletaria de la lucha obrera.
  • Apoyo a las luchas clasistas de la Federación Sindical Mundial. Defensa de la integración de las estructuras sindicales existentes en España en la FSM.
  • Solidaridad con los trabajadores y trabajadoras perseguidos en cualquier parte del mundo por su actividad política y/o sindical, especialmente cuando se vean implicadas empresas españolas o con presencia en España como expresión genuina de nuestro internacionalismo proletario.
  • Lucha por que en todo país en que una empresa tenga su sede social o centro de trabajo se declare la competencia judicial para enjuiciar a empresas que hayan cometido delitos contra los trabajadores y trabajadoras en cualquier parte del mundo.
  • Lucha contra la Unión Europea. Salida de España de esa alianza imperialista.
  • No a las Directivas de la Unión Europea.
  • Todos los derechos sociales, laborales, sindicales y políticos para todos los trabajadores y trabajadoras inmigrantes.
  • No a los Centros de Internamiento de trabajadores y trabajadoras inmigrantes.
  • Defensa de la Paz Mundial.
  • Por la disolución de la OTAN. Salida inmediata de España de la OTAN.
  • No a las bases militares imperialistas en España. No a los Pactos Militares con EEUU.
  • Reducción progresiva del gasto militar.
1 “las condiciones económicas transformaron primero a la masa de población del país en trabajadores. La dominación del capital ha creado a esta masa una situación común, intereses comunes. Así pues, esta masa es una clase respecto al capital, pero aún no es una clase para sí. Los intereses que defienden se convierten en intereses de clase. Pero la lucha de clase contra clase es una lucha política”. Miseria de la filosofía. K.Marx